Como iban las cosas en Argentina, nadie, (ni él mismo), habría apostado un céntimo por la victoria de Loeb, ya que una penalización, por adelanto, (de las que más duelen), le había alejado a más de 1’ de los líderes

Esto ocurrió en la 1ª etapa, a la entrada de la Asistencia previa al último bucle, y cuando Loeb era 4º, a pesar de salir 1º a la carretera, haciendo de “barredora” de sus rivales, y estando a sólo 18.9” del líder, que era Latvala.

La penalización, y el motivo, (una multitud en el control, que hizo que no viesen la pancarta de entrada), nos hizo recordar la que en éste rallye sufrió Carlos Sainz, allá por el 2003, y que en el caso del madrileño le costó la victoria. Pero Loeb sigue teniendo la suerte de los Campeones y, a pesar del incidente, al final se hizo con la victoria. Y tuvieron que pasar cosas, alguna de ellas insólita, para que el pluricampeón mundial se hiciese con su 6ª victoria consecutiva en la “pampa”; la 1ª, un “toque” de Latvala que, como no podía contener la amenaza de Ogier, que le acababa de arrebatar el liderato del rallye, atacaba más de la cuenta, rompiendo la suspensión. Esto ocurría en el 6º de los 8 tramos de la 2ª etapa, que finalizaba con un Ogier más que cómodo en cabeza, ya que sacaba 43.7” de ventaja a Mikko Hirvonen y 47.7” a Loeb.

Con esas diferencias, la última etapa debería ser casi un trámite para Ogier, máxime si tenemos en cuenta que el primer tramo era de los de verdad, ya que el de Ascochinga tiene 48 kms., pero los 3 restantes eran poco menos que de “risa” para un mundialista, ya que se trataba de 3 tramos de sólo 3 kms. cada uno. Pero el joven aspirante, Ogier, volvió a cometer un “pecado” de juventud, demostrando que aún no está maduro para echarle carreras al “jefe”, y cuando estaba a sólo 3 kms. de la meta del primer tramo, cortó demasiado en una izquierda, metiéndose por el interior, volcando, si bien perdió poco tiempo: apenas 25”; una vez más, la “flor” de Ogier no le impidió seguir en carrera, con daños exteriores menores, (perdió el alerón trasero y dañó el “morro” de su DS3), pero con la dirección asistida de su Citroën dañada, y ya sin asistencia hasta el final del rallye.

Los 3 últimos tramos, como decíamos de sólo 3 kms. cada uno, fueron un “vía crucis” para el joven de Gap, ya que vio como tramo a tramo perdía la ventaja que había acumulado con un Sebastien Loeb que en su ataque final ya iba 2º, (había superado a Hirvonen), y al oler la “sangre” se lanzaba, como el “depredador” que es, a por la victoria.

La emoción no podía ser mayor, ya que Ogier llegó líder al último tramo, la “Power Stage”, pero con sólo 3.3” de ventaja sobre un Loeb que no podía “despistarse” porque tenía por detrás a Hirvonen a sólo 2.4”. Un final de infarto… En sólo 3 kms. del último tramo se confirmó la “sentencia” de Ogier, que perdió 10.6” con Loeb, y con ello la carrera, mientras Loeb e Hirvonen ¡empataban! en el tramo, llegando al final separados por sólo 2.4”.

En la serranía de Córdoba, por la que se disputaba el “Desafío de los valientes”, con un final inesperado en los míticos tramos por los que se mantiene vivo el espíritu de Jorge Recalde, (el único piloto argentino que ganó un rallye del Mundial), Loeb ha consolidado su liderato en el Mundial, sacándole ya 13 puntos a Hirvonen, que es 2º, y más de una victoria de ventaja al 3º, su enemigo íntimo, Sebastien Ogier, al que supera después de su 3ª victoria del año en 30 puntos.

El próximo rallye, el de Grecia, (aunque todavía nos sigue sonando mejor el Acrópolis), será otra batalla en la tierra y ésta vez bajo el sol. Será del 16 al 19 de junio y aún sin Dani Sordo, por el que habrá que esperar un mes más, hasta el Mil lagos, en Finlandia.

Rallye de Argentina por Marcelo Carbone