Después de un sinfín de rumores, que ya vienen desde finales de la pasada temporada, la situación entre Prodrive y Mini ha desembocado en la ruptura de las relaciones, si bien esto no significa, bajo ningún concepto, que la marca, cuyo propietario es BMW, vaya a abandonar su presencia en el Mundial de rallies.

La falta de sintonía entre la forma british de hacer las cosas, unida a la peculiar manera de entender las carreras de David Richards, el patrón de Prodrive, y la cultura germánica de BMW, propietaria de una marca tan británica como Mini, ha llevado al interesante proyecto de Mini en el Mundial de rallies a una situación que no ha dejado a los alemanes otra opción que la de no continuar con Prodrive, resolviendo su acuerdo de la forma más amistosa posible, haciéndose cargo BMW del equipo, a partir de la temporada 2013, todo ello sin descartar que, incluso a finales de la presente temporada, Mini pase a competir de forma totalmente oficial en los últimos rallies del Mundial 2012.

Aunque por ambas partes, Prodrive y BMW, hay un mutismo total en relación con las causas que han desembocado en este desencuentro, la realidad parece indicar que las incansables, reiteradas e insaciables peticiones económicas de David Richards a BMW, han llevado al hartazgo a los dirigentes de la marca bávara, que han decidido continuar con el proyecto, pero controlándolo ellos en su totalidad. Será BMW Group el que llevará los Mini WRC al mundial.

En éste sentido es necesario volver la vista atrás para entender la situación que se ha creado, ya que el proyecto de Mini en el Mundial de rallies ha sido, inicialmente, más un proyecto de Prodrive que de la propia marca, si bien, aunque de forma tímida, Mini ayudó a Prodrive en sus primeros pasos con éste coche ya que, evidentemente, un fabricante no puede “prohibirle” a un preparador que haga correr a uno de sus modelos.

Como anteriormente Prodrive y BMW ya habían hecho cosas juntos, haciendo correr bajo el “paraguas” del preparador inglés, tanto en rallies como en circuitos, a diferentes modelos de la marca alemana, los primeros pasos fueron relativamente fáciles, ya que existía cierta “sinergia” entre ellos, de tal forma que Mini, o lo que es lo mismo, BMW, facilitó coches y recambios, además de un pequeño apoyo económico al proyecto.

David Richards, que es un negociante nato, gracias a lo que tiene una gran empresa, con la que ha ganado en el mundo de las carreras una auténtica fortuna, se la “jugó” con Dani Sordo y con el Mini y, a pesar de estar el coche a menos del 50% de su desarrollo, y con el cántabro consiguió nada menos que 2 podios, en la 2ª mitad del Mundial del 2011, ambos en asfalto, (en Alemania y Francia), siendo el de Francia especialmente “ilusionante”, ya que Dani Sordo quedó 2º, a sólo 6.3” de Sebastien Ogier, algo que, tanto en Prodrive como en Mini, supo como si se hubiese tratado de una victoria.

Con estos resultados, a todas luces inesperados, a David Richards no se le ocurrió mejor idea que “sacar pecho” ante los dirigentes alemanes, empezando a pedir cosas, básicamente “pasta”, que no estaba prevista en ninguno de los acuerdos iniciales, algo que a los alemanes les sentó como una patada en…la entrepierna.

Como los alemanes dieron más de un portazo en las narices de David Richards, a éste no se le ocurre otra cosa que tensar aún más la cuerda, “amenazando” con no seguir con el desarrollo del coche si no le daban más madera, algo que lastraría las posibilidades de hacer del Mini un coche puntero, una situación que, en cualquier caso, perjudicaría a la marca más que a Prodrive, creyendo el listo de David Richards que esto acongojonaría a los dirigentes de BMW, que antes de hacer el ridículo con el Mini, soltarían la tela. Pero los alemanes, duros de mollera, pero cumplidores de los compromisos que adquieren, rompieron las conversaciones con David Richards, cansándose de una situación que empezaba a parecerse más a un chantaje que a un interesante proyecto deportivo.

Así fue como, acostumbrado David Richards a hacer proyectos con el dinero de otros, sin poner ni un céntimo de su bolsillo, (así tiene la fortuna que tiene…), empezaron a aparecer los nubarrones en el futuro del proyecto, de tal forma que Dani Sordo tuvo que correr algunos rallies sin hacer ningún tipo de test, algo imprescindible para evolucionar y para desarrollar un coche de carreras recién parido, llegándose al extremo de que, si se contase, de verdad, cómo llegó el Mini de Dani al Rallye de Montecarlo 2012, nadie se lo creería.
El motor llegó, prácticamente, tal y como había acabado el Rallye de Gales 2011, y de hecho en los últimos tramos del Montecarlo, pocos creían que ése motor fuese a conseguir acabar el rallye, porque desfallecía tramo a tramo, además de que el equipo no tenía ni los neumáticos que hacían falta para hacer una carrera como tiene que hacer un equipo oficial, algo intolerable en un equipo con la historia que tiene detrás Prodrive.

Entretanto, pasaron muchas más cosas, como que Dani Sordo, si quería correr en 2012, tuviese que rebajarse ¡¡¡ en un 70 !!! el salario que tenía garantizado por contrato, que a Kris Meeke, que también tenía contrato, le dijesen que, si quería que les denunciase, pero que no había dinero para que el piloto irlandés corriese en 2012 y que su asiento saldría, al mejor postor, (aunque el mejor postor fuese un paquete… pero un paquete con pasta), en cada rallye del Mundial al que fuese el equipo, todo esto sin poder obviar que, fracasado David Richards en sus intentos de extorsionar a BMW, el capo de Prodrive dio la espantá, colocando, en su lugar y como responsable del equipo, a un empleado suyo, Dave Wilcook, hasta ese momento Director Técnico del proyecto.

Así las cosas, y después de flipar con los resultados que conseguía Dani Sordo, y muy en especial con los del último Montecarlo, los jefazos de BMW, que ya venían analizando cómo hacerse cargo de la situación, se han decidido por fin a salvar la presencia, y la imagen, de Mini en el Mundial, rompiendo totalmente las relaciones con Prodrive, y encargándole la continuidad del proyecto de Mini en el Mundial a quién lleva, y muy bien, otros programas de la marca: Sven Quandt.

En este sentido, también cabría considerar la posibilidad de que no ha sido BMW quien le ha pedido a Sven Quandt que se haga cargo del programa de Mini, sino que es muy probable que haya sido el propio Sven Quandt el que le haya ordenado a BMW que le diesen a él el programa de Mini en el Mundial.

A estas alturas, algún lector se estará preguntando ¿cómo es posible que un preparador, como es Sven Quandt, le pueda dar órdenes a BMW? Pues bien: porque Sven Quandt es, además del dueño de X – Raid, la empresa preparadora de los BMW X-5 que han corrido en el Rally Dakar, (entre otros con pilotos como Luc Alphand, Nasser Al Attiyah y Nani Roma), y ahora de los Mini que, con Stephane Peterhansel y Nani Roma han quedado 1º y 2º en el reciente Dakar, es el miembro más destacado de la familia que tiene la mayor fortuna de Alemania porque son, entre otras cosas, los accionistas mayoritarios de… ¡¡¡ BMW !!!

Llegados a éste punto, el rompecabezas empieza a encajar en todas sus piezas y, aunque la idea de Prodrive es seguir adelante con el programa previsto para 2012, con Dani Sordo como primer piloto, y compañeros ocasionales para el cántabro en cada rallye, (como ha sido el caso de Pierre Campana en Montecarlo y de Patrick Sandell en Suecia), el piloto cántabro ya ha sido contactado, de forma directa, sin intermediarios, por la gente de BMW, más en concreto por la gente de X-Raid, precisamente cuando estaba poniendo los pies en Suecia para preparar el próximo rallye del Mundial 2012, para decirle que puede estar tranquilo, ya que cuentan con él desde el primer momento en el que X-Raid se haga cargo del programa de Mini en el Mundial, algo que ocurrirá, sin ninguna duda, en la temporada 2013, pero que puede anticiparse a los últimos rallies del Mundial 2012, toda vez que los Mini que hará correr BMW, una vez fuera del programa de Prodrive, serán coches totalmente nuevos; y, lógicamente, hacer estos coches lleva su tiempo.

BMW, una vez tomada las riendas de la presencia de Mini en el Mundial, no tendrá otro objetivo que no sea el de batir a uno de sus rivales alemanes, el Grupo Volskwagen que, como es sabido, entrará en el Mundial en el 2013 con Sebastien Ogier y Polo R WRC, y otro español, Carlos Sainz, como asesor deportivo. BMW y Volkswagen ya se batieron en las arenas del Dakar, y a partir del 2013 se batirán también en el Mundial de rallies.
Por lo tanto, ni peligra la presencia de Mini en el Mundial de rallies, ni mucho menos la continuidad de Dani Sordo en el equipo, un Dani Sordo al que su buena actitud, sólo piensa en correr y pasa del dinero, le ayudará en ésta nueva etapa, ya que gracias a la simpatía del cántabro, goza de varios defensores dentro de X-Raid.

Allí corre un Nani Roma que, además de un excelente piloto de raids, es una bellísima persona, y que tiene una estupenda relación con Dani, por lo que le ha pasado al jefazo de X-Raid, Sven Quandt, la mejor de las impresiones respecto al cántabro, además de que el mánager de Nani Roma, Jordi Arilla, siempre ha sido muy cercano a Dani Sordo, desde sus primeros pasos en el Mundial, y también tiene la mejor de las opiniones del piloto cántabro, además de ser una persona muy considerada en el X-Raid, ya que no en vano es uno de los mejores managers que hay en España, con varios triunfos en el Dakar, ya que además de la carrera de Nani Roma, lleva la de Marc Coma.

Nani Roma, lejos de los absurdos celos y recelos de muchos otros pilotos, casi nunca dispuestos a recomendar a un colega, será el mejor defensor que tendrá Dani Sordo dentro de X-Raid, ya que Nani lo que buscará, además de seguir en los raids, es conseguir el presupuesto necesario para poder hacer el nacional de tierra, un certamen en el que ya ha ganado alguna carrera. Además, y dadas las excelentes relaciones que hay entre la familia Sordo con Nani Roma y con Jordi Arilla, no sería de extrañar que, en un par de meses, (posiblemente en el mes de abril), el equipo X-Raid utilizase las instalaciones del Circuito La Roca, en Quijas, (Cantabria), y que es propiedad de la familia Sordo, como base de operaciones para hacer unos tests.

Sin embargo, todo esto tiene un pero, aunque en realidad no sea nada demasiado preocupante, y éste es que Dani Sordo deberá abandonar, como ya tuvo que hacer hace un par de años Nani Roma, a uno de sus primeros patrocinadores, Red Bull, ya que el equipo X-Raid tiene el apoyo total de la competencia, Monster, aunque viendo cómo ha tratado Red Bull a Jaime Alguersuari, quizás duela menos tener que dejar a un patrocinador que, como se ha visto en el caso del piloto catalán de la Fórmula 1, puede dejarte tirado, con nocturnidad y alevosía e, incluso, con premeditación, y sin importarle las consecuencias.

Larga vida al proyecto Mini, de la mano de BMW, con Dani Sordo como primer piloto, y que David Richards siga alquilando sus coches, haciendo lo que mejor sabe hacer, que es ganar dinero a costa del automovilismo, algo que por cierto es muy legítimo, pero ya sin intentar aprovecharse, por enésima vez, de una marca, como ya hizo con Subaru, con BMW, (en más de una etapa), con Honda o con Aston Martin, (de la que es, o era, propietario y máximo responsable), por citar sólo algunos ejemplos, todo ello sin olvidar su paso por la Fórmula 1, primero en el equipo Benetton y después en el equipo BAR, o en el Mundial WRC, cuando tuvo en su poder los derechos de las imágenes del Mundial, que gestionó como una dictadura desde la ISC, (International Sportworld Communicators), una empresa que le compró nada menos que a Bernie Ecclestone, y que vendió después a los rusos de North One TV, y que ha desembocado en que el Mundial de rallies, a día de hoy, no tenga cobertura televisiva en la temporada 2012, ya que se acaban de romper las negociaciones entre la FIA y Eurosport.

Dani: vete de ahí cuanto antes, aunque tengas que perder te alguna carrera y el mísero 30% que te ha quedado de lo que tenías contratado, y que el millonetis de Richard te birló ésta temporada by de face.

BMW llevará los Mini WRC al mundial