La suerte, las casualidades o las circunstancias en las carreras al final acaban equilibrándose durante una temporada tan larga, y todo lo que hasta la fecha había beneficiado a Fernando Alonso, en Suzuka le perjudicó, y de la peor forma, dándole 25 puntos a Vettel, su rival más difícil, y un cero a él.

Pocos consuelos tiene Fernando Alonso después de no haber podido pasar en el circuito de Suzuka de la primera curva cuando, en la que fue una típica circunstancia de carrera, sobre todo en las salidas, en un cambio de dirección suyo, buscando el exterior de la curva, coincidió con la llegada por fuera, lanzado, de Kimi Raikkonen que, sin hacer nada punible, no pudo evitar tocar con su alerón delantero la rueda trasera izquierda del asturiano que, entre el ‘toque’ y la brusca pérdida de presión, para colmo en un apoyo muy fuerte en una curva de derechas, se salió de la pista, haciendo un trompo, que acabó por dejarle sin neumático, volviendo a la mitad de la pista, justo cuando pasaban los coches de la cola del pelotón, con la suerte de que nadie impactó contra su monoplaza.

Y es que lo que mal empieza, mal acaba. Alonso ya no había tenido una buena clasificación para la parrilla, entre otras cosas porque en la que podría haber sido su mejor vuelta en la Q3, se encontró con las banderas amarillas que le marcaban el ‘trompo’ y la excursión fuera de la pista, precisamente, de Kimi Raikkonen. Aunque especular con lo que podría haber sido y no fue ahora no lleva a nada, es posible que el asturiano, de no haber tenido que levantar el pie en ésa incidencia, y a pesar de que el Ferrari no está para presentar batalla a los Red Bull, podría haberse metido un poco más arriba en la parrilla, lo que entonces le hubiese librado de los típicos líos que hay en las salidas entre los coches que vienen por detrás.

Pero lo cierto es que el asturiano salió 6º y, a pesar de que los primeros metros los hizo por el interior, a mitad de recta decidió abrirse hacia el exterior, una acción arriesgada que al final le acabó costando la carrera, porque por allí llegaba Kimi Raikkonen, que no le pudo evitar; además, varios monoplazas se desplazaron súbitamente hacia la izquierda, dejando sin espacio a los que venían, como Alonso, por fuera, todo ello por culpa de otra de las ‘membrilladas’ de Romain Grosjean que, otra vez intentando arreglar en la salida lo que no había sido capaz de hacer en la ‘crono’ para la parrilla, llegó como un loco al interior de la primera curva, y le metió un ‘talegazo’ a Mark Webber, que salía 2º, con la responsabilidad de cubrirle las espaldas a Vettel, y ralentizar el pelotón de ‘caza’, arruinándole así la carrera del australiano. Ya van unas cuantas de Grosjean…

Con Alonso fuera de carrera a las primeras de cambio, y Vettel saliendo como un misil hacia la victoria, aunque ya sin la ‘salvaguarda’ de llevar a su compañero Webber detrás, la única esperanza para los ‘alonsistas’ era esperar que la frágil fiabilidad de los Red Bull impidiesen que Vettel diese un golpe importante en su carrera por recortarle puntos al líder, ya que, obviamente, el peor resultado posible era que el alemán sumase, como sumó, 25 puntos netos, lo que acabaría dejando la diferencia entre ambos en sólo 4 puntos, a falta de 5 carreras.

Pero ésta vez el Red Bull, y Vettel, funcionaron como un reloj, hasta el punto que el alemán, asumiendo unos riesgos innecesarios, pero que demostraron que iba muy ‘sobrado’, se permitió el lujo de marcar varias vueltas rápidas seguidas en los últimos giros, un hecho que le permitió subirse al podio no sólo como ganador del Gran Premio, sino también como el piloto que había hecho la ‘pole y la vuelta rápida en una carrera que, además, había liderado desde la primera hasta la última vuelta. Triunfo indiscutible el suyo, y ahora sólo queda esperar que el próximo fin de semana, en Corea, los Red Bull sufran, (tienen una 7ª velocidad con un desarrollo muy corto…), como sufren en todos los circuitos que tienen rectas muy largas, como es el caso, y que el Ferrari vaya bien en ése tipo de trazados, como ya ocurrió en Spa y en Monza.

Por lo demás, y a pesar de la evidente mala suerte de Fernando Alonso en éste Gran Premio, al menos sólo ha ‘crecido’ uno de sus rivales para el título, quedando el Mundial prácticamente en una lucha entre 2 porque, si al abandono de Alonso se hubiese sumado un buen resultado de Hamilton, e incluso de Raikkonen, el asturiano tendría que haberse defendido hasta el final de temporada de más de un rival, pero habiendo acabado Hamilton 5º y Raikkonen 6º, y estando el ‘moreno’ a 42 puntos de Alonso y el ‘rubito’ a 37, salvo una ‘debacle’ de Alonso y de Vettel, Hamilton y Raikkonen no podrán mantener alguna opción de luchar por el campeonato.

En otro orden de cosas, hay que destacar un par de ‘espejismos’; el primero, el 2º puesto de Felipe Massa que ni siquiera había superado la Q2 y que, a pesar de ser 2º es una excelente posición, viene a demostrar que el brasileño es uno de los peores pilotos de la historia de la escudería del ‘cavallino rampante’, porque si buscamos en los archivos, posiblemente no encontraremos en la historia de ésta mítica marca ningún ‘chófer’ de los monoplazas rojos que haya estado 35 Grandes Premios sin subir al podio. Ésa marca de dudoso prestigio es la que consiguió un Massa que, aprovechando muy bien todas las circunstancias de las primeras vueltas, se libró de las ‘montoneras’ y, con un buen ritmo de carrera, consiguió un muy buen puesto, pero que no creemos que le valga para ‘salvarle’ de cara a su continuidad en Ferrari en el 2013. En cualquier caso, viendo lo que logró Massa, es normal pensar en lo que podría haber conseguido Alonso de haber podido seguir en la pista pero, igual que en el fútbol los partidos no se pueden re-arbitrar una vez que han terminado, las carreras no se pueden interpretar según lo que podría haber sido y no fue.

Lo cierto es que las cosas se complican mucho para Fernando Alonso, si bien el único factor positivo es que a partir de ahora Vettel y Red Bull, además de Alonso y Ferrari, empezarán a correr con verdadera presión, ya que en el caso del alemán, no es lo mismo ir de ‘caza’, que tener la ‘pieza’ al alcance de la mano, y aunque ambos tienen 2 mundiales en su haber, y en ambos casos fueron consecutivos, Fernando Alonso es un poco más ‘veterano’ que Sebastien Vettel, y esto, la veteranía, puede ser importante a la hora de gestionar los 5 Grandes Premios que quedan por disputarse.

¿Otra cosa positiva? Pues que hay carrera en apenas una semana, por lo que no hay tiempo de ‘lamerse’ las heridas, y toca trabajar para intentar recuperar en Corea parte de la ventaja perdida en Japón. Ganar sería un sueño para Alonso, pero todo lo que sea acabar delante de Vettel será un éxito, aunque Alonso acabe, por ejemplo, 5º, y Vettel 6º.

Toca ser ‘amarrategui’, porque con el coche que tiene Alonso no puede plantearse un final de temporada al ataque, porque el Ferrari sigue lejos de los mejores monoplazas y, aunque los equipos medianos, como Lotus y Sauber, ya no gasten un céntimo en evoluciones, no es fácil superarles, mientras que por su parte Red Bull y McLaren no paran de trabajar y de aparecer en cosas nuevas que, en ésta recta final del mundial, pueden ser definitivas.
El Ferrari lleva 6 carreras sin ningún ‘juguete’ nuevo. A Corea parece que llegarán algunas novedades. ¿Serán suficientes para ‘pararle’ los pies a Vettel…?

Gran Premio de Japón Carrera