Prueba BMW M3 E92

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No os vamos a contar nada que no hayáis leído en multitud de artículos en distintas páginas webs, y en revistas del motor. No os vamos a descubrir nada con un artículo visto desde nuestra humilde experiencia. Solo quiero hacerme una pregunta; ¿cómo se puede transmitir la emoción con unas cuantas letras?

La respuesta no la sé, no tengo ni idea de cómo hacerlo, y nunca jamás lo he estudiado. Además, del BMW M3 E92 ya os hemos hablado en nuestro portal en dos ocasiones distintas, así que poco os podemos contar sobre este coche tan disfrutado, tan deseado, y tan válido para casi todo. Pero sigo dándole vueltas a esta pregunta que me hice durante la prueba de un precioso BMW M3 E92 blanco cedido por el concesionario BMW Autosa de Oviedo,amigos y colaboradores de curvasenlazadas.

¿Cómo se puede transmitir la emoción? Sigo sin saberlo, y pienso en la estética de este fantástico coche deportivo con dos buenas plazas traseras, y con maletero, que te puede llevar al fin del mundo con un consumo de combustible moderado, si eres prudente con el acelerador, y que además, si eres también prudente con su color exterior, te llevará con cierta discreción y especial elegancia.

Sé que parece un sueño, y quizás hasta os pueda parecer un chiste, pero sigo sin saber cómo se puede, en unas cuantas letras, haceros sentir la emoción que yo experimente realizando la prueba del BMW M3 E92. El fundador de Jaguar, Sir Williams Lyons decía que; “los coches son la cosa más cercana a algo vivo que podemos crear”. Y qué razón tenía, no hay nada, construido por la mano del hombre, que nos haga sentir tanto. Pero algo de humano tiene que tener una maquina que se calienta y enfría según la pasión con la que la conduzcas.

Como puedo transmitiros la sensación que se siente al conducir algo sin corazón, pero que sin embargo hace despertar, con su motor V8, el corazón de quien lo conduce. Quizás describiéndoos la experiencia única que es sentarse a los mandos de un automóvil “terrenal” que monta uno de los mejores motores de ocho cilindros de mercado. Sabiendo además, que se convertirá en algo extinto, algo que no volverá a construirse debido a las estrictas normas anticontaminación, y a la eficiencia energética de los TwinPower Turbo de BMW. Sabiendo que con cada bramido, se va acabando la fabricación un motor especial. Un propulsor de 420 cv, que estira hasta 8.300 rpm. Lo de estirar hasta más de 8.000 vueltas no es lo extraño, lo especial es el empuje que se siente cuando vas a 7.500 rpm, y con el gas a tope, todavía se retuerce panza arriba, como un gato que te va a sacar los ojos, en esa franja de casi mil rpm que le queda hasta llegar a la zona roja.

Como puedo hacer que sintáis cada sacudida del cambio Drivelogic de siete velocidades que acompañaba a nuestro BMW M3 E92 de Autosa, al subir de marchas casi al corte y lanzarte catapultado hacia delante, con un sonido maravilloso y la aguja del cuenta revoluciones buscando, como Marco a su madre, esas 8.300 rpm desesperadamente, y al llegar a ellas, otra sacudida más. En sentido contrario, en reducción, y en cuanto le damos un toque a la leva izquierda, el sonido del V8 realizando un punta tacón perfecto, se mete en tus oídos como si estuvieras en el concierto del grupo de música de tus sueños, cantando la canción que alguna vez te hizo llorar de emoción, y quieres que repitan sin parar.

He conducido el BMW M3 E92 por retorcidas carreteras de montaña, y he llegado hasta ellas a través de unos cuantos km de autopista. Y solamente configurando su suspensión electrónica, podría haber llevado a mi abuela, que además se apuntaba a sentarse en todo lo que tuviera ruedas, a la misa de doce con total confort. Y mientras ella cumplía sus obligaciones celestiales, redimir mis pecados, dándole a otra tecla que endurece la suspensión electrónica, con deslizadas salvajes por solitarias y abiertas paellas, dibujadas por el mismísimo Belcebú.

Y mi última pregunta, ¿cómo va a poder BMW volver a transmitirnos la pasión en el futuro, hacernos vibrar y emocionar con motores brillantes, que huelen a tecnología de carreras, y que suenan como los 37 elefantes que cruzaron, junto al ejército de Anibal, los Alpes?

Esa es una pregunta que solo nos la podrá contestar el próximo M3.

Si en el 2014, BMW, emplea toda su tecnología para que el nuevo M3 sea más ligero, y le ponen un corazón que nos haga sentir tanto como este, entonces nos olvidaremos de los tiempos pasados, con tanta naturalidad como el que deja atrás una pesada carga para coger otra más liviana, y solo se da la vuelta para respirar con alivio porque podrá caminar más rápido.

Prueba BMW M3 E92

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