El Rally de Alemania 2011 ha sido la mejor prueba del mundial hasta la fecha. La novena prueba del calendario WRC nos ha dejado muchas cosas, unas buenas, y alguna que otra mala. De entre todas ellas hemos sacado un trocito de un campeón del mundo de Fórmula Uno.De esta espectacular cita del mundial, el Rally de Alemania 2011, os hemos dejado en el día de ayer una extensa crónica, donde os contamos con todo detalle lo acontecido. Pero hay algo que he visto que me ha gustado mucho, y es ver disfrutar a Kimi Raikkonen en el Rally de Alemania 2011.

Todos los pilotos del mundial son espectaculares, y los hay mucho mejores que este finlandés, pero él es uno de los que más admiro. Este tipo, que dejó su bien remunerado trabajo en la Fórmula Uno cuando estaba entre los cinco mejores del mundo, fue capaz de liarse la manta a la cabeza, alejarse de las primeras planas de los periódicos que le tildaban de borrachuzo, y dedicarse a lo que realmente le gustaba, los rallyes.

Kimi Raikkonen lleva corriendo el mundial desde el 2010, año que finalizó en décimo lugar de la clasificación. A comienzo del 2011, y con retraso por el fallecimiento de su padre, confirmó que correría para Citröen diez de las trece del mundial. El jefe de equipo de la marca francesa en el campeonato del mundo de rallyes, Olivier Quesnel, comentó al comunicar su confianza en Kimi; “No sé cuando sucederá, pero cuando todo esté en orden será impresionante. No estoy seguro si podrá vencer a Loeb, Ogier, Latvala, y a muchos más, pero estoy seguro de que él puede estar en entre los cinco primeros”.

Este año Kimi Raikkonen, y una vez finalizado el Rally de Alemania 2011 en sexta posición, está colocado octavo en la clasificación general, con treinta y cuatro puntos, y solo a seis de Martin Wilson. Para llegar al quinto puesto, todavía le quedan muchos kilómetros por recorrer, y sesenta puntos por recuperar, tarea totalmente imposible.

Lo bueno de Kimi es que ahora, en el mundial de rallyes, tiene una sonrisa en la cara que no se la quita nadie, y que a pesar de las salidas de pista, y de las presiones, el sigue siendo fiel a su estilo de conducir. Desde que llegó a su particular lugar de la felicidad siempre ha ido al ataque.

Lejos queda ya la fama de mujeriego, noctambulo, bebedor, y frio. Ahora es un tipo feliz, haciendo un trabajo que le hace feliz.

Ahora sonrie.

Kimi Raikkonen en el Rally de Alemania 2011