Cuando todavía no hemos tenido tiempo de digerir los resultados del GP de Australia, ya estamos casi aterrizando en Malasia para un nuevo Gran Premio. Pero es hora de ver quien gana, quien pierde, quien sale fortalecido y quien se deja pelos en la gatera en la que siempre se convierte la primera prueba del calendario.

La siempre esperada prueba inaugural del Mundial de F1 no ha defraudado. Los Red Bull ya no mandan, y en su lugar, los McLaren parecen estar un escalón por encima. Esto no ha hecho más que empezar, pero ya se pueden sacar conclusiones.

Ya se han quitado todos la careta. Ya sabemos de que va esto. Ya sabemos que el McLaren vuela, y que para alivio del espectáculo, este año los Red Bull no son tan imbatibles. Sabemos que a Ross Brawn no se le ha olvidado hacer coches rápidos y releer los reglamentos, y con su reinventado F-Duct, ha metido a los Mercedes en la pomada. También nos hemos dado cuenta que el Ferrari, que muchos presumían rápido porque simplemente un Ferrari tan feo tenía que serlo por algún motivo, no solo es tan horroroso como un pato mal dibujado, sino tan lento que se nos hace difícil, por mucho que lo evolucionen, imaginar a Alonso luchando con este coche por el mundial.

Vencedores:

Jenson Button (1º): Siempre he admirado al campeón Británico, quizás el hombre de la parrilla con el pilotaje más fino, más preciso, más exacto…ríete tú de Vettel… este chico es el Dani Pedrosa de la F1. Nadie va tan rápido como él con pista libre, nadie traza tan limpio, nadie cuida tanto los neumáticos. Ya se que solo ha pasado una carrera, y que para algunos no es más que el prólogo, pero este Jenson Button a los mandos del renacido McLaren tiene aura de BiCampeón. Veremos al final de la temporada si acierto en mi arriesgado pronóstico.

Lewis Hamilton (3º): A juzgar por su cara al finalizar el Gran Premio, no creo que él se sienta como un ganador. Pero es que los ganadores lo son porque son inconformistas, y la cara de Hamilton el domingo al ocupar el tercer escalón del pódium, mientras su compañero de equipo ocupaba el primer puesto, recordaba a la cara seria de Armstrong ocupando el tercer puesto en París, mientras Contador ocupaba el lugar más alto, reservado a los campeones. Para un auténtico ganador, un podio no es una victoria si hay alguien por encima, y Hamilton y Armstrong tienen una cosa en común: son ganadores.

Sebastián Vettel (2º): El alemán no es de nuestros favoritos, pero al Cesar lo que es del Cesar. Ha realizado una carrera muy inteligente, muy sólida, y aunque no tenemos que olvidarnos de la ayuda del Safety Car, un segundo puesto es casi una victoria para un piloto que no contaba con el coche más rápido este fin de semana.

Mark Webber (4º): Un gran resultado para el piloto Australiano, al que se le sigue resistiendo el podio del circuito de su casa, pero que consigue unos puntos importantísimos para él y para su equipo. Veremos si este año tenemos otra vez lucha de poder en Red Bull. Por el bien del espectáculo… que así sea.

Fernando Alonso (5º): De perdedor el sábado a vencedor el domingo. Solo Alonso podía hacerlo, y solo Alonso lo hizo, enmendar su error de la calificación con una carrera para ser recordada, con una salida increíble y una regularidad en el vuelta a vuelta que le valió un quinto puesto que nos puede hacer menospreciar los grandes problemas que tienen los bólidos rojos. Visto el rendimiento tan pobre que han mostrado los Ferrari durante el fin de semana, estar defendiendo con este coche la quinta posición parece casi un truco de magia de los que tanto gustan al piloto asturiano.

Michael Schumacher (DNF): Aunque habrá muchos que consideren que un piloto que no acaba una carrera no puede ser considerado un ganador, el piloto con el mayor número de títulos de la historia ha vuelto y parece que, este año sí, veremos su mejor cara.


Vencidos:

Felipe Massa (DNF): Si hay alguien que sale tocado del GP de Australia es Massa. Algunos hasta se preguntarán que hace este chico todavía a los mandos de un Ferrari, con la de talento que hay en la parrilla, y fuera de ella (veáse Jaime Alguersuari sin ir más lejos). ¿A quien beneficia que Felipe lleve un Ferrari? Por muy bien que lo haga Alonso, la clasificación de Ferrari en el campeonato del mundo de constructores casi la pueden tirar a la basura. El impacto de su coche con el de Bruno Senna reflejaba la desesperación y la impotencia de un piloto que no acaba de encontrarse a gusto con el Ferrari, y que se ve superado constantemente por su compañero.

Romain Grosjean (DNF): Una tercera plaza en la calificación, hacía que los ojos de todo el mundo estuvieran clavados en el Lotus del piloto franco-suizo, que supo aguantar la presión y ha fallado en una oportunidad única para haber hecho una carrera memorable

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