El Circuito Ricardo Tormo de Valencia ha sido el escenario del WTCC este fin de semana. Muy cerquita del mediterráneo, con mucho calor, y en un circuito estrecho y ratonero, Chervrolet ha ganado el mundial de turismos. Y no es la primera vez.

El año pasado Chevrolet ganó el Mundial de Turismos, y esta año repite triunfo en una carrera que no tuvo desperdicio.

El circuito de Cheste es bastante especial. Adelantar es complicado, no tiene demasiada anchura, es una sucesión de curvas lentas, y la última curva del circuito, que es en bajada, es el punto más claro de adelantamiento. Si a esto se le añade que la temperatura iba a hacer estragos en los neumáticos de los coches con tracción delantera, haciendo más fuertes a los BMW de tracción trasera al final de carrera, el espectáculo estaba garantizado, y cosas iban a pasar. Y vaya si pasaron.

Que Chevrolet se iba a llevar para su casa el mundial era de sobra conocido, y que Rob Huff y Yvan Muller se las iban a tener tiesas también.

Con lo estrictos que son los de la FIA para la Fórmula Uno, en el WTCC solo les queda a los pilotos bajarse del coche darse unos palos, y que los comisarios miren para el otro lado. Bien es cierto que las carreras del Mundial de Turismos tienen una emoción especial, pero hay cosas que son totalmente antideportivas.

Vaya por delante que la retrasmisión que realiza Eurosport de las carreras es bastante mala. Las repeticiones brillan por su ausencia, y las cámaras on board, a pesar de que las llevan y pesan tres kilos, no se sabe nada de ellas. Pero es lo que hay.

En las dos carreras hubo de todo, pero lo más gordo fue lo de los dos pilotos del equipo Chervrolet que se disputan el mundial.

En la primera carrera se notó mucho la experiencia de Yvan Muller, que se las apañó para aguantar en la salida el sándwich entre Tarquini y su compañero de equipo, hacer que Huff se pusiera en la tercera plaza, que Alain Menu tocara a este por detrás, y se fastidiara la carrera del inglés de Chevrolet, que quedó relejado a plazas más retrasadas.

Aún así Rob Huff, después de una brillante remontada, consiguió acabar la carrera en un quinto puesto. Delante, su compañero de equipo Yvan Muller, cruzaba la línea de meta en primer lugar por delante de Alain Menu.

En la primera carrera las cosas como casi siempre, empujones apoyos, cerrojazos, lo normal. La segunda carrera, sin embargo,ya fue el despiporre. En la primera vuelta, y cuando Rob Huff iba a adelantar a Yvan Muller, este último le pego un cerrojazo digno del mismísimo Andoni Goikietxea, aquel que lesionó a Maradona en el partido entre el Barsa y el Athletic de Bilbao en 1983. La maniobra del francés fue absolutamente descarada, cambió de dirección con tal brusquedad que casi lanza a Ruff a la hierba.

Otro de los sucesos más extraordinarios de esta última carrera fue la forma en que Tom Coronel, con un BMW privado, arruinó la carrera de Javi Villa. No es la primera vez que al holandés se le cruzan los cables. A pocas vueltas del final, el asturiano le adelantó limpiamente y le quitó la primera plaza. Esto no le gusto nada a Coronel que se lo llevó por delante instantáneamente, y con testigos, para cadena perpetua rayando neumáticos a mano en cualquier fábrica que se precie.

Para flipar.

Pese a esto, Javi Villa hizo un impecables fin de semana, le llegará su recompensa seguro.

Con los dos BMW, el de Villa y el de Coronel, uno fuera de carrera, y el otro en las últimas posiciones, Yvan Muller se puso primero, seguido de Norbert Michelisz, el húngaro de otro BMW privado, y de Rob Huff.

En la última curva de la última vuelta, Rob Huff le hizo un espectacular adelantamiento a Michelisz, que una vez rebasado por el inglés, se puso nervioso, quiso acelerar antes de tiempo y se marco un trompo digno de cualquier novato, dejando libre el camino para que los tres hombres de Chevrolet cruzaran la meta consiguiendo el triple, Muller, Huff, y Menu. De esta bonita manera celebró Chvrolet su triunfo en el Mundial de Turismos como constructor.

El que no se quedó nada contento fue Rob Huff, que salió con un cabreo considerable de Valencia, y con el segundo puesto en la clasificación, a dieciséis puntos de Yvan Muller.

No les queda nada a los chicos de Chevrolet. El 21/23 de Octubre, Japón Circuito de Suzuka, el 04/06 de Noviembre, China Circuito de Guandong, y el 17/20 de Noviembre, Guia Circuito Urbano de Macau.

Chevrolet gana el Mundial de Turismos en Valencia, se ha llevado, del Circuito Ricardo Tormo, el precioso trofeo para su sede en Detroit, y de regalo, una lucha armada en su garaje que nos traerá unas emocionantes carreras en Asia. Para no perdérselo.

Os dejamos el vídeo, arriba a la derecha, con el resumen de las dos carreras, digno de ver.

Chevrolet gana el Mundial de Turismos