Entrada en boxes del lider del GP de Montmelo y en vez de que dos marcianos le enchufen la manguera de papel de aluminio, dos mecánicos, con sus monos impolutos, llegan con un enchufe y lo encajan con maestría en el adaptador correspondiente del monoplaza. ¿Nos estamos volviendo locos? No, en la F1 todo es posible.

En nuestra vida diaria estamos acostumbrados a escuchar: reciclaje, biomasa, ahorro y eficiencia energética, bajo consumo… términos que poco a poco han entrado en nuestro vocabulario y en nuestras vidas. El cambio climático es uno de los grandes azotes de nuestro tiempo y el calentamiento de la tierra, causado por el lanzamiento a la atmósfera de gases de efecto invernadero por el ser humano, está haciendo que la naturaleza lance gritos de socorro. Pero…¿irá la Formula 1 a su rescate?

Llevamos años escuchando pasitos de la F1, pequeñas medidas que buscaban una pintura verde entre los colores de la parrilla. Todos nos acordamos de la franja “ecológica” de los Bridgestone y alguna que otra medida cuyo fruto fue un pobre maquillaje. A pesar de esta crítica, debemos reflejar que la Fórmula 1 ha tenido también acciones favorecedoras para el medio ambiente, reducción de número de ruedas por Gran Premio, Kers, imposibilidad de repostaje para favorecer el ahorro de combustible…. Medidas que se quedaran pequeñas si se lleva adelante lo que le pidió la Comisión Europea a Jean Todt, presidente de la FIA, y él, picaruelo, se dejó querer. Fórmula 1 verde en 2013.

La Federación propone medidas de ahorro energético importantes para el 2013: eliminación de los V8 por motores turbo de cuatro cilindros, menor régimen de vueltas por motor, 35 % menos de contaminación, menor número de motores. Acciones encaminadas a paliar el enorme derroche energético en la Fórmula 1 disparando los peros en lo que conocemos, desde 1950, como la máxima expresión de velocidad.

De momento Bernie Ecclestone no está por la labor. Bien es cierto que su razonamiento público tiene bastantes lagunas. Su defensa está basada en el ruido que provocan los motores V8 y en las pérdidas de espectadores de las televisiones de todo el mundo. El sonido del gran premio es cierto que va a cambiar. El ruido que provocan los monoplazas de hoy no tendrá nada que ver con lo que oiremos en un futuro próximo. Un V8 no suena lo mismo que un motor de cuatro cilindros, pero recordemos que el V8 tampoco suena igual que los antiguos V10.

http://www.youtube.com/watch?v=h8uD0m-3oeg

En cuanto a las pérdidas de espectadores hay datos que pueden hacernos pensar que no va a ser así. Los mejores tiempos de todos los circuitos tienen su registro mayoritariamente en 2004 y 2005, y pocos trazados mejoraron sus records de esos años. A pesar de que los coches van más despacio y se modifican los circuitos para evitar vuelos en su asfalto, los espectadores tras la televisión, aumentan año tras año.

Por último, una perla del jefe de la F1 “a las mujeres les gusta el ruido”, sin comentarios.

En cuanto a las medidas en sí, hay dos preguntas que nos hacemos. La primera ¿hay tecnología para llevar a cabo una F1 verde? Y la segunda ¿son realmente eficaces esas medidas?.

La primera, sin ningún tipo de duda, sí. De aquí a 2013 veremos los primeros brotes verdes con las medidas adoptadas. Pero no solo eso. En un plazo de diez años, quince años nos podremos olvidar de combustibles fosiles en el padock. De momento las pruebas serias en circuito ya existen. El Formula EF01, con empresas detrás como Segula Technologies, Formulec, Michelín, Siemens o Art Gp, es el monoplaza eléctrico de competición más rápido del mundo. Alcanza los 260 kilómetros por hora, con una aceleración de 0 a 100 en 2,6 segundos y con una autonomía de 25 minutos. El monoplaza, presentado en el Salón del Automóvil de París, ya estuvo rodando en Magny-Cours y Le Mans y sus prestaciones, más cercanas a un F3, nos hacen pensar que las competiciones de estos vehículos están cada día más cerca (se dice que pueden empezar en 2012 o 2013). La carrera por aumentar sus prestaciones empezará en el momento en que se vea claramente que ese es el futuro al que va encaminada la competición.

En cuanto a la segunda pregunta que nos hacemos respecto a la eficacia de las medidas, decimos claramente, no.

Si solamente contabilizamos las medidas comentadas anteriormente, creemos que es un lavado de cara de la competición y, posiblemente, un modelo a seguir pero en ningún caso hará, de manera notable, que los grandes premios sean más ecológicos.

Reflejamos algunos datos que pueden servir para ver realmente cual será el ahorro energético global de dichas medidas.

El campeonato mundial de Fórmula 1 genera, sin contar circuitos nocturnos, 378.000 millones de toneladas de CO2 al año, es decir 215.000 vuelos Londres Singapur. Sin embargo, los grandes premios tan solo generan 0,06% de todas esas emisiones de CO2. Lo demás son desplazamientos de los equipos 62% y público 32,7%. La huella de carbono de los participantes de cada gran premio es mínima si lo comparamos con todo lo que se mueve por detrás, las emisiones son comparables a cuatro viajes en coche Barcelona Copenhague.

Otro dato, el coste energético de iluminar un circuito nocturno, tan en boga en los últimos tiempos con el fin de aumentar audiencias, es cercano a las emisiones de CO2 de todo el año. Quiero pensar que eso sí es ecología.

Por tanto podemos cambiar motores, hacerlos más ecológicos, dibujar el asfalto de verde si queremos, pero no pensamos que es la solución más adecuada. Es un comienzo sí, pero se debe hacer más y siempre sin reducir el espectáculo. Plantear una política global en materia energética del Gran Circo, impulsar el transporte público al circuito, minimizar los costes de transporte de las escuderías, realizar un calendario que favorezca el ahorro, eliminar o modificar el concepto de las carreras nocturnas entre otras medidas son claves para conseguir eliminar las emisiones de CO2 en la Fórmula 1. De esta manera, no me lo pintes de verde.

Verde que te quiero verde