Las tragedias siempre tienen fecha de caducidad en los medios de comunicación, da lo mismo que continúen siendo un drama, el interés decrece a medida que pasan los días. Sobre todo si hay un conflicto bélico de por medio. Todo se olvida y la atención se centra en los cazas. Desde aquí no queremos olvidarnos de Japón.

Y no es que en Libia no estén sufriendo, pero es un país que lucha por su libertad y en Fukushima siguen luchando contra la radiación, después de ser arrasados por un terremoto y una ola gigante, y las cosas cada vez están más negras. Desde aquí, vamos a intentar, de nuevo, recordarles y fijarnos en uno de los vehículos deportivos japoneses más especiales y atractivos. Especial porque en Mazda consiguieron desarrollar, con éxito, un motor diferente al resto, el motor rotativo. Y atractivo porque su diseño y su deportividad se mantienen con los años.

En otro reportaje, ya hemos hablado de los comienzos de siglo XX, y está vez la historia vuelve a coincidir en curvasenlazadas.com. En 1902 nació en Alemania, Felix Heinrich Wankel, un ingeniero iluminado, que diseñó un motor a explosión sin cilindros¡¡. El motor fue patentado en 1929, se fue mejorando y desarrollando durante unos años más y en 1958, Mazda, muy inteligentemente, compró la patente.

Hubo muchos intentos para utilizarlo, pero sin el éxito comercial de Mazda; Suzuki y Norton, desarrollaron un motor de moto, Rolls Royce un motor diesel, USNavy, Citroen, General Motors, que aseguraba haber conseguido disminuir el consumo pero no pudo con las emisiones, y Mercedes Benz. Se fabricó hasta una motosierra Wankel¡¡. Pero fue Mazda la que llevo el motor a la gloria, usando una versión biturbo con dos rotores en su deportivo en 1993. Era la tercera generación del RX-7.

Entre 1993 y 2002 Mazda, consiguió reunir en un precioso vehículo de dos plazas y tracción trasera, un diseño futurista y un motor que, con algunos inconvenientes, proporcionaba muchas satisfacciones. Un coche del futuro con un paso por curva impresionante, una aceleración brutal y una potencia que se repartía en un amplio margen de revoluciones. Desde 1800 vueltas hasta 8000 iba entregando con bastante progresión los 255 cv, que más tarde serían 280 cv. Competía en prestaciones con el Nissan Skyline y con el Honda NSX siendo notablemente más barato que este último. Se vendió en Japón y en Estados Unidos, donde fue «mejor coche importado del año 1993» y permaneció en la lista, Car and Driver, de los 10 mejores coches del mercado, durante 3 años.

En competición, disfrutó de innumerables triunfos en campeonatos internacionales y japoneses, destacando sus primeros puestos en las 24 horas Le Mans durante los años 1979 y 1991. Mazda ha sido la única marca japonesa, en la historia, en vencer allí. Ahora el RX7 es un coche de culto para los pilotos que miran de reojo la carretera, los hombres del dirft. Y es un deseo para aquellos a los que nos gustaría tenerlo en el garaje.

No sé como se comportaría un motor rotativo hace una década, pero tenido el placer de poder disfrutar durante algunos años un Mazda RX8, y puedo aseguraros que ha sido el coche más satisfactorio que he tenido (con 100 cv más no me hubiera desprendido de él). Su suavidad, el sonido de los escapes, la forma de estirar como una moto hasta 9500 rpm, y su comportamiento, eran una maravilla. Que gasta aceite?? He tenido coches que gastaban más. Aún así, la sensación que sentía cada vez que bajaba al garaje a quitar su funda y a mirar el nivel de aceite, era como si estuviera mimando algo muy especial.

Como curiosidad histórica de trascendencia; la fábrica de Mazda, que en 1945 se llamaba Toyo Cork Kogyo Co y estaba situada en la población de Hiroshima, fue destruida con la primera bomba atómica usada contra una población civil. Lanzada desde un B-29 Enola Gay, llamado The Great Artiste y ordenada por Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos, supuso el final de la Segunda Guerra Mundial y dejó marcada una dolorosa huella en los libros de historia y en Japón. Un total de 120.000 personas murieron, 300.000 resultaron heridas y toda una ciudad en ruinas. En un tiempo record y con el espíritu luchador que les caracteriza, la ciudad fue reconstruida y Toyo Cork pasó a llamarse Mazda Motor Corporation.

Suerte y ánimo Japón. Ganbatte¡¡¡¡¡¡¡

El encanto de lo distinto, Mazda RX7