Cada vez que un piloto se encuentra luchando contra el crono, se hace muchas preguntas; como hacer la vuelta perfecta, como arañar una milésima, quien va delante…. pero la pregunta que se hacen al girar a izquierdas en Eau Rouge y enfrentarse a la subida del Raidillon es si serán capaces de hacerla a fondo.

En la curva mítica del mundial, en el circuito Belga de Spa FrancorChamps, los Formula 1 enfocan la subida en curva de derechas con un desnivel máximo del 13% a 300 km/h. No hay mejor sensación en un coche de carreras que sentir la presión de la fuerza centrifuga en el estomago, y todavía esa sensación es mayor si hay un cambio de nivel importante. Bajas a gran velocidad, enfocas una subida sin levantar el pie y sientes la misma sensación que si despegaras en un avión comercial. No quiero ni imaginar el placer que sentirán en Eau Rouge los pilotos de la máxima categoría.

Pasar de 390 mts de altitud a 440 en apenas 600 mts es un reto para las leyes de la física, del propio vehículo y de los pilotos. El riesgo de que el fondo plano golpee en el suelo, que las suspensiones hagan tope, que el motor se quede sin presión de aceite o que la sangre del piloto que baja a las piernas en cada vuelta con el aumento de las fuerzas G en ese punto le haga perder el nivel de concentración.

De ella el grande entre los grandes Ayrton Senna decía que cada vez que pasaba por Eau Rouge veía a Dios, quizás pensando si se encontraría a alguien al salir de su final ciego o que el día que pasara la curva a fondo dejaría de apasionarle la Formula 1.

En 1998 Jacques Villeneuve, que aseguraba que la pasaba a fondo, sufrió en ella una salida de pista salvaje, y comentó que había sido el mejor accidente de su vida. En 1999 como le gusto tanto repitió.

Mario Theissen jefe del desaparecido equipo BMW F1 describía la experiencia como un vuelo de 24 segundos o 1865 mts.

“En cada vuelta quería pasarla a fondo, pero nunca lo hice”. Comentaba Jeson Button después del gran premio de Bélgica. No sé si él es una buena referencia … sobre todo si lo hace con un Brawn GP.

Pasando por Eau Rouge y subiendo el Raidillon a la máxima velocidad posible Mika Hakkinen adelanto a Michael Schumacher en uno de los mejores adelantamientos de la historia.

Para nosotros Eau Rouge significa velocidad, emoción, pasión, espectáculo y el comienzo de una aventura y por ello hemos querido que fuera la imagen de curvasenlazadas.com. Una aventura que empezó a gestarse en caminos de montaña mientras pedaleábamos y en algún que otro circuito hace ya más de un año y que después de las muchas horas de unos frente al ordenador, otros de pedir favores trasmitiendo solo una ilusión a quienes nos escucharon y de no parar de pensar en coches que hacen sentir, por fin se hace realidad.

En este espacio virtual queremos compartir con los que nos vean lo que nos gusta, que no es otra cosa que el mundo de los deportivos, las carreras, y todo lo que huela gasolina y rendimiento.

Aquí 110 km/hora tendrá que ser la velocidad mínima y que sirva de ejemplo, en la columna de la derecha, el Sr. Villeneuve que para estas cosas era un crack…

Mucha mierda

Eau Rouge y el inicio de una nueva aventura