Con la inscripción más pobre de la temporada en el nacional, el rallye “Villa de Llanes” lo salvaron los mismos pilotos del regional asturiano a los que la Federación española no les permitía participar en pruebas del nacional hasta hace apenas unos meses.

Cuando un rallye del Campeonato de España tiene en la salida tan sólo 21 coches, como fue el caso del rallye Villa de Llanes 2011, entendemos que no hace falta hacer ningún otro comentario que no sea el de la constatación de que, después de varios años de despropósitos por parte de la Federación Española de Automovilismo, el nacional de rallies de asfalto está al borde de pasar a ser un certamen minoritario, por la cantidad de participantes, como anecdótico, por su repercusión, algo que, por cierto, lamentablemente ya puede confirmarse a todas luces en el nacional de rallies de tierra.

Ésta triste y desalentadora situación, que en ningún caso puede achacarse exclusivamente a la crisis, sin embargo, no desanimó en absoluto a la entusiasta Escudería organizadora, consciente de que una prueba debe estar perfectamente puesta en escena, tanto si es para 25 pilotos como si lo es para 100, gracias a lo que el rallye Villa de Llanes 2011 transcurrió perfectamente organizado, como ya es habitual en ésta mítica prueba del nacional de rallies de asfalto. Y todo ello contando con que, incluso, podrían haber sido menos de 20 los participantes en el nacional, ya que el equipo Suzuki, con el que no se contaba, por diferentes razones, en Llanes, decidió a última hora participar, ya que con ello querían dar por finiquitado a su favor el título de Marcas, para lo que se presentaron en la prueba del Oriente asturiano con sus 2 coches oficiales, pilotados por Joan Vinyes y Gorka Antxustegi.

En todo caso, el rallye, en cuanto a participación, lo salvaron los pilotos del regional asturiano, repudiados por la Federación Española hasta hace bien poco tiempo, (igual que el resto de pilotos de los certámenes regionales españoles), ya que ahora sí que les dejan participar en una prueba del nacional, aunque no puntúen para ella, básicamente porque los necesitan, ya que si no hubiesen salido los 37 coches del regional asturiano que salieron, dudamos de que el rallye se hubiese celebrado, ya que el coste de hacer un rallye con sólo 25 coches es inasumible para cualquier Escudería, pero mucho más para una tan pequeña como es la de Llanes. La situación a muy pocas semanas del rallye era más que preocupante, y de hecho, para que pudiesen correr en Llanes los pilotos del regional, la Federación Asturiana de Automovilismo tuvo que convocar por vía de urgencia una Asamblea Extraordinaria con un único orden del día, que no era otro que el de autorizar, o no, la puntuablilidad del rallye Villa de Llanes 2011 para el regional, algo a lo que accedieron los pilotos del regional, básicamente para salvar a una prueba que goza, a diferencia del Príncipe de Asturias, de una gran simpatía entre los deportistas asturianos.

La cuestión es que, entre los nacionales, 21, y los regionales, 37, al primer tramo del rallye Villa de Llanes 2011 salieron 58 coches, de los que acabaron sólo coches 16 del nacional y, casualmente, otros 16 del regional.

Al margen de la pobre inscripción, lo más trascendente fue la climatología, ya que a pesar de que los reconocimientos se hicieron con un clima totalmente veraniego, el viernes, ya en el shakedown, apareció la incómoda lluvia, además de que bajó, y mucho, la temperatura, lo que complicó mucho las cosas, ya que, si los tramos de Llanes son muy complicados en seco, imagínense cómo podían estar con agua.

Así las cosas, con un Miguel Fuster que venía a no asumir ningún riesgo, sin saber, ni querer saber qué resultado le hacía falta para sentenciar el título, y dejando la calculadora para su Jefe de equipo, y con un Sergio Vallejo que con el Porsche no podría presentar batalla con los tramos mojados, la atención en cuanto a la lucha por la victoria se centró en “BertiHevia y Xevi Pons, al que sólo le valía ganar para salir de Llanes con opciones de seguir luchando por el título con Miguel Fuster, sin olvidarnos de las posibilidades de un Jhonatan Pérez que, rallye a rallye va creciendo como piloto y, desde el tercer puesto en la clasificación del nacional, aún tenía opciones matemáticas de luchar por el título.

En el caso de “BertiHevia hay que destacar que en los prolegómenos del rallye llegó a peligrar su participación en la prueba por una avería en un Skoda que ésta temporada no le ha dado las alegrías del año pasado, mientras que en el caso de Xevi Pons hay que destacar que para éste rallye abandonaba el Fiesta S2000, y volvía al Evo X N Plus preparado por el leonés Roberto Méndez.

Con ésta maquinaria, el primer tramo, el corto pero selectivo “La Tornería”, mojado, frío e, incluso con algo de niebla en el alto de “El Mazuco”, abría la lucha contra el crono, una lucha que dominó con autoridad desde los primeros compases del rallye un “Berti” Hevia que, sin arriesgar demasiado, ya superaba en ése primer tramo a un desdibujado Pons, ya que el asturiano no sólo le superaba en 10.2”, casi 1” por kilómetro, sino que Pons era incluso superado por un impresionante Sergio Vallejo, que hacía el 2º mejor tiempo, a sólo 4.4” de Hevia, todo un logro, ya que en las condiciones que estaba el tramo, y más con las características del tramo, ganarle con el Porsche al Evo X N+ de Pons fue una heroicidad, máxime si tenemos en cuenta que Pons se estaba jugando el Campeonato y no tenía otra alternativa que salir a por todas. Abundando más en el mal tiempo de Pons, hay que destacar que un Fuster que salía a asumir cero riesgos, hizo el 4º mejor tiempo, con otro Porsche, a tan sólo 1.7” de Pons, cumpliendo así con su objetivo de intentar estar siempre detrás de Pons, marcándole a presión.

Pero, si faltaba algo para confirmar que ésta edición del rallye Villa de Llanes 2011 no iba a ser el rallye de Xevi Pons, el tiempo que hizo el catalán en el tremendo tramo de “Valle Oscuru”, de casi 26 kms., un nuevo hallazgo de la Escudería organizadora, nos confirmó que no parecía estar en condiciones de luchar por la victoria, ni mucho menos de preocupar a un Miguel Fuster que se permitió el lujo de hacer el 2º mejor tiempo en el tramo, por detrás de “Berti” Hevia, con lo que se colocaba 2º en la general del rallye. En “Valle Oscuru”, Pons era incluso superado por Jhonatan, que reconocía haberse dormido un poco en el primer tramo, en su ánimo de no asumir riesgos ni cometer errores a la primeras de cambio; así Pons, que perdía con Hevia 12.4” en el 2º tramo, ya estaba en la general del rallye 3º, a 22.6” de Hevia, si bien se quedaba en la general a sólo 2 décimas por detrás de Fuster.

Preguntado Hevia por la diferencia que entendía que le permitiría afrontar la tarde del rallye con cierta comodidad, el asturiano decía que 40” serían suficientes para no dejarse atrapar, un objetivo al que se enfrentó en las segundas pasadas por los 2 tramos de la mañana, en los que volvió a ser el más rápido, superando en ambos casos a Pons, dejando al catalán, después de los 4 tramos de la mañana, a 37.2”, prácticamente la diferencia que Hevia decía que necesitaba para plantearse una tarde tranquila. Detrás de Pons seguía Fuster, a 15.5, acosado por Jhonatan Pérez, que venía recuperando el tiempo perdido en el primer tramo, mientras que Sergio Vallejo, que se equivocó de monta de neumáticos en el 2º bucle, ya que puso unas ruedas muy duras, venía 5º, a más de 1 minuto, pero pasándose muy bien, divirtiéndose mucho, y dando un espectáculo que la legión de seguidores que tiene el lucense sabían agradecerle.

Por el camino, entre los nacionales, ya se habían quedado Roberto Ballesteros, por salida de carretera, en el primer tramo, y Eugenio Mantecón que, con su abandono, dejaba la Copa nacional de Grupo N y la Evo Cup en bandeja para Dani Marbán.

Para la tarde, se preveía el ataque de Pons, y en el primer tramo vespertino, el siempre delicado “Nueva-Labra”, efectivamente Xevi marcaba el mejor tiempo, aunque llegaba, en su línea, muy alterado a la meta, reduciendo la ventaja de Hevia en 7.3”, y dando así un toque de emoción al rallye, ya que si la recuperación de Pons continuaba en el siguiente tramo, el no menos complicado de “Arriondas-Carmen”, los 2 tramos del último bucle podían ser de infarto.

Pero el hábil Hevia salió a marcar territorio en el 2º tramo de la tarde, marcando otra vez el mejor tiempo, intentando recuperar el tiempo perdido contra Pons, y no sólo lo conseguía, sino que incluso aumentaba la diferencias con el catalán, ya que le ganaba por 9.2”, dejando así, y a falta de 2 tramos, prácticamente sentenciado el rallye. Por su parte, Jhonatan Pérez salía al ataque, dispuesto a disputarle un lugar en el podio a Miguel Fuster, y hacía el 2º mejor tiempo, superando incluso a Pons en el tramo, aunque por sólo 1.5”.

Así, a falta de 2 tramos, la única emoción la ponían Miguel Fuster y Jhonatan Pérez, ya que el asturiano estaba cada vez más cerca del valenciano, mientras que las otras posiciones estaban ya prácticamente decididas, destacando en esos momentos el abandono de Víctor Senra después del primer paso por “Nueva-Labra”, tramo en el que tenía un leve toque contra un guardarail, por el lado izquierdo que, después del tiempo perdido por la mañana en un pinchazo, le llevaba al abandono.

En los 2 últimos tramos, se constataba el ataque de Jhonatan Pérez a Miguel Fuster, ya que salían al último tramo, de 22 kms., siendo Fuster 3º y Pérez 4º, y estando separados por sólo 11.3”; en ése tramo se demostró que Fuster no había corrido más que lo justo en todo el rallye, ya que hacía el mejor tiempo, siendo además el único de los pilotos de cabeza que bajaba considerablemente su tiempo de la 1ª pasada, mientras que Jhonatan Pérez, que salió a por todos, daba un toque, rompía una llanta y tenía un pinchazo lento, lo que le hacía perder más de 3 minutos y con ello no sólo sus opciones de podio, sino que, lejos de hacerse con el tercer puesto, perdía 2 posiciones y acababa 6º.

Con aparente normalidad acababa el rallye, con la 3º victoria consecutiva de Hevia en Llanes, y 4º de su carrera en ésta, seguido de Pons y de Fuster, que completaban así el podio, con Sergio Vallejo 4º y Joan Vinyes 5º y primer 2 ruedas motrices. Y decimos aparente normalidad porque en las verificaciones técnicas de final de rallye saltaba la sorpresa en forma de turbo irregular en el Evo X N+ de Pons, lo que hundía al catalán en la clasificación final, por culpa de una penalización de 15 minutos, perdiendo así las pocas opciones que le quedaban de seguir luchando por el título, pasando entonces a ser 3º en el rallye el gallego Sergio Vallejo.

Hay que destacar también la excelente actuación de Álvaro Muñiz que, después de haber debutado en el rallye San Froilán, puntuable para el regional gallego, con el Lotus, se estrenaba con el en el nacional, y en agua, consiguiendo hacer muy buenos tiempos, dando espectáculo y, lo que es más importante, llevarlo a la meta en el 5º puesto final; por su parte, entre los R2, Miguel Arias batía a Marcos Diego, si bien parece que tendrán que luchar hasta el último rallye para decidir quién es el Campeón de España de la categoría. En cuanto al regional asturiano, en el que los pilotos locales de la “Auto Colón” fueron la atracción, con sus vetustos 205 Rallye, después del prematuro abandono del primer líder del rallye, “Tano”, por rotura del cambio, “Kike” Rodríguez fue el ganador, seguido de “Sandalio”, 2º, y Julio Sánchez, 3º.

Entre las consecuencias de la penalización de Xevi Pons, hay que destacar el comunicado de su preparador, Roberto Méndez, en el que, además de asumir toda la responsabilidad en cuanto a las irregularidades del coche del catalán, comunicaba que abandonaba el Campeonato de España, avanzando que, incluso, está pensándose la disolución de su equipo, el RMC; la verdad es que ésta noticia es una pena, si bien no es menos cierto que el preparador leonés estaba siendo cada vez más cuestionado y más criticado, puesto en entredicho, y por muchas razones.

Otra de las consecuencias es que el título ya está casi en manos de un Miguel Fuster, que en el Sierra Morena, y siempre que allí participe Xevi Pons, sólo necesitaría hacer 4º para hacerse por 3ª vez en su carrera con el título de Campeón de España, siendo además el primer piloto español que conseguiría el título con 3 coches tan diferentes como un tracción delantera, el Saxo, un tracción total, el Fiat Abarth, y un tracción trasera, el Porsche.

Por lo demás, la Federación española de Automovilismo empieza a valorar posibles cambios de cara a 2012, para intentar salvar un Campeonato que ellos mismos han puesto al borde de la desaparición, y las primeras medidas hablan de la posible anulación del shakedown, la reducción de los entrenamientos a sólo 1 día, con 2 pasadas, y la anulación de la gasolina obligatoria, medidas que en algún caso estaban más que cantadas, como es el caso de la anulación de la gasolina obligatoria, algo que fue un escándalo en su día, y otras que van en contra del espíritu que el propio comunicado de la Federación comentaba hace un par de semanas, ya que en ése comunicado se hablaba de preservar la seguridad de los pilotos, y esto es algo que, en ningún caso, se hace reduciendo los reconocimientos de 3 a 2 pasadas.

La idea básica es bajar los costes de participación, algo muy interesante, sin duda, pero que es algo que se conseguiría con un gesto tan simple como obligado en los tiempos que corren, y ése gesto no sería otro que, además de buscar soluciones, la directiva de la Federación, empezando por su presidente, se bajasen el sueldo, ya que no es de recibo que en un deporte amateur, el presidente, además de todos los gastos que tiene pagados por la Federación, cobre 150.000€ al año, ni que el Director General, Javier Trasobares, cobre 85.000€ o el Director Deportivo, Javier Sanz Merinero, cobre 83.000€, sin olvidar lo que cobra el vice-presidente, Joaquín Verdegay, que cobra 45.000€ anuales, o Hermenegildo Baylos, que se lleva todos los años 40.000€. ¿De dónde sale el dinero que se llevan a casa estos federativos? Pues, entre otras cosas, de las licencias que pagan los deportistas y de los dineros que recauda la federación de los patrocinadores, dineros que, en vez de ir para los payasos del circo, se va a los bolsillos de estos jerarcas del automovilismo español.

Así de mal nos va. Y así de mal está el nacional, tanto de asfalto como de tierra.

Rallye Villa de Llanes 2011 por Marcelo Carbone