Todo lo que podía salir mal en el Rallye de Cantabria 2012 salió mal, sobre todo en cuanto a temas organizativos, si bien de cara a los asturianos los resultados no podrían haber sido mejores, ya que Alberto Hevia ganó el rallye y Jonathan Pérez, con su 2º puesto, se ha colocado como líder del nacional de rallies

La edición 2012 del rallye cántabro fue especialmente dura y difícil por las condiciones climatológicas, una complicación añadida a los ya de por su complejos tramos cántabros, y una buena muestra de ello fue el resultado del primer tramo cuando, en vez de un S2000, (había 3, los de Hevia, Monzón y Pérez), o un 4×4, (había unos cuantos), el mejor tiempo fue para un S1600 de sólo 2 ruedas motrices, el del andorrano Joan Vinyes que dejaba en evidencia a muchos pilotos con mecánicas superiores, destacando la ‘espantá’ del actual Campeón, Miguel Fuster que, 2 días antes del rallye puso una excusa impropia de un 3 veces Campeón de España para no correr, ya que explicó que, probando frenos, a su Porsche le habían pegado por detrás, no siendo posible repararlo a tiempo para el rallye, una explicación que hubiese ‘convencido’ si hubiese estado acompañada de una foto del incidente, algo que no ocurrió.

El primer bucle, que era de día, se completó con un mejor tiempo de Luis Monzón, que parece rejuvenecido, con unos cuantos años encima y después de estar varios fuera de la competición y, si en su casa, en Canarias, ya había demostrado que había vuelto para correr, no para ‘pasearse’, en el Rallye de Cantabria 2012 lo confirmó con creces: con su mejor tiempo en el 2º tramo, Monzón se situó como líder, una posición que sólo le duró un tramo, ya que ‘Berti’ Hevia, haciendo el mejor tiempo en el tercer tramo, se puso como líder. En cuanto a Sergio Vallejo, decir que, si ya estaba ‘comprometido’ su resultado por culpa de la climatología, en el primer tramo pinchó, perdiendo 29”, y en el 2º acabó sobre la llanta delantera derecha, sin neumático, perdiendo más de 2 minutos, con lo que sus pocas opciones se esfumaron en los 2 primeros tramos del rallye.

La 1ª etapa se acabó allí, ya que la Organización se vio obligada a cancelar el último tramo del día, por culpa de un par de accidentes consecutivos, y a pesar de haber tenido 2 horas de tiempo para solucionar los inconvenientes, una etapa que dejaba en el aire la lucha por la victoria, ya que Monzón estaba muy fuerte, pero que ya había dejado muy claras algunas cuestiones, como la excepcional actuación de Enrique García Ojeda, que estaba sacando ‘petróleo’ con un coche de mucho menos potencial que los mejores, un Citroën DS3 R3, y con el que el corraliego no tenía ninguna experiencia previa, mientras que en la Twingo R2, al local Marcos Diego sólo le quedaría ‘pasearse’ por los tramos del sábado, ya que al acabar la etapa tenía casi 3 minutos de ventaja sobre el 2º. En cuanto a los Suzuki, en Cantabria no existió la tradicional igualdad, a la décima de segundo, que habíamos conocido en ediciones previas, y era el ‘retornado’ al nacional Adrián Díaz, debutante en la Copa, el que dominaba con cierta comodidad, ya que ver medio minuto de diferencia entre los 2 primeros Swift era algo a lo que no estábamos acostumbrados.

La etapa del sábado se sabía que sería muy complicada, ya que empezaba con el difícil tramo de ‘San Roque-Villacarriedo’, de 28 kms., una especial que, más complicada aún con la lluvia y la niebla, podría ser determinante para el rallye, y lo fue, pero no por su complicación, sino por las avatares de las carreras, ya que en la 1ª pasada ‘Berti’ Hevia pinchaba, y perdía, además de medio minuto en el tramo, el liderato, y en la 2ª. Luis Monzón rompía el motor, perdiendo una victoria que ya tenía al alcance de la mano. Pero hubo otras ‘víctimas’ en ése tramo, como Francisco Javier España que, corriendo en el ‘pasillo’ de su casa, y cuando estaba luchando por acabar 2º, se salió en la última curva del tramo, prácticamente en la meta, teniendo que abandonar.

Entretanto, García Ojeda seguía haciendo diabluras con el DS3, hasta que acabó fuera de la carretera, perdiendo 6 minutos y la posibilidad de un merecidísimo podio que, lógicamente y con ése coche, sabría a victoria. Pero el riesgo de correr, al límite, como lo estaba haciendo Ojeda, a veces se paga, y ésta vez el de Los Corrales de Buelna lo pagó, aunque no muy caro, si bien perdió una posición que hubiese sido una de las grandes revelaciones de la temporada.

Con Alberto Hevia como cómodo líder después del abandono de Luis Monzón, sólo quedaba por decidir los 2 puestos del podio, siendo Joan Vinyes y Jonathan Pérez los pilotos que se los disputaban; el asturiano, que venía haciendo un rallye bastante ‘desangelado’, se ‘enteró’ de que podía acabar en el podio, y su puso a correr, y así fue como hizo el 2º mejor tiempo en el 7º tramo y el mejor en el 8º y último, lo que finalmente le dio el 2º puesto de la general y con el, el liderato del nacional de rallies después de 2 carreras. En la Twingo ganó, ‘de calle’, el cántabro Marcos Diego, en la Copa Suzuki el gallego Adrián Díaz y en el Trofeo, otro gallego, Pedro Freire.

El rallye, en líneas generales, tuvo grandes ‘lagunas’ organizativas que, entre otras cosas, provocaron que los coches del regional prácticamente, a excepción de 6 o 7 pilotos, no pudiesen correr ni un solo tramo, por culpa de las neutralizaciones y anulaciones, lo que generó un ambiente muy ‘cargado’ en algunos momentos, y que se resolvió finalmente anulando la prueba para el regional y comprometiéndose la Organización a devolver el dinero de la inscripción.

La próxima cita será en 15 días, en Vigo, con ocasión del Rías Baixas.

Rallye de Cantabria 2012