Cuenta la leyenda que en 1983 existía una clase de coches indomables, gobernados por hombres indómitos que danzaban con la muerte en cada rallye del mundial. Esos hombres eran capaces de deslizar sus bestias entre árboles, precipicios y multitud de gente común que se amontaba en las cunetas arriesgando su propia vida.

El otro día me enviaba un amigo un mail donde me ponía en asunto; lo mas increíble nunca visto, alucinante¡¡¡¡¡¡, me quedé pensando que cosa increíble sucedería cuando lo abriera. Y he aquí la sorpresa que dicho correo era un enlace a un video de youtube del Sr. Ken Block´s y en concreto su Gymkhana Three.

Dicho video tenía en ese momento la friolera de 28.328.533 ¡¡¡ madre mía 28 millones, me pareció increíble que mi amigo y todos los visitantes de la Gymkhana Three fliparan tanto viendo conducir un coche, que es un pepino no nos vamos a engañar, y a un piloto que va haciendo malabares con el mismo, tomando de comparsa a los obstáculos artificiales y arquitectónicos del Autódromo de Linas-Montlhéry. Lo mas llamativo del video es que el Sr. Block´s ha pasado montado en su vehículo por cada conjunto de conos, cruces etc unas cien veces, en vista de las marcas de neumáticos que en el video se ven.

No digo que Ken, sea malo ni mucho menos, no cabe duda que es un piloto rápido (veremos como de defiende este año en el mundial) y espectacular pero sobre todo él y su equipo, el Monster World Rallye Team son unos ases del marketing, sirva como ejemplo la cantidad de personas que ven sus Gymkhanas.

A todo esto pensaba en mi amigo, diez años mas joven que yo , que quizás no haya visto nunca un video de los antiguos Grupos B, si Ken le deja extasiado de alucinancia (como decía Kung fu Panda) que pensaría de ver correr en tramos de rally coches que no llegaban a 1000 kg de peso y tenian mas de 500 cv. Coches que hacían que la gente se desplazara en masa a cada prueba, nada que ver con la cantidad de personas que ahora siguen el mundial en las cunetas.

Esos vehículos necesitaban apoyarse en una aerodinámica capaz de mantenerlos en las trayectorias, se levantaban de delante cual moto del mundial en cada montículo por el que pasaban, si esos rasantes eran grandes volaban, si eran pequeños se encabritaban. El primer coche del grupo B fue el Lancia 037 de tracción trasera, esa tracción le hacía mas rápido sobre asfalto que su directo competidor, el Audi S1 que se desenvolvía mejor en superficies deslizantes.

Luchaban en aquellos años por la victoria del Mundial ,el Ford RS200, Opel con el Manta 400, Peugeot 205 T16, Audi S1 y Lancia 037, con menor éxito lo intentaron Citroen, Toyota y Rover.

Los vehículos en aquellos años eran auténticos misiles con ruedas, pero los verdaderos protagonistas eran los hombres que se ponían al volante, verdaderos dioses capaces de jugar con la muerte en cada tramo y manejar esos coches salvajes;

Walter Rohrl decía cosas como: – Si puedes ver el arbol contra el que vas a estrellarte es subviraje, si lo oyes sobreviraje – . Un periodista le pregunto un día como era capaz de mantener la concentración cuando pasaba entre tanta gente en los tramos y el respondió; – Me limito a pensar que son árboles – y comentando sobre la manejabilidad de los grupo B – tienes que anticipar cada movimiento, cada reacción que tendrá el coche, esperar a sentir lo que hace, puede que sea lo último que sientas

Walter Rohrl, de nuevo, hablando de su Audi S1 de 600 cv – Pasar de 180 a más de 200km/h es tan simple como pasar de 40 a 50 en un coche de calle, son fracciones de segundo. Tan solo es necesario mover 2 mm el acelerador y sientes como una pequeña explosión, la brutal aceleración de este auto te deja literalmente aplastado contra el asiento –

Roger Clark comentando la manejabilidad del Ford Rs – Mientras no este viendo la carretera por la ventanilla de atrás se que puedo recuperar el sobreviraje

Juha Pironen copiloto de Kankkunen sobre el Peugeot T16 – Hubo un turbo que por miedo nunca llegamos a usar en carrera, la potencia era mas brutal, acelerando patinábamos en todas las marchas, y los ojos parecían clavarse en el cerebro

Hannu Mikkola explicando las sensaciones en su Audi S1 – Imagínate que estás esperando pacientemente a que un semáforo en rojo se ponga en verde. Al ponerse en amarillo subes hasta las 8.500 revoluciones por minuto y al pasar a verde sueltas el embrague; entonces sales tan brutalmente disparado hacia adelante que piensas que un vehículo de cinco toneladas acaba de embestirte por detrás. ¡Es increíble¡¡-

De esas brillantes luces llegaron las sombras y estos maravillosos e inolvidables años empezaron a torcerse en 1986 cuando en la etapa del Lagoa Azul en el Rally de Portugal, el campeón nacional Joaquim Santos alcanzó un rasante y se encontró bloqueado por un montón de espectadores ansiosos por ver el paso de los vehículos, intento frenar pero perdió el control. Murieron 3 personas y 31 resultaron heridas. Las grandes marcas se retiraron del Rally y el Grupo B quedo en entredicho.

En Mayo de ese mismo año durante el Rally de Córcega , el Lancia de Henri Toivonen lideraba el Mundial y la carrera. En la etapa 18 antes de salir al tramo comentó – Esto ya no es un rally, es pura locura. Afortunadamente la victoria esta casi conseguida – En el Km 7 del recorrido su Lancia S4 se salió de la carretera e impacto contra un árbol, los depósitos de combustible se rompieron y el coche fue devorado por las llamas. Cuando las asistencias llegaron solo encontraron el chasis quemado y los huesos calcinados Toivonen y de su copiloto Sergio Crespo.

Esos sucesos marcaron el futuro de los grupo B que fueron prohibidos a partir del año siguiente. A pesar de esas desgracias no desaparecieron del todo, Ari Vatanen logro ganar el Dakar en 1989 y 1990 con un Peugeot T16 adaptado a la prueba. Y en 1988 batió el record de la subida Pikes Peak con un Peugeot 405 Turbo 16 Gr.

La participación de Ari fue grabada y recogida en un cortometraje que fue ganador en diversos festivales de cine.

Muchos de los vehículos fueron a parar a pilotos privados que participan en rallycross y a coleccionistas.

Después de todo esto me pregunto si mi amigo seguiría observando con la misma admiración que demostraba en su mail a el Sr. Ken Block y sus malabares, así que voy a enviarle algunos videos.

Esperare su respuesta.

El Grupo B o como han cambiado los tiempos