Bruno Spengler ha ganado un DTM que pasará a la historia por el retorno de BMW al campeonato y la victoria de esta marca y de su piloto estrella. El Deutsche Tourenwagen Master se ha decido en la última carrera, en el Circuito de Hockenheimring. Y ha sido todo un espectáculo.

128.000 espectadores disfrutaron en Hockenheimring de la carrera que cerraba un emocionante campeonato en el que, desde hacía muchos años, no se veía a las tres grandes marcas juntas, las que forman parte por tradición del Deutsche Tourenwagen Master. BMW, Mercedes Benz y Audi dieron color a una competición espectacular durante este 2012 con una traca final que pocos imaginar.

La fiesta fue aderezada por BMW, una marca que ha diseñado un monoplaza carrozado bonito y muy rápido, el BMW M3 DTM, que ha sentado en sus coches a seis pilotos bien escogidos y que ha sido capaz de darle la vuelta a un campeonato que Mercedes Benz tenía a punto de caramelo, porque Audi no ha estado a la altura este año. Siendo capaces de llegar a esta cita final con Spengler a tan solo tres puntos de Paffett.

La carrera fue cosa de dos, Bruno Spengler BMW y Gary Paffett Mercedes Benz, aunque otro piloto de la marca de la estrella, Jaime Green, tenía la caña de pescar puesta por si algo ocurría con estos dos. El sábado la pole fue de Augusto Farfus, BMW, con Paffet segundo y Spengler tercero. En la salida el de Mercedes se quedó clavado y se la jugó en la primera curva para no perder comba poder remontar desde la cuarta posición.

En las vueltas iniciales Agustu Farfus le puso fáciles las cosas a su compañero de marca Bruno Spengler, este se colocó primero y mantuvo el liderazgo de la carrera hasta el final de la misma, realizando unas paradas para cambiar neumáticos perfectas y controlando por el retrovisor a Gary Paffett, que arriesgando llego hasta la segunda posición rápidamente y mantuvo la presión sin poder hacer nada más.

Un diez para BMW y para Bruno Spengler porque su última carrera de la temporada fue perfecta. Un ocho para Mercedes y Gary Paffett porque cometió un error en la salida que le costó el campeonato y porque sus mecánicos en boxes no fueron capaces de restarle tiempo a Spengler perdiendo algo más de un segundo y poco con respecto al de BMW en sus cambios de neumáticos. Un tiempo que valía un DTM.

Enhorabuena BMW y enhorabuena Bruno Spengle.BMW y Bruno Spengler