Esta es una historia de lo que un piloto vive antes de colocarse en la salida de un tramo, antes de que el cronógrafo se ponga en marcha. Lo que siente, lo que piensa y de la agradable tensión que tiene cuando se acerca a un carretera cerrada al tráfico. Seguro que muchos la habéis vivido.

Esta es la historia de un tramo.

A mí siempre me han gustado los rallyes. Sin desmerecer a los pilotos que pelean codo a codo con sus rivales en los circuitos, calcando las trazadas vuelta a vuelta, buscando arañar decimas mordiendo un poquito más un piano o gestionando las gomas para atacar al final de la carrera. Pero a mí lo que me gustan son las sorpresas y no hay sorpresa mayor que lanzarte por un tramo y solo pensar que es mejor no pensar.

Estamos circulando por el enlace al tramo, vamos llegando hacia donde todo pasará mucho más deprisa.

Quedan tres kilómetros para colocarme en salida. Mi copiloto me dice que paremos el coche en algún lugar de la carretera general donde no molestemos. Carretera por la que están pasando un padre con sus hijos (que nos miran), una camión llevando materiales (que nos pita), una moto (que nos pega una pasada como diciendo soy mucho más rápida que tu) ….. Esperamos un poco en el aparcamiento de un restaurante a que pase el tiempo, pensando en que nos encontraremos, recordando las partes más delicadas, los puntos peligrosos, alguna curva traicionera, el lugar donde colocar el coche antes de un salto largo entre unas casas ….. . Hasta que mi copi me dice que tenemos que salir ya¡¡¡¡.

Me quito los auriculares, los coloco detrás de mí, me pongo el casco, los guantes, me aprieto bien los arneses mientras expulso todo el aire de los pulmones y solo pienso en calentar los neumáticos y los frenos, y llegar a salida con el tiempo justo para que todo el trabajo no se vaya al traste. Todo lo tienes que hacer entre coches normales, llamando la atención y rezando para que no se cruce contigo una patrulla de la guardia civil mientras mueves la dirección de una lado a otro de tu carril y frenas con el pie izquierdo.

Todo se acumula en esos tres km.

Le pregunto a mi copiloto mil veces como vamos de tiempo, los frenos todavía están fríos porque un tractor nos ha ralentizado un poco la marcha. Le vuelvo a preguntar cuánto tiempo nos queda y si caerá en la parte de arriba mucha agua, vamos con ruedas mixtas y está empezando a llover bien. El me responde pausadamente que ya no hay nada que hacer … solo con oirlo me tranquilizo … si me dijera que estamos rodando por la arena de la playa en el Caribe Mexicano le creería. Siempre le creo.

Pasamos el tractor , giramos a la derecha y entramos en una secundaria estrecha, nos queda un kilometro ….. ufffff no llegamos…..- si llegamos – me dice él y no lo vuelvo a dudar. Subo un poco el ritmo, piso fuerte el freno un par de vez y reduzco antes de una curva cerrada, siento cantar el autoblocante decelerando y se me bloquean las ruedas sobre el asfalto mojado…… casi me como la curva, que mala suerte con los neumáticos, no hemos acertado …….. acelero, freno …. y se acabó, no tengo tiempo para más. El control y solo tenemos un coche delante. Hemos llegado justos. Perfecto.

Sale el vehículo que me precede y me acerco a salida, saludo a uno de los comisarios y coloco el coche enfocando una carretera estrecha, rota, cerrada de árboles, llena de hojas y de humedad. En la primera curva los cinco Mitsubishi que han salido delante de mí han mordido tanto la cuneta que lo han puesto todo lleno de tierra. Imagino que el tramo estará igual y pienso en los cuarenta coches que quedan detrás de mí y en cómo se lo encontraran todo.

– Que tíos y van a ir a taco. Esos sí que tienen huevos¡¡ -.

Ahora siento el coche, parece que escucho cada pieza que gira en el motor, noto los gases de escape pasar debajo de mi, cada rpm, cada vibración …… me encantan las vibraciones de los coches de carreras casi tanto como el sexo. A veces hasta más.

Me ajusto los guantes, los ajusto tanto que las yemas de mis dedos van a asomar por delante, aprieto el arnés, tiro de cada cinturón lo más fuerte que puedo e intento hacerme pequeño para poder meter más tensión, hago la señal de la cruz, y noto el corazón más rápido …. me habla mi copi y le escucho dentro de mi casco hablar pausadamente …….. me tranquilizo……. me describe la primera curva …. y todo se para.

El tramo de asfalto que tengo delante de mi parece congelado en el tiempo, el coche a 1500 vueltas, estático. Temperatura correcta. Llueve.

De repente todo es silencio, no escucho ni el coche, solo miro esa primera curva y el lugar exacto por donde lo voy a meter la rueda ………………….. 30 cm más que por donde pensaba.

Una mano se pone delante de mi cara. Señal de 10 segundos.

10 , 9, 8 7, 6 ….. piso el embrague, clank y el coche se sacude, primera marcha ….

5 ,4, 3 ,2, 1

Tramo de enlace