Muy mal se le ponen las cosas a un Fernando Alonso que, a pesar de que las evidencias no dan lugar para el optimismo, sigue diciendo que tiene la corazonada de que saldrá de Estados Unidos recontándole puntos a Sebastien Vettel, algo que, de no mediar un desastre para el de Red Bull, parece imposible

Después de los entrenamientos celebrados en el nuevo e impresionante circuito de Austin, Texas, muy poco es el margen que ha quedado para la esperanza de quienes esperan y desean que Fernando Alonso llegue a Brasil con opciones reales de poder hacerse con el título. El dominio de Sebastien Vettel, que le lleva 10 puntos de ventaja a Fernando Alonso en la clasificación, ha sido tan abrumador y tan contundente, que todo lo que no sea rendirse a la evidencia, será producto de más de la fe que de la realidad.

En el Gran Premio de los Estados Unidos se celebraron 6 tandas de entrenamientos, 3 libres y las 3 correspondientes a la Q1, Q2 y Q3, y en todas ellas, en las 6, el piloto más rápido fue, siempre el mismo: Sebastien Vettel. Éste dominio, que incluso los que no le dan demasiado mérito a los éxitos del joven piloto alemán no pueden seguir adjudicándoselo sólo al coche, no sólo demuestra que el binomio Vettel – Red Bull es a día de hoy casi imbatible, sino que confirma que cuando un coche ha nacido mal ‘parido’, como el Ferrari, por mucho que se intente arreglar, no se acaba enderezando su camino.

Para colmo de males, en Estados Unidos, y por segunda vez en la temporada, Felipe Massa acabó por delante de Fernando Alonso, algo que, sinceramente, no nos lo esperábamos, lo que confirma que cada vez sabemos menos de Fórmula 1, porque después de toda la ‘caña’ que le hemos dado al brasileño éste año, que en los momentos decisivos del Mundial nos tape la boca clasificándose por delante del español en la parrilla, no entraba en nuestras previsiones, y mucho menos siendo en un circuito nuevo, un escenario al que el asturiano se adapta generalmente mejor que nadie.

Dice la Ley de Murphy que si algo puede empeorar, empeorará, y esto fue lo que le pasó a un Fernando Alonso que, después de haber conseguido un decepcionante 9º puesto en la Q3, la penalización de 5 puestos de Romain Grosjean por haber cambiado la caja, le hizo ganar un puesto, saldrá 8º, pero ganó un puesto ‘maldito’, ya que todo lo que sea salir por la izquierda de la parrilla, el lado que corresponderá en Austin a los números pares, es un desastre, ya que al ser la pista nueva, la falta de grip es tan alarmante, que lo más normal es que el asturiano pierda incluso un par de puestos más en una salida que, para más ‘inri’, desemboca en una curva muy cerrada de izquierdas en la que puede haber ‘tomate’.

Y si hay ‘tomate’ en la salida, los peor parados siempre son los que salen detrás de la 2ª o de la 3ª fila, y saliendo Alonso desde la 4ª, y por lo sucio, no queremos empezar a sufrir con la que se puede armar en la primera cuerva; para colmo, por detrás de Alonso saldrán varios ‘cazas’, (Maldonado, Grosjean y Button), y esto puede complicar la situación, ya que no debemos perder de vista que, si gana Vettel y Alonso es 5º, el alemán ya saldrá de Texas como Campeón del Mundo. Desde la 1ª línea saldrán el ‘poleman’, Vettel, y Hamilton; desde la 2ª lo harán Webber y el ganador del último Gran Premio, Raikkonen, mientras que desde la 3ª saldrán Schumacher y Massa, con Hulkenberg y Alonso en la 4ª y Grosjean y Maldonado desde la 5ª.

Sin embargo, el asturiano, inasequible al desaliento, insiste en que está convencido de que saldrá de Austin recortándole puntos a Vettel algo que, en condiciones normales, no parece un análisis realista, ya que sólo un error grave de alemán, una avería mecánica o algún ‘amigo’ que pase por ahí y se le cruce por el camino al de Red Bull, podría permitir que Alonso acabase el Gran Premio por delante de Vettel. Y es que el alemán no sólo fue el más rápido en todos los entrenamientos, sino que tiene un gran ritmo para la carrera, y a la hora de la verdad rodó con cierta facilidad en 1:36 bajos, incluso en 1:35 altos, mientras que Fernando Alonso en ningún momento consiguió bajar de 1:37.

La carrera será a las 20:00 hora española. La suerte parece estar echada, si bien estando Fernando Alonso por el medio, siempre hay que esperar algo de ‘magia’ y con ella un desenlace que, visto lo visto, parece ser cuestión de tiempo que Vettel se convierta en el tricampeón del mundo más joven de la historia.

Pero… si Alonso confía en llegar a Brasil con posibilidades de hacerse con el título ¿vamos a decir nosotros que no?

Gran Premio de los Estados Unidos Clasificación