Hoy queremos contaros una historia de carreras. No es nuestra, es de alguien cercano a nosotros. En realidad es de dos personas que pasan mucho tiempo juntas, y que quieren llegar a cumplir un sueño. Un sueño alcanzable, no una fantasía. Gente honesta, agradecida y trabajadora, de esas que te conquistan por su humildad

Voy a contaros una historia.

En el automovilismo hay un primer peldaño. Este peldaño es el karting, empiezas con 7 años, mes arriba mes abajo, y te vas forjando como piloto mucho mejor que en ninguna de las demás especialidades del motor. Estos rápidos vehículos son monoplazas a escala, y los niños absorben como esponjas su comportamiento. Este queda grabado para siempre en su memoria, y cuando llegan, si lo hacen, a las categorías superiores van con la lección bien aprendida.

Hasta aquí muy bien, pero el problema aparece cuando comienzan las cribas donde el dinero manda. Llega un momento en el que los pilotos necesitan una inversión muy superior a la que estaban realizando hasta la fecha, y solo pueden seguir avanzando los mejor posicionados económicamente. No importa su talento, solo quienes sean sus padrinos, su familia, sus patrocinadores, empresas afines, entidades públicas, mecenas del motorsport… etc.

Las parrillas del karting español han pasado de tener 80 pilotos en 2008, a unos 24 pilotos en la actualidad. Este es un claro ejemplo de lo que está pasando, la competición es muy cara, y cuanto más rápido eres más dinero gastas. Aunque siempre hay excepciones. Pilotos que sobreviven contra viento y marea, siempre apoyados por sus seres más queridos, y luchando junto a ellos como un todo para lograr seguir competiendo. Porque competir es lo que más les gusta en la vida, porque se sienten fuertes, porque piensan que llegarán, porque son especiales.

Alex Novo es uno de ellos.

Alex es un joven asturiano de 14 años en el que la marca de bebidas Monster Energy, la que patrocina a Ken Block, se ha fijado recientemente. A lo largo de su corta carrera deportiva ha ido corriendo en equipos que le apoyaban por sus capacidades y porque respira futuro en el automovilismo. Ellos ponían el material, y solo pedían lo que sabían que Alex Novo les podía dar; un excelente resultado deportivo.

Pero, como antes os comenté, llega un momento en el que hay que poner dinero para seguir remando, sobre todo cuando se es bueno, y se puede luchar por ser un piloto profesional. En ese punto, por mucha pasión que le pongas, por mucha ilusión, por mucho talento que se tenga, los gastos económicos para estar en una parrilla de salida son enormes para una familia donde, como en muchas otras en estos tiempos, la crisis se he colado a vivir en su casa y esta cerca de quitarles todo.

Pero la mirada inocente de un niño, que ha sido tocado por la gracia de saber ir más rápido que los demás en un circuito, y que despierta la pasión en quienes lo ven correr, es capaz de hacer levantarse de nuevo a los están a su alrededor, a los que le quieren y le admiran, por mucho que hayan hincado la rodilla en tierra.

Esto les hace seguir empujando buscando ese destino escrito, picando en todas la puertas posibles, recorriendo España sin dormir para estar en una u otra feria donde Alex pueda encontrar apoyos. Este niño, con su humildad, es capaz de conquistar a quien se le acerquen, pero el dinero, en una situación económica tan difícil como la que se está viviendo en nuestro país, es muy complicado de conseguir.

Alex Novo sueña desde los 3 años con ser piloto profesional. A día de hoy, con 14 años, su ilusión sigue intacta, mucha culpa la tienen aquellas personas que se han encontrado en su camino. Cada una de ellas, en algún momento de su carrera, le ha ido ayudando con los medios que han tenido a su alcance. Dosieres, cascos, aportaciones de gente altruista con el único interés de apoyar un proyecto en el que creen a ojos ciegos.

Hoy la carrera de Alex Novo está en un momento crucial. Donde necesita más que nunca correr para seguir aprendiendo y sorprendiendo a los que se han fijado en él. Todavía le queda mucho camino por recorrer. Ahora es más rápido que nunca y no se puede parar. Sigue necesitando lo poco que cada persona, empresa o entidad que ame este deporte, o que crea en él y en Alex como una manera de promocionarse le pueda aportar. Por muy ridícula que parezca esa cifra, por muy pequeña que penséis que es, para nosotros es mucho, ya que nos puede servir para pagar la gasolina para desplazarnos a correr a Cataluña, para unos botines de competición de un niño que no para de crecer, para una ruedas usadas para entrenar…. etc.

Este es el punto donde se acaba mi historia. Nuestra pequeña historia, la de mi hijo, y la de una familia que cree que puede llegar a cumplir su sueño.

Gracias a todos los que estáis haciendo que podamos seguir adelante.

Aún nos queda mucho por escribir.

Nota de curvasenlazadas: si alguien está interesado en apoyar la carrera de Alex Novo que se ponga en contacto con nosotros a través de prensa@curvasenlazadas.com

Una historia de carreras