Sebastián Vettel ha sido atado hasta el 2014 por Red Bull. La escudería de las bebidas energéticas se ha lanzado a retener a su pupilo durante tres temporadas mas. Con este blindaje pretende anular cualquier posibilidad de que, el campeón mas joven en la historia de la Formula 1, se siente en cualquier otro bólido, y sobre todo evitar, que este sea rojo.

Helmut Marko que tiene que tener la cabeza como un bombo, ahora se quedará mas tranquilo. Ya se había pillado un cabreo considerable cuando en Ferrari le tiraron los trastos a Neil Martin, exingeniero de Red Bull y se lo llevaron a huerto y anduvo por ahí como alma en pena diciendo que Ferrari intentaba robar el espíritu de Red Bull. Cualquier presidente de un equipo de futbol se tiene que estar partiendo la caja.

A mi estos de Red Bull no me caen bien, lo siento. Los únicos que se salvan son Mark Webber porque me parece un señor (y el piloto mas paciente de la historía de la Formula 1) y Adrian Newey, que hace su trabajo de manera excepcional y quita la adrenalina acumulada pegándose bombazos en la British Car. Un tío que es el ídolo de la ingeniería del automóvil y que en Milton Keynes construyen los coches que él manda hacer y vuelan.

Sin embargo Dietrich Mateschitz el hombre que, trabajando para una fábrica de cepillos de dientes, descubrió en Hong Kong la bebida que le hizó rico, parece que le gustan las personalidades caprichosas.

Cada vez que escucho las declaraciones del bueno de Sebastián, o no entiendo su sentido del humor o es que es le falta cocción y se me queda la misma cara que a Fernando Alonso cuando le mira en alguna rueda de prensa común. Ojo que no le quitó ningún merito¡¡¡¡ pero para ser amigo mío no me mola.

Vettel lleva aludiendo a Ferrari no se cuanto tiempo, que si le gustaría pilotar sus coches, que si patatin que si patatan. Pero alma de cántaro¡¡ piénsalo pero no lo digas y si lo dices hazlo solo alguna que otra vez para que se enteren en Maranello, pero no estés mordiendo todo el día la mano que te dio de comer.

Pero que bien me he quedao.

Vettel controla sus fantasias hasta el 2014