Para los que ven la Fórmula 1 en función de los resultados de Fernando Alonso será difícil, por no decir imposible, que vean más allá de una victoria épica, mientras que los que siguen las carreras de ésta disciplina porque son aficionados desde siempre, sacarán más lecturas, que seguramente serán menos optimistas

Y es que la carrera del Gran Premio de Europa fue rara, rara, rara, por lo que hacer ésta crónica supone un gran desafío, ya que los alonsistas no aceptarán de muy buen grado otra lectura que no sea la de ponerle adjetivos pluscuamperfectos a la que, sin ninguna duda, ha sido una impresionante e importante victoria del asturiano, pero que quien ve la Fórmula 1 como un todo, y desde hace ya muchos años, está obligado, como es el caso, a hacer una lectura más objetiva, menos pasional, y más cercana a lo que realmente pasó en las calles de Valencia.

Lamentablemente, para que en España haya una visión más objetiva de la Fórmula, sería necesario que los comentaristas de la televisión, y hablo de Antena 3, tuviesen un mínimo imprescindible de ecuanimidad y de objetividad a la hora de narrar las carreras, unos requisitos básicos que creemos que deberían exigirse a unos profesionales que están informando, en éste caso entendemos que ‘malformando’, de una disciplina que es algo más, mucho más, que las maravillosas victorias de un gran piloto español que es, sin duda, uno de los mejores de la historia y uno de los mejores de la actual parrilla.

La victoria de Fernando Alonso en Valencia ha sido inobjetable e impecable, con un único y muy pequeño ‘lunar’, el adelantamiento a Romain Grosjean, un ‘sorpasso’ excesivamente agresivo y que, sorprendentemente, no fue repetido, ni una sola vez, durante el resto de retransmisión televisiva, mientras que el resto de ‘incidentes’, más o menos graves, sí fueron repetidos hasta la saciedad. El ‘toque’ que Alonso le dio a Grosjean no deslegitima, en absoluto y bajo ningún concepto, la victoria del español, porque a veces, en la pista, hay que hacerse sitio como sea, pero si otras veces, incluso en la misma carrera, se detalla con palabras grandilocuentes cuando se ‘tocan’ otros 2 pilotos, y se repiten las imágenes hasta la saciedad, en éste caso, si se quiere tener un mínimo de credibilidad, hay que hacer lo mismo. Tapándole las ‘vergüenzas’ a Fernando Alonso, si en éste caso las hubiese, se le hace un flaco favor al piloto y a éste deporte, pero habiendo, como hay, algún periodista del motor español que anda suelto por el mundo con una insoportable, soberbia y petulante ‘cantinela’ que ya cansa y que causa vergüenza ajena, diciendo ‘Yo soy español…¿a qué quieres que te gane…?, se puede entender que con Alonso vale todo, y con los demás no vale nada.

Siendo impresionante, y muy merecida, la sensacional victoria de Fernando Alonso, no fueron menos destacables las prestaciones de Michael Schumacher y de Mark Webber, siendo las de estos 3 pilotos tres actuaciones cuyos resultados sólo se pueden entender porque la de las calles de Valencia fue una carrera ‘loca’ y llena de circunstancias que, sistemáticamente, fueron favoreciendo a los 3 pilotos que finalmente acabaron en el podio e, incluso, al que acabó 4º.

Si se hablan maravillas, por supuesto merecidas, de Fernando Alonso porque salió el 11º y acabó el 1º, si hubiese un mínimo de objetividad y de sentido común, también habría que hablar maravillas de un Michael Schumacher que salió desde el puesto 12º de la parrilla y acabó el 3º, un mérito enorme, y mucho más aún si además tenemos en cuenta que el ‘Kaiser’ tiene casi 44 añitos, unos méritos que también son perfectamente trasladables al australiano Mark Webber que, saliendo desde el puesto 19º, acabó 4º. Alonso mejoró 10 puestos, Schumacher 9… y Webber 15. Alonso estuvo fantástico. Pero algunos otros… también.

Pero… ¿Qué pasó para que Webber saliese desde el fondo de la parrilla y acabase rozando el podio? O qué pasó para que Schumacher siguiese la ‘estela’ de Alonso y acabase en el podio? ¿Cómo pudo ganar Alonso una carrera que, saliendo desde el puesto 11º parecía imposible para el asturiano? Pues porque pasaron muchas cosas, todas malas para unos, especialmente para Sebastien Vettel, (por 2 veces), Lewis Hamilton, (por 2 veces), y Romain Grosjean, convertidas todas ellas en cosas buenas y favorables, especialmente para Fernando Alonso y para Michael Schumacher.

En el caso de Sebastien Vettel, que saliendo desde la ‘pole’ iba 1º con una autoridad rotunda, rodando 1 segundo por vuelta más rápido que sus rivales y que hasta mantuvo el liderato, tal era su ventaja, incluso cuando hizo la 1ª parada para cambiar neumáticos, primero se le dio en contra que perdió toda la ventaja conseguida, unos 20”, al entrar el coche de seguridad por culpa de un incidente entre Kovalainen y Vergné, que dejó muchos piezas en la pista, de tal forma que el alemán tuvo que hacer lo que se hace cuando hay que rodar lento detrás del ‘Safety car’, y que no es otra cosa que prácticamente ‘resetear’ la electrónica de su Red Bull para, al marcharse el coche de seguridad, volver a poner los sistemas, sobre todo de consumo y de refrigeración, en formato ‘carrera’, una maniobra que, una vuelta más tarde, le costó la carrera, ya que algo falló en la electrónica de su monoplaza, que se ‘bloqueó’, y así el alemán tenía que abandonar, en la que ha sido la primera avería de su coche desde la que tuvo en Corea en el año 2010, en la temporada en la que ganó su primer título.

En cuanto a Lewis Hamilton, que estaba haciendo una buena carrera, pero conservadora, sabedor de que no tenía ritmo para pelear ni con Sebastien Vettel ni con los Lotus, bien fuese Romain Grosjean, bien Kimi Raikkonen, y cuando se daba por satisfecho, pensando en el Mundial, con un 2º o un 3º, entró a cambiar neumáticos en boxes y, un Gran Premio más, y ya deben ir 6 de 8 en la temporada, perdió un puesto en el ‘pit’, precisamente con Fernando Alonso, por culpa de un nuevo error de sus mecánicos. Sin perder la compostura, el inglés, que llegó a Valencia como líder del Mundial, siguió haciendo su carrera, que parecía acabaría premiándole con un puesto en el podio, un mal menor para él, aunque ganase Alonso, pero en las últimas vueltas apareció por detrás suyo un ‘desmelenado’ Pastor Maldonado que, al verse con posibilidades de volver al podio, después de su victoria en Montmeló, y máxime cuando había salido en Valencia desde el tercer puesto de la parrilla de salida, perdió la ‘cabeza’, y se decidió a adelantar a Lewis Hamilton por lo civil o por lo criminal. No tuvo la ‘paciencia’ y el ‘sentido’ que debe tener un buen piloto de Fórmula 1, esperando la zona de utilización del DRS y, a falta de sólo 2 vueltas le metió un ‘talegazo’ por el lateral izquierdo de Hamilton, tirándolo contra un muro y obligando al abandono del piloto de McLaren, mientras él mismo pasaba de luchar por el podio a acabar 10º. Entendemos que los Comisarios le meterán un buen ‘paquete’, con la pérdida de 10 puestos para el próximo Gran Premio, algo que no servirá de consuelo a Hamilton que sale con un 0 de Valencia, mientras que no de sus máximos rivales se va para casa, líder, y con 25 puntos más que él. En cuanto a Romain Grosjean, que después de ‘toquecito’ de Fernando Alonso seguía 2º, muy cerca del Ferrari, esperando que las ruedas del español perdiesen rendimiento en las últimas vueltas, como le pasó en Canadá, vio como su Lotus se ‘murió’, dejándole tirado a falta de muy pocas vueltas.

Puede resultar difícil de entender, pero Fernando Alonso ha sido el primer piloto en repetir victoria ésta temporada, a la 8ª carrera del año y, sorprendentemente, en condiciones normales Alonso no podría haber ganado ni la primera carrera que ganó, la de Malasia, ni tampoco ésta de Valencia. Pero las carreras tienen éstas cosas y, a pesar de que Ferrari no está todavía al nivel de los mejores, Red Bull, Lotus, McLaren y Mercedes, Fernando Alonso sale de Valencia como líder del Mundial, cuando sus 2 peores rivales, Vettel y Hamilton, han sumado un 0 en sus respectivos casilleros. Entretanto Webber, que antes de éste Gran Premio ya estaba prácticamente fuera de la lucha por el Mundial al tener que salir desde el puesto 19º de la parrilla, con su 4º puesto y las desgracias de los demás, se ha colocado 2º en el Mundial, a 20 puntos de Alonso, y con 3 de ventaja sobre Hamilton y 6 sobre su compañero de equipo Vettel.

Como dato significativo del auténtico ‘potencial’ de los coches, hay que decir que la vuelta rápida en carrera la hizo, a falta de 3 vueltas para el final del Gran Premio, el alemán Nico Rosberg, con Mercedes, (acabó 6º), una vuelta que fue un segundo y medio más rápida que la mejor vuelta que dio Fernando Alonso; la 2ª vuelta más rápida la dio Mark Webber, 9 décimas más rápido que la mejor de Fernando Alonso, mientras que Michael Schumacher fue 6 décimas más rápido que el español, algo que también consiguió Sergio Pérez, aunque el mejicano, que lleva motor Ferrari, sólo fue en carrera una décima y media más rápido que Alonso.

Los milagros es muy difícil que se den. Que se repitan, y que vuelvan a favorecer al mismo, ya es de por sí un requetemilagro. Pretender ganar un título basándose en milagros puede dar lugar a un espejismo que, aunque los alonsistas quieran verlo, los propios miembros del equipo Ferrari, entre ellos Fernando Alonso, saben que es sólo eso: un espejismo. Ferrari tiene mucho trabajo por delante, porque si todo lo que hasta ahora a jugado a favor de ellos y de Fernando Alonso, se vuelve en su contra, en ése ‘reparto’ imprevisto de la suerte, que suele, como las risas, ir por barrios, y se le da pr ‘devuelve’ a Vettel, a Hamilton y a Schumacher, (lo de la penalización de Mónaco puede haberle birlado la victoria más grande de su vida…), lo que hasta ahora les ha quitado, volver la cruda realidad, si se parte de un supuesto falso, la superioridad de Alonso y de Ferrari, puede ser más duro por haberse hecho esperanzas cuando no había motivos para tal cosa.

¿Seguirán en lo que queda de temporada los milagros? Pues en 2 semanas sabremos algo más, porque se corre en Silverstone, la ‘cuna’ de la Fórmula 1. Y allí son, mayoritariamente protestantes. ¿Por cierto? ¿Creerán los protestantes en los milagros? La verdad es que yo no lo sé…

Gran Premio de Europa Carrera