Si el M3 es, con 420 CV, uno de los deportivos más satisfactorios que ha caído en nuestras manos, tras pasar por las manos del preparador californiano Vorsteiner, se convierte, con 629 CV en una auténtica bestia de la carretera.

Que ha alguien le parezcan pocos los 420 CV del motor V8 atmosférico del providencial M3, no deja de sorprenderme. Hace unos meses tuvimos la suerte de probar a fondo en curvasenlazadas lo bien que va ese modelo, probándolo en circuito contra su hermano pequeño, el BMW 1M, y el motor nos pareció, como siempre que probamos un M3 en cualquiera de sus versiones providencial.

Pero en California hay un preparador, que decidido a llevar el M3 un paso más lejos, y no contento con afinar el poderoso V8 de 4 litros por medios no intrusivos, ha querido poner un par de razones de peso encima de la mesa para dejar claras sus pretensiones. No estamos hablando de otra cosa que de dos turbos, que consiguen que el propulsor aumente su entrega de potencia en nada más y nada menos que 209 CV.

Tras salir del garage de Vorsteiner, el BMW, cambia no solo de nombre, denominándose GTRS3, sino de categoría, pues con 629 CV, este modelo está listo para plantar cara a los superdeportivos más exóticos. Los 450 cv que entrega el M3 GTS, la versión más potente hasta la fecha del BMW M3, casi parecen anecdóticos al lado de la potencia que este modelo es capaz de transmitir al suelo.

Sin probarlo, no podemos saber si para conseguir esta fenomenal entrega de potencia, se ha perdido parte del carácter y de la personalidad del propulsor del M3 original (a buen seguro que sí), pero como decía un buen amigo mío a cuento de los motores turbo: los detractores de estos sistemas, no saben lo que se pierden.

Mientras nos lo pensamos y no, nada mejor que comprobar como el estilo californiano ha transformado también el exterior del M3, convirtiéndolo casi en un auténtico kit car, con un kit de ensanchamiento que le confiere un aspecto realmente radical combinado con la pintura mate, que resalta la musculatura del GTRS3. Con todas las piezas de carrocería elaboradas en fibra de carbono, para no penalizar el peso del conjunto, y con unas increíbles llantas en 19 pulgadas, que opcionalmente pueden ser de 20, el exterior de este modelo es tan exagerado, como poderoso.

Todo tiene un precio, y si queremos transformar nuestro M3 en un Vorsteiner GTRS3, tendremos que empezar desembolsando los 18.000€ que cuesta el kit, e ir buscando un taller donde se atrevan a instalarnos (y a homologarnos) todo el conjunto.

BMW M3 Biturbo