BMW 1M Bruno

Nunca he mirado con ojos tiernos las mecánicas turbo, mis preferencias
en cuanto a motores tiraban más hacia los atmosféricos puntiagudos. Pero esta vez me he enamorado de un coche con la tecnología del presente pero con el carácter del pasado. Os dejamos la prueba y el vídeo del BMW 1M Coupe con Bruno Méndez en Cisvial.

En el mes de mayo del 2011 formamos parte de un M Drive Tour organizado por el concesionario BMW Mini Autosa de Oviedo. En aquel mes primaveral pudimos probar el recién estrenado BMW 1M Coupe junto con el X5 M, el M3, y el X6 M. El que más despertaba la atención de todos los presentes era el nuevo coupe de tres puertas, de aspecto musculoso, y con motor turbo. Tenía una presencia espectacular, parecía que te iba a saltar a la yugular si te descuidabas. Cuando me tocó ponerme a sus mandos me confirmó, en tan solo 250 mts, que ese coche era un aparato muy serio, un deportivo digno de compartir con nosotros un día en la más absoluta intimidad.

Han pasado ya unos cuantos meses desde aquel entonces. Los dos BMW 1M Coupe habían sido traídos desde Alemania hasta Oviedo recién salidos del horno, porque el coche acababa de entrar en producción. Así que tocó esperar hasta conseguir una de las escasas unidades que iban a llegar a España. Desde aquel entonces hemos pensado que este vehículo tan especial merecía una prueba muy especial. Y que mejor que poner el 1M del concesionario BMW Mini Autosa,en manos del campeón de la European F3 Open 2009, asturiano, de la Roda en Tapia de Casariego, y piloto de la Mini Challenge 2011 del equipo Autosa-Tormes Competición, Bruno Méndez. El lugar, una de las mejores instalaciones de España para entrenar, disfrutar, y/o aprender a conducir, Cisvial. En el complejo que tienen en Langreo, a falta de que finalice el espectacular circuito perimetral de 3,5 km y 9 mts de ancho, al que le queda poco tiempo, se diseñó un recorrido perfecto para el 1M.

Del subcampeón de la Mini Challenge 2011 ya os hemos hablado en alguna ocasión. Precisamente hoy verá el vídeo del BMW 1M Coupe en Estados Unidos. Bruno Méndez está allí probando un Indy Lights del equipo Sam Schmidt Motorsport. No sé como se lo pasará con el GP2 americano, pero con el BMW 1M Coupe disfrutó de lo lindo. Yo también.

Siempre he pensado que el deportivo perfecto es aquel que te obliga a tener todos los sentidos puestos en él, que te exige, que te hace respetarlo, y, si me permitís, que te da hasta miedo. Y no me refiero a un coche que te haga conducir sudando más que un pecador en la iglesia porque no se sostiene ni aparacado, sino un deportivo bien fabricado, con buenas suspensiones, buenos frenos, con un buen chasis, pero que no lo pueda conducir cualquiera. Un coche que sea capaz de realizar el cometido de desplazarnos de un lugar a otro con suavidad y confort, y que cuando decidamos buscarle la quinta esencia nos de seis.

El BMW 1M Coupe no solo te da eso tan buscado por los amantes de los coches con carácter, sino que además, esa esencia, te la entrega como los Dry Martini de James Bond, agitada, y si nos descuidamos revuelta.

El carácter del 1M de BMW es extremo, pasional, o todo o nada. El tranquilo Dr Jekyll, un tipo educado con personalidad, pero con un cuerpo trabajado en el gimnasio, o un Mr. Hyde que ha dormido pocas horas. Puedes llevarlo suave y tranquilo, disfrutando de un interior minimalista perfecto para los que pensamos en que cuanto menos cosas lleven los deportivos mejor, de unos excelentes asientos, de un fantástico cambio manual, y de un motor con una respuesta inmediata al gas. Y por supuesto sonriendo, porque estas conduciendo sin prisas un deportivo muy especial. O puedes quitarle todos los controles y agarrarte bien los machos en el caso de los hombres. En el caso de las señoritas debarán agarrarse lo que puedan.

Con el control de tracción activado el motor del 1M interrumpe su funcionamiento porque los deslizamientos en primera, segunda, y en apoyo hasta en tercera son constantes. Sin la electrónica influyendo en el BMW, el disfrute es máximo pero hay que estar con los seis sentidos alerta. Cuando entrega los 340 cv de su motor de seis cilindros en línea con 2.979 cm3 y sobrealimentado por dos turbocompresores, a partir de 2.500 rpm hasta un poquito por encima de 6.000 rpm, parece que pasas al ciberespacio. La aceleración es inmediata, y las pérdidas de tracción, provocada por sus 500 Nm de par instantáneos en función Overboost, bestial.

Vienes de una recta bufando de lo lindo, curva de derechas con asfalto seco, frenas, el 1M se para como debe ser, mordiendo los discos y decelerando. Metes el morro, solo con insinuarlo entras en la curva. Si quieres redondearla de lado, gas, si quieres tocar el vértice, y dar gas, también sales de lado. Cuando el 1M está dando lo mejor de si, los escapes aullando, las gomas derrapando sobre el asfalto, el coupe de lado, y las cosas pasando muy rápido delante tus ojos, prepárate para estar al loro, porque ahora viene lo mejor. Cuando se acaba el sobreviraje controlado, vuelve al sitio como si fueras a meter un diablo de Tasmania en una jaula cogido por las pelotas. Su corta distancia entre ejes hace que todo sea muy rápido, y tienes que saber bien lo que haces y como lo haces. Si no te muerde. Te sientes como Frank de la Jungla, pero con un volante entre las manos en vez de serpientes a punto de ser metidas en un saco.

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Si eres capaz de hacerlo todo bien, el 1M es un parque de atracciones con calidad BMW Motorsport. Un coche de tamaño contenido, de peso moderado (1.570 kg), y que es tan rápido como un M3 acelerando de 0 a 100 km/h. Seguramente el M3 también sufriría en una carretera de montaña estrecha y retorcida detrás del 1M, pero hay que tener manos, porque con este coche no se puede jugar sin los controles de tracción en un lugar por donde pasa más gente. Pero para eso están los circuitos, o los lugares como Cisvial. Si ese es tu territorio favorito, si quieres tener un pepino valido para muchas cosas, y que además consuma poco (menos de 14 litros en conducción deportiva a todo trapo durante la prueba), este tu coche. El disfrute será máximo.

Menuda tentación ha puesto en la calle BMW. Cuando le diga a mi madre que me enamorado de un coche con turbo ….