La Cruz de San Jorge es la más alta condecoración civil del Reino Unido, y solo la pueden recibir personas que realicen hazañas al margen de la guerra. Esta medalla es un premio a la valentía, y desde 1940 se ha entregado en 161 ocasiones. Una a David Purley, por sus méritos en el Gran Premio de Holanda de 1973

Tengo que deciros antes de todo que este no es un vídeo para sensibles. La dureza de las imágenes que representan la crudeza de morir en una de las peores situaciones posibles, y la horrible desesperación de una persona, David Purley, luchando por rescatar a otro ser humano sin pensar en su propia vida, ponen los pelos de punta. No hay detalles escabrosos en el Gran Premio de Holanda de 1973. Las lentes de los objetivos no daban para más. Con lo que se ve, sobra.

Corría el año 1973, el día 29 de Julio, en el Circuito de Zandvoort. Hacia un año que esta pista había desaparecido del calendario de la Fórmula Uno, las escasas medidas de seguridad fueron el motivo. Se necesitaron 365 días para reasfaltar y ampliar el trazado, y colocar barreras y torre de control nuevas para que la Federación Internacional de Automovilismo aprobase la celebración de la Gran Premio de Holanda de 1973.

El Circuito de Zandvoort, está situado en Holanda, en la ciudad de la que toma su nombre, casi pegado al Mar del Norte. La primera carrera se celebró el 7 de Agosto de 1948, y utilizaba como parte de su pista las carreteras construidas por el ejército Alemán de ocupación. El circuito, de 4.252 mts, se caracterizaba por tener pocas zonas lentas, y fue renovado completamente en 1995.

Pero volvamos a 1973, y lo acontecido en aquel Gran Premio de Holanda de aquel año, donde un hombre se olvidó de sí mismo y se jugó su vida para salvar la de otro.

Uno de los protagonistas de nuestra historia es David Purley, que nació en el Reino Unido, en 1945. La localidad de Bognor Regis, muy cerquita de Goodwood, alumbraba sin saberlo un ser extraordinario. Su niñez y su adolescencia la vivió en la zona de más pasión por el motorsport de toda Inglaterra. Seguramente el sonido de los coches y las motos deportivas formarían parte de la educación de un David Purley que cuando tenía 20 años se alistó en el Regimiento de Paracaidista para vivir de cerca, y como oficial, la insurgencia de Aden, colonia inglesa en Yemen desde 1937.

Cuando dejó el ejército y llegó a su país, debido a su afición y a la influencia de un muy buen amigo, y uno de los grandes pilotos de Porsche, Derek Bell, decidió probar suerte en el automovilismo. Su primer coche fue un AC Cobra, uno de los deportivos más bonitos de la historia. Con ese automóvil y con un Chevron hizo sus primeros pinitos.

En 1970 dio el salto a los monoplazas. Compitió con un Brabham en Fórmula 3, y lo hizo dirigiendo su propio equipo, Refrigeración LEC, empresa de su padre, que pegó un terrible braguetazo con las neveras después de pasar años como pescadero. Purley era rápido, en su segunda carrera superó a un futuro campeón del mundo, James Hunt.

David Purley pasó dos años en la Fórmula 3, hizo algunas carreras en la F2, y en la Fórmula Atlántico. Y llegó el momento en que se subió a un Fórmula Uno, en el Gran Premio de Mónaco de 1973. El 3 de Junio hizo su debut en la categoría reina, en el sexto Gran Premio de esa temporada. Poco podía imaginar el piloto británico que, cuatro carreras después, pasaría por el momento más terrible de su vida.

Y llegó el día 29 de Julio, la fecha del Gran Premio de Holanda de 1973, el escenario era el rápido y peligroso Circuito de Zandvoort. Entre los pilotos que componían la parrilla de esa carrera estaban Jackie Stewart con Tyrell-Ford, James Hunt con March-Ford, Niki Lauda con BRM, Emerson Fitipaldi con Lotus-Ford, y Graham Hill con Shadow-Ford entre otros.

De entre esos otros, había dos pilotos que el destino iba a unir para siempre trágicamente, David Purley que se había clasificado para la carrera en el puesto 21, y Roger Williamson que se había colocado en el puesto 18 con un tiempo de 1:22.72.

Roger Williamson era joven de 25 años cuando llegó al Gran Premio de Holanda de 1973. Nació en Leicestershire el 2 de Febrero de 1948, y tenía pinta de haber sido un buen conductor. Fue campeón del mundo de Fórmula Tres durante dos años consecutivos, 1971 y 1972, y llegó a la Fórmula Uno en 1973 como piloto de March Engineering Works Formula One Team, escudería fundada por el hombre más rápido del mundo con un látigo en la mano y unas jovencitas dóciles, Max Mosley. Roger Williamson era piloto oficial, sustituyó a Jean-Pierre Jarier que quiso dedicarse en exclusiva a ganar el título de F2. David Purley sin embargo, recibía los chasis de March para su equipo privado.

A la hora prevista se dio la salida al Gran Premio de Holanda de 1973. Nadie podía presagiar lo que iba a suceder a los pocos minutos de que los Fórmula Uno arrancaran.

En la vuelta 8, y en una de las rápidas curvas del Circuito de Zandvoort el monoplaza de Roger Williamson, se cree que debido a un fallo en una de sus llantas, sale arrastrando bocabajo sobre el asfalto, se incendia y queda colocado de lado contra el guardar raíl derecho. David Purley, que iba detrás de Roger, se percató rápidamente de la gravedad del accidente y paró su F1 en el lateral izquierdo de la pista. No dudó ni un segundo, arriesgando su vida cruzó el circuito y se lanzó sobre el coche de Williamson para intentar rescatarle. Purley escuchando los gritos del piloto atrapado, y con ninguna ayuda por parte de unos comisarios escasos y mal equipados (solo había un extintor en aquella zona) intentó desesperadamente sacarle de entre las llamas. La situación era tan dura que algunos espectadores intentaron tirar las vallas para ayudar da Purley, pero fueron controlados por los perros de la seguridad del circuito.

Nadie pudo hacer nada. Roger Williamson murió de asfixia ante de la impotencia absoluta de David Purley. Los restos del piloto muerto fueron sacados del monoplaza una vez que el camión de bomberos llegó, ocho minutos después del accidente.

Aquel suceso de 1973 fue descrito años después por el piloto inglés como el día más triste de su vida. Por él fue condecorado con una medalla de plata circular, con una cinta de rayas azules y rojas, llamada la Cruz de San Jorge. Seguramente no fue ningún consuelo para Purley, que abandonó el automovilismo en 1977 debido a un fuerte accidente en el Gran Premio de Inglaterra. El acelerador de su F1 se atascó, y se estrelló contra un muro a 173 km/h. El golpe fue terrible, en tan solo 66 cm se paró. El piloto sufrió una deceleración de 179,8 G, la mayor fuerza experimentada en un ser humano, y se fracturó la pelvis, las piernas, y las costillas, pero sobrevivió.

Se recuperó con el tiempo, e hizo algunas carreras en Gran Bretaña. Cuando dejó los circuitos definitivamente se dedicó a otra de sus grandes pasiónes, las acrobacias aéreas.

David Purley murió el 2 de Julio de 1985, cuando su biplano de vuelo acrobático se estrelló en el mar frente a la ciudad que le vio nacer, Bognor Regis.

Una vida de leyenda.

Gran Premio de Holanda de 1973