Siempre me han gustado las ediciones limitadas en los deportivos pero, por lo general, echaba de menos un poco más de exclusividad. Por atractivo que vea un coche con límite de fabricación si no viene acompañado de un aumento de potencia no me enamora. Pero con este Megane me ha dado un vuelco el corazón.

Si el Megane Coupe RS ya era un coche súper atractivo, eficaz, rápido y deportivo, ahora todavía lo es más. Renault ha decidido construir una serie limitada en 500 unidades y ha acertado de pleno porque, sobre todas las cosas, se han sacado de la manga, perdón del turbo, 15 cv y lo ha llamado Megane RS Trophy,toma ya¡¡. Cada vez que en la marca francesa deciden poner este apellido a sus creaciones siempre es por algo y bueno.

El Megane RS “normal” ya tiene una carrocería bonita, un diseño interior deportivo, un muy buen motor de 250 cv y además, tiene lo que hay que tener, un diferencial de deslizamiento limitado. A mí, con los autoblocantes, me pasa como cuando me presenta un amigo a su novia que está buena que rompe y luego, en petit comité, me comenta que es liberal, para bien o para mal siempre es un plus.

Pues ahora este Megane RS Trophy es mucho mejor, y lo es porque su motor 2.0 litros rinde 265 cv que han sacado aumentado la presión del turbo, de 2,3 a 2,5 bares, y rediseñando la admisión. Ahora la relación peso/potencia es de 5,09 kg/cv, una cifra buenísima que lo lanza hasta 254 km/h. Con una potencia específica de 132,5 cv/litro el tiempo que necesita para pasar de 0 a 100 km/hora es de 6 segundos, una décima por encima del espectacular Ford Focus RS, que tiene 40 cv más que el Renault.

La marca francesa es de las que experiencia en competición tienen «pa dar y tomar» y no les satisface meter en un coche algún cv más para hacerlo rápido. Con este Trophy han puesto a punto el chasis cup para la ocasión, han montado unos neumáticos específicos que aumentan la adherencia en superficies secas y mojadas, sobre todo saliendo de ángulos cerrados, donde a un tracción delantera le cuesta digerir esta potencia. Las gomas son unas Brigestone Potenza RE050A, que junto con el autoblocante facilitaran ese esfuerzo de soportar los 360 Nm de par entre 3.000 y 5.000 rpm y evitaran pérdidas de tracción en marchas cortas y con el volante girado.

Además de todo esto Renault ha optimizado el gasto de combustible del Megane RS Trophy y han hecho posible lo imposible consiguiendo que en ciclo combinado consuma 8,2 litros a los 100 Km lanzando a la atmósfera 190 grCO2/Km, 0,2 litros y 5 grCo2/Km menos que en el Megane RS “normal”. La repanocha¡¡¡¡¡.

Por fuera el Megane RS Trophy ha sido adornado con un techo pintado de negro, el mismo color que sus llantas de 19 pulgadas que tienen el borde rojo a juego con las pinzas de freno brembo y los adhesivos específicos, alerón trasero solo para esta versión y luces diurnas de led.

En el interior se respira un ambiente deliciosamente racing, baquets Recaro en cuero, los pedales en aluminio y una raya en la mitad superior del volante para decirte que tienes las ruedas derechas, como en los coches de carreras. De serie lleva el monitor RS, una pantalla telemétrica que informa de los parámetros del motor en tiempo real y de los crono que realices en circuito.

El Megana RS Trophy es de esos coches con los que sientes y pilotas en vez de conducir confortablemente para desplazarte de un punto a otro, con los que te imaginas subir un puerto de montaña cambiando de marcha en la línea roja, haciendo el punta tacón al reducir antes de las paellas y con el que notas por donde pasan las ruedas sin demasiados filtros.

Solo se fabricará en versión coupe y hay cuatro colores a elegir, sirio amarillo, glaciar blanco, negro y Gris Etoile Cassiopée.

El precio; 35.500 euros. A partir del 20 de Junio podrás realizar tu pedido.

Menos mal que se siguen construyendo coches así.

Gracias Renault

Renault Megane RS Trophy