Hace pocos días han muerto dos hombres que consiguieron una victoria para Aston Martin en las 24 Horas de Le Mans de 1959. Carroll Shelby, un pensador del automóvil y Roy Salvadori, un piloto de F1 de los valientes, están de nuevo juntos en algún lugar y con los más grandes de este deporte hablando de automovilismo.

El mes pasado, concretamente el 10 de mayo, falleció una de esas personas que han regado el árbol del motorsport con agua bendita. Carroll Shelby dejó este mundo con 89 años, después de una larga vida amando uno de los mejores inventos de la historia, los coches, y si son de carreras mejor.

Shelby fue diseñador de automóviles, piloto, y empresario, y coincidió cuando tenía 36 años con Roy Salvadori, un tipo que eclipso a pilotos como Stirling Moss. Este británico con apellido italiano nació en Iglaterra el 12 de mayo de 1922, y brilló con luz propia desde 1952 hasta 1962. Participó en 50 carreras y fue piloto de Ferrari, Maserati, Cooper, BMR, Lola, y la marca con la que ganó las 24 Horas de Le Mans, Aston Martin.

Roy Salvadori se retiró poco después de esta victoria junto a Carroll Shelby, se dedicó a dirigir un concesionario, y en 1966 gestionó el equipo de Fórmula Uno Cooper Racing Team. El pasado domingo, 3 de junio, falleció a los 90 años de edad, justo una semana después que su compañero en Aston Martin.

Carroll Shelby fue uno de esos talentos del motorsport que aparecen en la vida muy de vez en cuando. Nació en Leesburg, Texas, el 11 de enero de 1923. Durante su infancia sufrio graves problemas cardiacos lo que le obligó a pasar mucho tiempo en la cama desde los 7 a los 14 años. Se graduó en la Universidad de Wilson y amplió sus conocimientos matriculándose en el programa de Ingeniería Aeronaútica en Georgia. La Segunda Guerra Mundial partió por la mitad su formación y se alistó en el la Fuerza Aerea de Estados Unidos como instrcutor de vuelo y piloto de pruebas.

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En 1950 regresó a casa y comenzó a competir en las carreras. En 1958 se unió a Aston Martin, y en 1959 ganó, junto con su compañero de equipo Roy Salvadori, las 24 Horas de Le Mans pilotando el Aston Martin DBR1. Después de esta victoria, Carroll Shelby, dejó la competición y comenzó su exitosa carrera como diseñador de automóviles y director de Shelby American Inc, empresa fundada por él en 1962.

Shelby y Salvadori llevaron a la victoria al Aston Martin DBR1, un coche que fue diseñado por el ingeniero jefe Ted Cutting, que tambíen falleció el pasado mes de marzo. El DBR1 se contruyó en 1956 para participar en el Campeonato del Mundo de Sportscar. Inicialmente llevaba un motor de seis cilindros en línea de 2.5 litros aunque luego se aumentó la cilindrada hasta 2,9 litros. La potencia que proporcionaba el propulsor era de 250 cv.

La temporada de 1959 no comenzó bien para Aston Martin que solo tenía en mente ganar ese año el Campeonato del Mundo de Sportscar. El DBR1 no finalizó las 12 Horas de Sebring y el equipo no estuvo en la salida de la Targa Fiorio. Pero el horizonte se despejó cuando Stirlign Moss y Jack Fairman llevaron el DBR1 hasta la victoria en los 1000 km de Nurburgring.

Pero el mejor triunfo del año llegó de la mano de Carroll Shelby y Roy Salvatori en las 24 Horas de Le Mans de 1959. Dos Aston Martin cruzaron la línea de meta primero y segundo, con una difrencia de 25 vueltas con el tercer coche.

Aston Martin luchó en esa temporada con Ferrari por el campeonato de constructores, y hasta la ronda final, en Goodwood, no se decidió el resultado. La fábrica inglesa llevó a Chichester toda su artillería, tres DBR1, uno de ellos se incendió en el pit lane, pero Carroll Shelby y Stirling Moss fueron capaces de ganar la carrera y darle el campeonato a Aston Martin.

Se han ido dos grandes que formarán para siempre parte del patrimonio histórico de Aston Martin.

Carroll Shelby y Roy Salvadori