La guerra de intereses en esto de la Fórmula 1 no para. Ni firmando un contrato a 100 años te vas a librar. Ahora es la FIA la que dice que quiere más parte en el pastel de la F1 y si con quien tienen que negociar es con Bernie, de momento que no lleven tenedores porque sólo verán comer al de las gafas oscuras.

El tema es bastante complejo. Por un lado está la FOTA, que es una asociación de constructores, en la que por cierto no están todos, que tiene que empezar a renegociar lo que se llama “El Acuerdo de la Concordia”. En este acuerdo se regula de forma privada no sólo el reparto de los millones que llegan a los equipos (cosa que a su vez se negocia con Bernie Ecclestone), sino también incluso algún aspecto técnico que quieren desarrollar o prohibir. Aquí llega uno de los problemas, porque hay equipos que quieren potenciar el KERS, que no quieren motores de 4 cilindros… vamos, que cada opinión es de su padre y de su madre y eso sin hablar de dinero. Y tampoco hablemos de cuando en el pasado algunos equipos metieron presión con lo del campeonato paralelo. El guiso empieza a hervir.

Por otro lado está Bernie, que controla los derechos de retransmisión pero no sólo cobra de las televisiones. Por ejemplo les pide una barbaridad de dinero a los nuevos circuitos que quieren entrar en la F1 (unos 40 millones) y también cobra “una tasa” a los que ya están, que al final pagas tú cuando compras una entrada, por eso siempre se dice que controla “el negocio”. Todo eso genera un pastizal que reparte como Dios le da a entender pero quedándose con las vueltas, a golpe de negociación y mediando entre las partes para alcanzar complejos equilibrios.

Y por otro está la FIA, que no nos olvidemos es la Federación de todos los deportes del motor, no vive sólo de la F1. En 2001 el anterior presidente, Max Mosley, firmó un acuerdo con Bernie pare cederle los derechos comerciales con una duración de, agárrate, 100 años. El montante eran 360 millones de dólares, parte de los cuales se pagaban por adelantado. Con ellos la FIA quería hacerse unas oficinas nuevas y desarrollar programas como academias de conducción para jóvenes o de seguridad vial. El problema es que viendo quien está metido por aquí hasta ahora, la FIA poco va a poder rascar de un contrato cerrado, firmado, aceptado y prepagado, teniendo en cuenta además que se parecerá el quijote en arameo por longitud y complejidad. Es curioso que ese contrato lo firmase Ecclestone con Mosley, que es antiguo amigo, socio y abogado. Según Todt “fue una buena iniciativa, una decisión inteligente vender los derechos”, pero añade que ha hecho un estudio del contrato y “no puede ser cambiado, es lo que hay».

Así que para Todt la opción es meter la patita en el regateo económico del próximo acuerdo de la concordia que caduca a finales de 2012, empezarán a negociar pronto y tendrán que firmar un poco entre todos; “ahora es mi responsabilidad asegurar el mejor futuro para la F1”…”y ya sabes que hay un acuerdo comercial, llamado pacto de la concordia, con periodos de tiempo más cortos y que caduca en 2012. Así que junto con el propietario de los derechos comerciales (Ecclestone) y los equipos tendremos que discutir el próximo acuerdo”. Hala, ya estamos todos. Y su intención es clara “me encargaré de que todo el mundo se dé cuenta de que desde que se firmó el acuerdo (el de los 100 años) hasta ahora, los tiempos y la tecnología han cambiado. Hace 15 años no había la sofisticada electrónica de la que disfrutas ahora cuando ves la TV. Todo eso tiene un coste. Definitivamente tenemos que tener eso en cuenta porque debo asegurarme que la financiación de la FIA es apropiada. Nuestros costes son mayores que hace 10 años y la evolución tiene un precio”. No, si aquí todo tiene un precio y todo el mundo sabe ponerlo añadiendo una propinilla.

En cualquier caso el precio recibido por la FIA por esos 100 años se hace un tanto escaso viendo lo que se mueve por aquí, por mucho que le pusiesen algo por adelantado y se lo hayan podido ir gastando en estos ya 10 años. Pero Todt continúa, sigue lanzando dardos que van tocando los números correctos para que todo el mundo lo entienda, por las buenas o por las malas, si es el caso.

Para mí lo importante son los intereses de la FIA y éstos, si los protegemos, son los intereses de todo el mundo, porque no puedes tener el FIA F1 World Championship sin el compromiso de la FIA. Y esa es la mejor garantía para los equipos y para CVC”. Vamos, que o con ellos o nada, y que se vayan preparando para pagar más. Pero aquí mete un factor nuevo que no os hemos explicado.

En realidad el propietario de esos derechos es CVC Partners, que alcanzó un último acuerdo con Bernie dejándole de director del cotarro. El caso es que hay rumores de que CVC podría estar interesado en vender esos derechos, aunque Todt ha dicho que no cree que sean ciertos: “cuando el acuerdo fue firmado yo no era presidente de la FIA. Ellos (CVC) son listos y dejaron total libertad a Bernie para seguir llevando el negocio, haciendo un trabajo sobresaliente como promotor, pero no está solo. Es como una película, tienes al director por también a los actores, y los actores en la Fórmula 1 han estado participando fuertemente en el show y su éxito”, y sigue a lo suyo “lo importante ahora es considerar que todos hemos contribuido a la evolución de lo que fue la F1, lo que es la F1 y lo que la F1 será en el futuro, y habrá que tener una sana discursión sobre cómo repartir los ingresos y los costes”. Y aquí llegamos a su opinión sobre la posible venta y cómo le manda un recadito al posible comprador “no lo creo (que vayan a vender). Están comprometidos, han hecho un trabajo excelente y les gusta el negocio de la F1. CVC es el dueño, pero si deciden vender, la FIA y yo mismo como presidente tenemos un papel que jugar”, y el papel al que se refiere es que la FIA se reservó, en una clausula del contrato de los 100 años, un derecho de veto sobre el comprador de los derechos comerciales de la F1. No, si lo tiene clarísmo.

Por otro lado, que aunque falta poco no hemos acabado, están los pilotos que reclaman más protagonismo en la toma de decisiones técnicas. No me extraña que estén hartos de que las normas las pongan la FIA, los equipos, Bernie… cuando luego son ellos los que se juegan el pellejo ajustando una frenada a 12 cm del coche del rival, a 300 por hora, cuando vienen de activar el KERS, el alerón trasero, los otros cientos de botones del volante y de negociar la falta de grip aerodinámico (que es el importante a día de hoy) en las curvas anteriores porque a un genio se le ha ocurrido un nuevo sistema que se queda fuera del reglamento pero no nos da la gana prohibirlo. Para nota, vamos. La asociación de pilotos, en la que también se llevan regular y varios ni siquiera van a las reuniones, ya amenaza con huelga.

Y siguiendo para bingo os dejamos alguna de los últimos cruces de declaraciones de unos y otros, porque todo esto llega poco después de que Bernie dijese de Todt ¡nada menos que esto!: “ha estado viajando por el mundo haciendo lo que Max no hizo demasiado, besando a las chicas y apretando manos”…“probablemente será bueno para la FIA pero no lo necesitamos en la F1. Nosotros deberíamos escribir las reglas con los equipos, que son los que corren y hacen grandes inversiones, nosotros tenemos las inversiones. La FIA debería ser como la policía, la policía no escribe las leyes y dice que tienes que ir a 50 km/h. La FIA es un chiste”. A lo que Todt contesta que tiene el apoyo de los equipos en las ideas de irse hacia la ecología y los motores de 4 cilindros, algo a lo que Ecclestone se opone frontalmente junto a Ferrari y alguno más. Dice Todt que “los constructores aceptaron las nuevas normas, el consejo mundial las aceptó de forma unánime y Bernie es parte de ese consejo mundial.”

Los equipos por su parte ya manifestaron su intención aumentar su porcentaje en los ingresos y siempre se dice que en una negociación con Bernie no se puede ganar, y menos si hay dinero por el medio, así que las cuentas no salen. Todos quieren más y nadie acepta menos.

Quedamos a la espera de noticias sobre acuerdos, que van a tardar y a ser difíciles de conseguir.

Todt quiere renegociar su acuerdo con la F1.