Shigeru Uehara fue el ingeniero responsable del proyecto, y él se encargó, junto a sus colaboradores, poner el deportivo a la altura de Ferrari y Porsche. Las premisas establecidas fueron; un coche ligero, un vehículo deportivo que mantuviera una relación directa con su conductor (placer de conducción), y con un motor eficiente.

Hay un coche entre todos lo creados en el país del sol naciente que ha sido puesto a punto por, para muchos, el más grande entre los grandes, Ayrton Senna. Solo saber que este mito de la Formula 1 ha formado parte del desarrollo y que ha rodado con él en el circuito de Suzuka para dar sus impresiones a los ingenieros, ya apetece tener uno en el garaje, a pesar de los años que han pasado. Si Senna lo puso a su gusto a mi me vale. Este coche es el Honda NSX.

Para construir el NSX, Honda tenía suficiente experiencia en el mundo de la competición para volcarla en el proyecto, un ejemplo, en 1988 de las 15 pruebas del mundial se metió en el bolsillo 16¡¡¡, motorizando a las escuderías Lotus, Spirit, McLaren, Tyrell y Williams. Hombre así cualquiera pensareis, y tenéis razón, pero si esos equipos usaron sus motores fue porque eran los mejores y eso no es moco de pavo.

Y con esa experiencia siguieron las premisas marcadas y construyeron un coche con una carrocería de aluminio, toda una innovación en aquella época, le colocaron un motor central de 3 litros V6 que generaba una potencia de 274 cv a las ruedas traseras (como buen deportivo), que le hacía ponerse a 100 Km/h en 5 segundos, el interior hecho a mano se diseñó para evocar la cabina de un avión de combate y lo envolvieron en una preciosa carrocería biplaza que no ha pasado de moda con los años. El peso del conjunto 1350 kg, años después en una versión limitada se reduciría 140 kg. El coche todavía es precioso.

El Sr. Uehara definió el resultado como; – un automóvil deportivo que lleva al conductor y la máquina más juntos que nunca, establece un vínculo que inspira al conductor con una confianza absoluta en las reacciones del vehículo, abriendo la puerta a un mundo de impresionante rendimiento a alta velocidad. Es mi sincero deseo que usted pueda disfrutar de todo lo que el NSX-R le pueda transmitir en el entorno de un circuito de carreras-. Pero Uehara, con todo mi cariño, para mi con que hubieras puesto que Senna lo condujo de lado por las curvas del circuito de Suzuka ya hubiera sido suficiente¡¡¡¡¡¡, pero agradezco la explicación.

En esos años el coche era un sueño para muchos, las revistas del motor no hacían más que resaltar sus virtudes con respecto a sus rivales, alabando su facilidad de conducción, sus prestaciones, su calidad de fabricación y su belleza. El NSX era la referencia y no es de extrañar pues cuando Honda pone todos los medios a su alcance para conseguir lo que pretende es muy raro que se queden cortos.. Tan perfecto fue el coche que Gordon Murray lo utilizó de referencia para el desarrollo del McLaren F1, del cual os hablaremos en un futuro.

Es digno de ver como Senna, que además de ser un dios del volante, se lo creía, se contonea mirando el coche, antes de montarse en él, en un test driver de la marca, en el se ve como los periodistas japoneses se mueven a su son y hace toda clase de pantomimas para luego apretarle las tuercas por el circuito con esos calcetines blancos tan de la época. Me hubiera gustado seguir viéndolo envejecer juntos a los grandes pilotos que años después llegaron a la F1.

El precio del NSX en 1990 era de 11.500.000 de pesetas, un precio relativamente bajo ya que sus directos competidores se movían en torno a 16.000.000 , un Porsche 911 turbo o un Ferrari 348 tb. Desde el año que comenzó su fabricación de 25 unidades al día, ha pasado por distintas evoluciones de motor y algún cambio en su carrocería hasta retirarse en el 2005 con muchísima dignidad. Ha sido un coche adelantado a su tiempo y el tiempo le ha dado la razón. Ahora se pueden encontrar por Europa NSX en un buenísimo estado por 49.000 euros, toda una inversión para aquellos que lo compraron entre esos 15 años de su comercialización y toda una tentación para aquellos que queremos sentir lo que sintió Senna conduciéndolo.

Ganbatte¡¡¡¡

1990, el año que Honda creo el deportivo perfecto