Pues mira me ha gustado. Eso de ser novato, abandonar en tu anterior carrera por un problema de transmisión y salir diciendo que “a pesar del resultado de Australia, ahora estoy más confiado tanto con el coche como con el equipo” es para nota.

Dice que acabar entre los diez primeros es un objetivo razonable para su segunda carrera porque “creo que seremos capaces de sacar más prestaciones del coche”, por lo que “nuestro objetivo es continuar mejorando carrera tras carrera”. “Me gustaría estar entre los 10 primeros tanto el calificación como en carrera, y creo que podemos conseguirlo», ¡toma ya!

Y además no le molestan los pequeños inconvenientes, esos “así son las carreras” que es como dicen los pilotos aquello de los futbolistas de “aún quedan 90 minutos” o “somos once contra once”. Dice que “desde luego hubiese sido mejor si hubiésemos sido capaces de acabar la carrera en Melbourne, pero lo positivo es que ahora tengo más experiencia y me siento confiado con cómo se desarrolla un fin de semana de fórmula 1 y todos los procedimientos que implica”. El equipo se muestra igual de confiado y anuncia retoques aerodinámicos en el alerón delantero y en el KERS, junto con soluciones para esos problemas en la transmisión.

Desde luego yo lo voy a poner en la porra, se lo merece. Para mí, uno de los mejores momentos de la temporada pasada fue cuando todos querían guardar la ropa y Hamilton quería nadar, en plena lucha por un título casi perdido decía aquello de «bueno que? le damos un poquito? salimos o qué?” “Es que está muy mal Lewis, todos los pilotos están quejándose de la pista” “Que va hombreee, si está perfecto!” ahí ganó muchos puntos para mi, aunque aún le quedan algunos más por remar.

Me gusta ver pilotos que ponen las cámaras apuntando hacia atrás porque saben que esa grabará algo de lucha, por delante no habrá nadie…

Pastor Maldonado quiere acabar décimo.