Después de muchos meses sin escuchar el sonido de los motores de los coches de carreras más rápidos del mundo, hoy por fin, han rodado en el circuito urbano de Albert Park. El espectáculo ha comenzado y con él la emoción de la Fórmula 1. Cuanto lo hemos echado de menos.

Melburne ha sido la caja de Pandora del mundial, es el comienzo de nueva temporada de Fórrmula 1 y allí, en las el país de los canguros, cuando arrancan los motores, se ponen las cartas sobre la mesa.

La carrera de este año ha tenido algunas similitudes con la del año pasado. Hemos tenido un Renault en el podium, Vitaly Petrov con un tercer puesto, y un Alonso remontando después de una mala salida y quedando cuarto. El ganador ha sido Sebastián Vettel, segundo Hamilton y tercero Petrov.

Y creo, a falta de confirmar en los sucesivos grandes premios, que los Ferrari por fin salen bien. Salió bien Massa y Alonso, aunque a este último se le torcieron las cosas en la primera curva. Los Red Bull son rapidísimos en la clasificación pero su ritmo en carrera está al alcance de sus rivales, no se que pasará cuando tengan un kers de verdad, y los McLaren como el año pasado, van a estar en la pomada, estos nunca fallan, Renault todavía en un incógnita, es un coche novedoso pero el año pasado Robert Kubica quedó segundo y no estuvo entre los mejores durante el año.

Los neumáticos nos van a dar muchas emociones e incertidumbre, y lo del alerón habrá que afinarlo, tendrán que escoger un poco mejor el lugar donde accionarlo, esta vez la recta de Albert Park se ha quedado escasa. Todavía tiene que asentarse todo, Australia es un circuito emocionante, veremos que pasa en los próximos grandes premios.

El semáforo por fin se ha puesto en verde.

Melbourne, el espectáculo ha comenzado