El Mégane R.S. Mónaco GP, presentado por el fabricante francés en el salón de Ginebra, es una edición limitada de uno de los deportivos compactos más deseados, que añade exclusividad y deportividad, a los 250cv con que el Megane R.S. impone su ley sobre el asfalto.

El año pasado un Red Bull conducido por Mark Webber triunfó en el circuito de Mónaco, una de las cunas del automovilismo deportivo, y posiblemente el nombre de una ciudad (o ciudad –estado) más ligado al deporte de las cuatro ruedas. No sabemos si el hecho de que el Red Bull ganador del pasado GP de Mónaco esté motorizado por Renault, ha sido o no el detonante que ha llevado a la marca francesa a presentar esta versión, la más radical y exclusiva del Megane R.S. que conmemora las victorias del fabricante en el circuito monegasco.

La exclusividad y el estilo de la competición impregna el Megane RS Monaco GP,que incorpora no solo asientos deportivos calefactables, tapicería de cuero especial y llantas hasta de 19 pulgadas, que en combinación con unos nuevos neumáticos de perfil bajo 225/40 R 19, aportan mayor precisión a la dirección. También se le puede añadir el chasis Cup, sin duda la opción perfecta para sacar todo el partido al extraordinario motor de 2 litros turbo y 250 cv de potencia que lleva el Megane R.S.

Muchos nos preguntamos porque el chasis Cup no es de serie en un modelo que lleva el apellido R.S. (Renault Sport), pero por lo menos es un acierto el que se pueda optar a un tarado de la amortiguación más enérgico y sobre todo a su efectivo diferencial autoblocante mecánico. Sin este diferencial sería imposible extraer todo el jugo de sus 250 cv, y sus 37,7 mKg de par, y que gracias a un ESP que se puede desactivar totalmente (es el único modelo de Renault que lo permite), nos permite disfrutar de la conducción de un turismo cercano a la competición.

Más aún si le añadimos el Renault Sport Monitor con el que podemos acceder a toda la telemetría del vehículo, y que además nos permite variar ciertos parámetros, como la asistencia del potenciómetro del acelerador.

Aunque esta versión Monaco GP no aumenta ni añade nada al rendimiento mecánico del 2 litros turbo, que sigue acelerando de 0 a 100 km/h en unos espectaculares 6,1 segundos, porque donde deja su marca de identidad es sobre todo en el exterior. El color blanco perlado de la edición limitada, sus estriberas, espejos, difusor trasero y elementos exteriores en negro, le dan una imagen más agresiva y racing que lo diferencia totalmente del RS original.

MEGANE R.S. Mónaco GP: emocionante y exclusivo