Para los que la estética coupe les resulta atractiva, y cuando valoraban la adquisición de un dos puertas práctico, deportivo y con empaque y no les quedaba otra opción que el M3 de BMW, ahora la marca de la estrella lanza al mercado el clase C coupe con el motor mas brillante y completo de la gama, el 63 AMG.

En la gama de Mercedez Benz hay vehículos con más potencia, coches con mayor prestancía, más tecnología, y muchos más euros, pero hay uno que, como vehículo deportivo, transmite a su conductor lo que el conductor deportivo quiere, siempre sabiendo que conduce un automóvil de Stuttgart, para la bueno y para lo malo, si hay algo malo.

El clase C ya ha sufrido un ligero restiling a primeros de año y con la presentación y la cercana comercialización del nuevo clase C coupe en Junio, no quedaba mas que esperar la nota de prensa de Mercedes informándonos de la incorporación a su nuevo coupe, de ese maravilloso motor, con sonido a trueno que es el 63 AMG y que seguro se montará también en la berlina y estate (familiar).

El motor 63 AMG es un V8 atmosférico de 6.208 cm3, ofrece una potencia de 457 cv a 6800 rpm y un par máximo de 600 nm a 5000 rpm, acelera de 0-100 km/h en 4,5 segundos y la velocidad es limitada a 250 km/h. Esto no es nada nuevo porque ya lo montaba el antiguo clase C, pero hay algo que si es una novedad importante, la nueva caja de cambios AMG Speedshift MCT de 7 velocidades de embrague multidisco. La antigua caja, de convertidor de par, se había quedado un poco anticuada respecto a la competencia por su velocidad, y no es que fuera mala pero si tardaba más en reaccionar que, por ejemplo, la DSG de un Seat León y eso Mercedes no podía permitírselo.

La nueva caja de cambios, mucho más compacta y ligera, tiene cuatro modos de funcionamiento, el modo “C” está configurado electrónicamente para buscar el máximo ahorro de combustible, manteniendo el vehículo en las marchas mas largas posibles y con poca carga de acelerador. Los modos “S”, “S+” y “M” van buscando, de menos a mas, velocidad y deportividad al pasar de una marcha a otra, Mercedes habla de hasta en 100 milisegundos la rapidez de estos cambios, haber quien es el listo que los cronometra.

A pesar de que los clientes de este tipo de vehículos no se suelen fijar demasiado en los consumos, en esto Mercedes también ha hecho una esfuerzo importante, la caja SpeedShift, junto con la nueva bomba de dirección hidráulica que trabaja solo cuando el conductor gira el volante, permite ahorrar 1,5 litros de combustible en ciclo homologado.

Para los que las derrapadas no les parezcan suficientes y quieran un poco más de chicha, Mercedes comercializa el paquete AMG Performance, que aumenta la potencia del motor, gracias a pistones forjados, bielas y cigüeñales más ligeros que provienen del SLS, en 30 cv. Este paquete incluye también, discos de freno delanteros cerámicos con pinzas de freno en rojo, colector de admisión en color gris titanio bajo el capó y volante de piel de napa, que puede combinarse con el paquete Performance Studio que añade acabados exteriores en fibra de carbono y el diferencial trasero autoblocante, imprescindible para transmitir de manera eficaz y deportiva la potencia al suelo.

La relación entre el coche y carretera tienen que estar acorde con la potencia del coupe 63 AMG, las suspensiones son más rígidas, la barra estabilizadora tiene mayor grosor y se ha incrementado la caída negativa para hacer el coche mas ágil en los cambios de dirección.

Todo esto viene acompañado de un buen conjunto de opciones tecnológicas para hacer todo lo confortable posible su uso al conductor; nuevo salpicadero, distintos tapizados, conexión a internet y multitud de opciones que harán desembolsar a su comprador un buen montón de euros. Pero para eso es un Mercedes y un Mercedes sin opciones no es un buen Mercedes.

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