El noveno título de Sebastien Loeb era cuestión de tiempo, y qué mejor escenario para rematarlo que las calles de Haguenau, la ciudad en la que nació el gran Campeón francés. Citroën también se hizo con el Mundial de Marcas, en un rallye en el que Dani Sordo nada pudo hacer con un coche muy poco competitivo.

A pesar de ser una victoria ‘cantada’, el 9º título mundial consecutivo de Sebastién Loeb no estuvo falto de emoción, ya que ganar un título corriendo por las calles de la ciudad que te vio nacer, es un lujo reservado a muy pocos, algo que ya se había producido en otras ocasiones, desde que el Rallye de Francia abandonó al mítico Tour de Corse para celebrarse por las carreteras de la Alsacia francesa, en la frontera con Alemania, y en la zona en la que el hombre récord de los rallies dio sus primeros pasos.

Un hombre récord que, con su victoria en Francia, no sólo consigue su 9º título, sino que llega a las 75 victorias en el mundial, una cifra que no parece estar al alcance de ninguno de los que se van a disputar, a partir de la próxima temporada, el privilegio de ser su heredero.

El rallye no tuvo mucha historia, entre otras cosas porque el título de Loeb estaba cantado, y porque, a pesar de que el joven belga Thierry Neuville fue el primer líder, al hacer el mejor tiempo en el tramo ‘espectáculo’ del jueves, Loeb sólo necesitó un tramo de los de ‘verdad’, el 2º, para hacerse con el liderato, y no abandonarlo hasta el final del rallye.

Por detrás, sabedores de que no podrían evitar ni el título de Loeb ni el de Citroën, los Ford de Latvala y Solberg intentaban no alejarse demasiado del francés, siempre contando con la ‘incómoda’ presencia de Mikko Hirvonen que, sabiendo que en el asfalto, (ni en la tierra…), ni se acerca a su jefe de filas, se dedicaba a hacer los ‘deberes’ de mantenerse en el podio para ayudar a Citroën a conseguir los puntos necesarios para ganar el Mundial de Marcas.

Solberg, que iba de menos a más, empezó el rallye perdiendo tiempo con Loeb, Latvala, Hirvonen e incluso Sordo, llegó a acercarse, después de superar a Dani Sordo, al 3º, Hirvonen, del que acabó la 1ª etapa a sólo 7 décimas pero, en su ataque al tercer puesto, en el primer tramo de la 2ª etapa, y 9ª especial del rallye, el noruego fue el protagonista de una de las anécdotas del rallye que, por muy poco no acabó en tragedia, cuando en una curva de izquierdas, en una zona de viñedos, entro ‘pasado, y se salió por la derecha, pasando por entre las viñas, sin levantar el pie del acelerador, pretendiendo volver a la carretera, sin poder evitar volver a salirse nuevamente, ésta vez de frente, para continuar su alocada carrera hasta chocar contra un poste de luz que, al caer, podría haber causado una desgracia entre los espectadores. Un nuevo abandono en el debe del noruego que, sólo por el hecho de que no hay muchos pilotos de nivel, o al menos de nivel y con experiencia, podría seguir en Ford el próximo año, toda vez que Latvala ya ha confirmado lo que era un secreto a voces, y que es que está negociando con Volskwagen.

En cuanto a Dani Sordo, empezó el rallye con un buen ritmo, siempre cerca del podio y manteniendo una lucha muy interesante con Thierry Neuville, precisamente el piloto con el que se disputa un puesto en el equipo oficial Citroën, pero o Prodrive se ha convertido en una ‘banda’, o la larga ‘mano’ de David Richards convirtió el Mini en un ‘hierro’ que, cuando no le fallaban los frenos le faltaba potencia, o cuando tenía potencia, se quedaba sin dirección asistida, que fue la avería que le llevó al abandono en la última etapa, y cuando estaba luchando por el 4º puesto con Neuville y Otsberg.

La situación es que Dani Sordo está negociando, al mismo tiempo, con Mini, con Ford y con Citroën, siendo Ford y Citroën las dos únicas opciones que el cántabro maneja seriamente, ya que la experiencia con Prodrive, sin el apoyo de la marca ‘madre’, BMW, no ha sido nada positiva. Sabedores en Prodrive que pueden perderle, cabría considerar que los increíbles fallos del Mini en el Rallye de Francia fuesen más producto de la desidia y el ‘pasotismo’ del equipo, básicamente porque si ayudaban a que Dani pudiese luchar por la victoria, o por el podio, le estarían dando más ‘argumentos’ para que cerrase su fichaje con Ford o con Citroën, mientras que si, por una mala actuación, ‘enfrían’ los contactos del piloto, o ‘rebajan’ su cotización, tendrían alguna posibilidad de ‘retenerle’ para la próxima temporada, ya que en Prodrive, sin Dani Sordo, difícilmente lograrán sacar adelante un buen programa para el 2013, ya que sólo el cántabro ha logrado hacer correr al Mini, consiguiendo podios que para otros pilotos han sido inalcanzables.

Especulaciones éstas que son muy difíciles de creer, ya que nadie piensa que un equipo sea capaz de perjudicar a su propio piloto, pero estando detrás de todo esto David Richards, a nadie le debería extrañar que este tipo de ‘jugarretas’ inconfesables se hagan ya que, en el fondo, para Prodrive el Mundial es un negocio, mientras que para Citroën o Ford es una cuestión de prestigio y de imagen de marca.

Y ya que hablamos de especulaciones, Dani Sordo podría cerrar ésta misma semana su regreso a Citroën, con un contrato de 2 años, para ser compañero de Mikko Hirvonen en un equipo que, sin rango de primer y segundo piloto, contará en algunos rallies con la presencia de Sebastién Loeb, si bien las veces que corra Loeb lo hará con un tercer coche, y no ocupando la plaza del cántabro. El que tiene un coche asegurado, pero en el equipo Junior, es el prometedor belga Thierry Neuville que, si bien está haciendo un final de Mundial muy bueno, (en el Rallye de Francia hizo nada menos que 6 ‘scratchs’…), en Citroën consideran que todavía no tiene la experiencia suficiente como para asumir la responsabilidad de correr en el equipo oficial.

Por su parte, Dani Sordo tiene también una oferta de Ford, muy interesante, pero las ‘sensaciones’ nos inclinan a pensar que Dani prefiere volver a un equipo en el que ha sido muy feliz, donde es querido, y donde ha sido muy bien tratado por todos, a excepción del ‘indocumentado’ de Olivier Quesnel que, sin saber casi nada de rallies, le hizo la vida imposible cuando el cántabro ‘cohabitaba’ con los ‘sebastianes’, Loeb y Ogier.

Para acabar con la crónica del rallye, decir que el podio lo completaron Latvala e Hirvonen, que Craig Breen ganó entre los S2000, cuando el líder Hayden Paddon se salía de forma incomprensible, y que en la WRC Academy Elfyn Evans, al ganar en Francia, y a falta de un rallye, el de Cataluña, se hizo con el título, sucediendo precisamente a Craig Breen. El asturiano José Antonio Suárez finalizó 2º entre los pilotos de la WRC Academy, pero ya sin opciones de luchar por el título en Cataluña.

El siguiente rallye será en Italia, en la tierra de Córcega, sin la presencia de Dani Sordo, y sin otra cosa que decidir que el título de Producción, para el que ‘oposita’ el mejicano Benito Guerra.

Rallye de Francia