En las 24 Horas de Nurburgring se estrenó un precioso Mini de carreras, pero de carreras de verdad. Es muy posible que este coche sea el próximo vehículo que compita en la Mini Challlenge dentro de un par de años. Ojalá.

El Mini John Coopers Works Coupe de carreras se bautizó mundialmente en las 24 Horas de Nurburgring celebradas a finales del mes de Junio. La experiencia que BMW Group tiene en el mundo de la competición es enorme, así que aprovechando el recién estrenado modelo Mini Coupe, decidieron ponerse manos a la obra, y meterlo en un circuito como el Infierno Verde. Algo así como estrenarte en el mundo del ciclismo de competición participando en el Tour de Francia.

Para meterse en esta aventura, el Mini John Coopers Works Coupe de carreras, tuvo que sufrir una serie de modificaciones que lo adaptaban a su participación en competición. Su motor de 1.6 litros de cuatro cilindros y turbo, aumentó su potencia de 211 cv (de serie) a 250 cv, el overboost, ese aparatito que a plena carga produce una presión mayor de la normal para aumentar el par motor, le hace entregar 330 Nm de par máximo.

Para que el Mini John Coopers Works de carreras se adaptara a la especial pista de Nurburgring, y a cualquiera de los circuitos por los que quisiera rodar, se le equipó de suspensiones regulables en compresión y extensión. Y para estrujar hasta el último cv, y subir y bajar marchas a la velocidad del rayo, se sustituyó su caja de cambios manual por una secuencial de seis velocidades. Se montó un nuevo sistema de escape, y un diferencial de deslizamiento limitado, importante pieza mecánica que no tienen los Mini Challenge, y que cambia positivamente el comportamiento del vehículo.

No podía faltar un paquete aerodinámico completo; alerón trasero ajustable, y difusor trasero. Freno modificados, jaula antivuelco, cinturón de seguridad de seis puntos, baquets Recaro, y extinción electrónica. El peso total del Mini John Coopers Works de carreras es de unos escasos 965 kg.

Para esta prueba su depósito de combustible fue de 100 litros, mayor de lo habitual para evitar pasar demasiado por boxes, y típico en los coches de las carreras de resistencia.

Este en un Mini de carreras de verdad, y es posible que si no fuera por la enorme crisis mundial, y por la dificultad de colocar las unidades actuales de la Mini Challenge en otras competiciones, este coche es posible que estuviera corriendo en el 2012 las espectaculares carreras de la Challenge.

Habrá que esperar hasta el 2013, para ver si en BMW se lanzan a hacer rodar este precioso Mini de carreras por los circuitos de nuestro país, y del resto del mundo.

Mini John Coopers Works Coupe de carreras