Después de 5 victorias consecutivas de Sebastién Loeb, el piloto de Ford Jari Matti Latvala se hizo con el triunfo en un Rallye de Gales que, a pesar de haber adelantado su celebración 3 meses, no consiguió congregar en la salida a más de 30 coches, una cifra impropia de una prueba que puntúa para el Mundial.

Con tan pocos coches, y con la prevista ausencia de Dani Sordo y de los ‘otros’ españoles, (el rallye no puntuaba para Producción), pocas eran las expectativas que tenía un rallye que en muchas temporadas había sido el que decidía el Campeón, ya que habitualmente era, por el mes de noviembre, el último rallye del año. Además, y aunque matemáticamente todavía no lo sea, la cantada novena victoria consecutiva de Loeb en el Mundial, elimina cualquier atisbo de emoción o de incertidumbre.

Así las cosas, el Rallye de Gales 2012 no pasará a la historia por nada destacado, ya que, sin necesidad de ganar Loeb, sabiendo que su título ya está en el bolsillo, y con Citroën claramente por delante de Ford en el Mundial de Marcas, la pelea contra el cronómetro no fue tan encarnizada, y ni siquiera Hirvonen pudo, o supo, aprovechar que su ‘jefe’, Loeb, corría con la calculadora en la mano con un objetivo muy claro: ser Campeón del Mundo en el próximo rallye, el de Francia, que se celebra en su ciudad natal para, con el 9º título en la mano, anunciar que éste ha sido su último año en los rallies.

En realidad, y viendo el año y la actitud de Mikko Hirvonen, Sebastién Loeb ya es virtualmente Campeón del Mundo, ya que, a falta de 3 rallies, tiene 61 puntos de ventaja sobre su compañero de equipo MIkko Hirvonen y exactamente 100 sobre Petter Solberg. Si valoramos que cada rallye puede dar, como máximo 28 puntos, 25 por la victoria y 3 por ser el más rápido en la ‘Power Stage’, quedarían 81 puntos en juego que, en cualquier caso, imposibilitan que Solberg sea Campeón del Mundo, aunque lo gane todo y Loeb abandone en las próximas 3 pruebas, mientras que, saliendo Loeb del Rallye de Francia, a falta de 2 pruebas, Cerdeña y Cataluña, con 56 puntos de ventaja sobre Hirvonen, ya sería matemáticamente Campeón, aunque no volviese a sumar ni un solo punto y Mikko Hirvonen lo ganase todo.

Viendo la ‘docilidad’ de Hirvonen, que desde su primer día en Citroën entendió muy bien su papel, aceptando, cuando las hubo, órdenes de equipo, y que, cuando no las hubo, como en el caso de Gales, no ha sido capaz de ‘mojarle’ la oreja a su ‘jefe’, no cabe esperar otra cosa que no sea una victoria de Loeb en Francia, un nuevo título para sus estanterías de trofeos y el previsible anuncio de su marcha de los rallies.

Entretanto, y en pleno rallye del Mundial, con muy pocos coches y muy poco público, se habló más del futuro que del presente y, como en tantos otros sitios, entre otras cosas por culpa de la crisis, nadie tiene nada claro, por lo que muchas cosas se acabarán decidiendo sobre la ‘campana’. Citroën está esperando el anuncio de Loeb, al tiempo que, para mantener el equipo en el Mundial, busca dinero fuera de la fábrica, en forma de patrocinio, porque no sólo está el Grupo PSA en crisis, sino que para 2013 perderán a Red Bull, que se va con el ‘enemigo’: Ogier y Volskwagen.

Ford, por su parte, no cuenta para el 2013 con Petter Solberg y tienen claro que van a perder a Jari Matti Latvala, que se iría a Volskwagen, por lo que cabría suponer que Malcolm Wilson quiera darle la vuelta al calcetín, y poner en liza para la próxima temporada a un equipo totalmente nuevo, ya que los éxitos de estos últimos años han sido muy aislados, y sus pilotos, además de chocar más que los demás, han sido muy irregulares y nada consistentes. Aquí aparece con fuerza la figura de Dani Sordo que, a pesar de estar pasando una travesía del desierto en los 2 últimos años, por falta de un programa bueno, está en todas las ‘quinielas’, menos en la de Volskwagen, ya que Ford, Citroën y Mini se mantienen expectantes para que, en cuanto empiecen los ‘movimientos’, (el primero que se espera es el anuncio de ‘me voy – me quedo’ de Loeb), mover ‘ficha’ los equipos para hacerse con uno de los pilotos más interesantes del mercado: Dani Sordo.

El cántabro, miren las vueltas que da la vida, podría ser jefe de filas en Citroën, (si se retira Loeb), de Ford, (si no se retira Loeb), o de Mini, (si no se retira Loeb, y desde Ford, donde le quieren a toda costa, no le ofrecen garantías de, al menos, 2 años en el Mundial), todo ello sin olvidarse, ¡¡¡atención!!!, de que en el 2013 vuelve al Mundial Hyundai, una marca que ya ha anunciado su regreso, pero no sus pilotos.

Por todo esto, con el interés más fuera de los tramos que en ellos, con un rallye muy poco disputado, algo de lo que habla claramente que salieron 31 coches y acabaron 29, una muestra de que, con tan pocos abandonos es que algunos fueron de ‘paseo’, por lo que la cita de Gales ha pasado con más pena que gloria, si bien la única emoción estuvo en la última etapa, cuando Loeb luchó con Solberg por hacer 2º, un puesto que finalmente fue para el francés, pero por sólo 9 décimas de segundo, si bien hay que decir que tanto Loeb como Solberg no se ‘exprimieron’ a tope, porque si lo hubiesen hecho, Mikko Hirvonen, que hizo un rallye muy gris, uno más, (acabó 5º, superado por Mads Otsberg, y a un minuto del podio…), no hubiese sido el más rápido en la ‘Power Stage’, llevándose de premio 3 puntos más.

La nota más emotiva y trascendente del rallye la puso Craig Breen que, ganando entre los S2000, con lo que se pone líder en el Mundial, hizo el mejor homenaje posible al copiloto con el que ganó en 2011 la ‘WRC Academy’, Gareth Roberts, y que falleció en el accidente que ambos tuvieron éste mismo año en la fatídica ‘Targa Florio’.

La próxima cita, ya con Dani Sordo en liza, será del 4 al 7 de octubre, en el asfalto de la Alsacia francesa.

Rallye de Gales