Hemos acompañado y asistido a la presentación de un equipo de casa, más que de casa, un equipo de un amigo y al que le deseamos lo mejor con todo nuestro cariño, aunque estoy seguro que este buen deseo de nuestra parte no lo va a necesitar, porque este equipo tiene muy buena pinta.

No me cansaré nunca de repetir que todo lo que salga de nuestra región “nos llena de orgullo y satisfacción”, parafraseando al Monarca. Las cosas están económicamente mal en todas partes de España y que siga habiendo gente que apueste, que se lancé y que luché empresarialmente por un proyecto es de aplaudir.

Hay empresarios que se embarcan en aventuras intentando tocar la flauta por casualidad y hay otros que solo se meten en líos para hacerlo bien y sin sorpresas, este es el caso de Autosa. La empresa, que es una referencia desde hace muchos años, es uno de los ocho puntos oficiales M de España y ahora entre su gama BMW de coches y motos añaden Husqvarna, siendo el único concesionario de Asturias que distribuye la marca de campo adquirida por el grupo BMW en el 2007. Si alguien se ha encontrado sufriendo por una trialera con una GS1200 ya sabe dónde ir.

Una de las exposiciones se encuentra en Oviedo, Autosa y otra en Salamanca, Tormes. Nunca me ha gustado la palabra concesionario, parece una cesión, casi un favor, algo que te prestan y que tienes que devolver en cuanto te lo reclamen. Así que llamar concesionario a este negocio familiar no es la palabra adecuada, yo los describiría como una empresa con un excelente equipo humano, dedicada en cuerpo y alma a un grupo automovilístico y motociclista como es BMW. Cada vez que hablan de la marca alemana se les llena la boca y así lo trasmiten a los clientes, con los que también se vuelcan y eso se nota en sus resultados finales, que son excepcionales, y seguro que dependen tanto de BMW Group como, en su justa media, estos de ellos.

En la mañana de ayer se presentó el equipo Autosa Tormes Competición en el Castillo de la Zoreda, un sitio precioso muy cerca de Oviedo, al evento asistieron dos peces gordos de BMW, el presidente de la Federación de Automovilismo del Principado, la prensa del motor de Asturias, y las televisiones de la región y nosotros que no tenemos nada que ver con la Federación, excepto para pagar alguna licencia, ni somos peces gordos aunque parezcamos un poco rodaballo, ni pertenecemos a la prensa escrita aunque escribamos, ni formamos parte del árbol genealógico de la familia de Emilio Aragón aunque nos gustaría, asistimos al evento como amigos con la intención de contároslo.

Comenzar a participar en un campeonato siempre es difícil y sobre todo si la clasificación final del mismo depende de dos pilotos. Conocer el coche, crear un buen grupo de trabajo, moverse con soltura en las carreras y ser rápidos es una tarea complicada. El año pasado tantearon como iba la cosa, aterrizaron en la Mini Challange como un equipo grande, que lo son, y sentaron en el coche a dos pilotos con demasiadas diferencias frente al crono.

Este año van a por todas y además desde mi punto de vista con garantías de llevarse el campeonato. El quipo lo forman dos pilotos; Alex Royo, un piloto que tiene ya el culo pelado de sentarse en baquets de competición y pelear cada metro en competiciones como la Copa Hyudai Coupe, la copa Peugeot 207 o la copa Seat León, cosechando en todas excelentes resultados.

Alex, con 33 años y 12 dejándose ver por todos los circuitos de España, tiene la madurez suficiente para buscar ganar sin estrés y eso es algo muy importante para no cometer errores, sacarle partido a los neumáticos del Mini, que tienen muy pocas vueltas a pleno rendimientos o rodar como un clavo toda una carrera sin despistarse. Es un perro viejo siendo relativamente joven.

El otro piloto del grupo es Bruno Méndez, un asturiano de 21 años que lleva desde los siete sentado en karts y en monoplazas, llegando a ser campeón de la European Formula 3 Open en el 2009, ahí es nada. Además es un chico llano y accesible, muy majo.

A estos dos no les van a faltar conocimientos para ser capaces de poner a punto el Mini de Autosa Tormes Competición y ganar carreras. Seguro que con José Luis apretándoles las clavijas desde el muro, con la misma tensión que si se jugara el campeonato de Formula 1 cual Christian Horner,. No se conforma con cualquier cosa el director comercial de Autosa, en cada proyecto o tarea que lleva a cabo pone el máximo empeño, sea para ganar un campeonato o para exigir a fabrica para hoy un M5, tapizado en piel de becerro de las nieves, con plazo de entrega de 3 meses.

Ayer hemos conocido a Alex y a Bruno, buena gente, hemos departido mesa con la prensa del motor de Asturias, con las TV, con Aladino el presidente de FAPA, con los pilotos, con la plana mayor de Autosa, y con Dulce, que es encantadora, y nos hemos sentido como siempre, en familia.

El 8 de Mayo en Portimao, Portugal, arrancan los motores.

Suerte José Luis.

Un equipo hecho para ganar