Hay pilotos que vayan donde vayan a competir, su carácter va con ellos. Si en Fórmula Uno tienes el temperamento de un gato al que le pisan la cola, cuando te plantes en la Nascar Nationwide Series 2011, ese talento será el mismo, y tu forma de conducir también.

Jacques Villeneuve fue campeón del mundo de Fórmula Uno en 1997, eso es suficiente para garantizar su velocidad y su clase. Además se llevó el mundial en las mismas narices de Michael Schumacher y en el último Gran Premio del año, el Gran Premio de Europa de Jerez.

El piloto canadiense lleva, desde 2008, disputando alguna carrera de la Nascar. Y no lo hace nada mal, pero de vez en cuando la arma parda.

En este caso, la Nascar Nationwide Series 2011 se trasladó a Canadá, al circuito urbano donde el padre de Jacques tiene gravado su nombre. Y en Montreal, Jacques Villeneuve, que fue de piloto invitado, quiso dejar el pabellón bien alto, al poder participar con el Dodge Challengers número 22 del equipos Penske Racing.

«Si hay algún lugar donde deseo ser rápido es en mi casa. Esta es un pista especial ya que tienes el nombre de mi padre. He corrido aquí 14 o 15 veces asi que hay mucho de mí historia. es bueno cuando puedes llegar a una pista, y desde el inicio eres rápido, el coche es bueno«.

El campeón del mundo consiguió la pole en el circuito Guilles Villenueve, entre él y Marcos Ambrose, el bicampeón de la V8 Supercars australiana, se disputarían la carrera, salvo sorpresas claro, y en la Nascar Nationwide Series 2011 sorpresas hay muchas.

Lo que no se esperaban los allí presentes era que su piloto estrella se desmadrara nada más comenzar la carrera.

Y vaya si se desmadró.

Jacques Villeneuve Nascar Nationwide Series 2011