En 1999 BMW Motorsport y el equipo Williams de Fórmula 1 se aliaron para construir la bestia de 12 cilindros que ganó las 24 Horas de Le Mans. El espectacular automóvil tenía en su frontal los riñones BMW y su nombre era BMW V12 LMR.

Cuando a un grupo como BMW se le mete en la cabeza conquistar una carrera muy mal tiene que salir las cosas para no ser capaz de lograr su meta. El gusanillo de las competiciones de resistencia se le metió dentro a BMW cuando obtuvo una victoria no esperada en las 24 Horas de Le Mans de 1995, al ser el proveedor de motores de McLaren para su F1 GTR. Con este emocionante resultado y con un excelente propulsor V12 su interés fue en aumento y en 1998, en colaboración con el equipo Williams F1, pusieron dos BMW LM V12 en la prueba de La Sarthe.

BMW tenía muchas expectativas puestas en esa carrera ya que consiguió la sexta plaza de la parrilla en clasificación. Pero su BMW LM V12 y el sueño de la victoria se diluyó con los graves problemas mecánicos de los dos coches a poco más de cuatro horas del comienzo, los rodamientos de las ruedas traseras apenas aguantaron el esfuerzo y los problemas en los conductos de refrigeración, que estaban situados en el fondo del coche fueron un rompedero de cabeza. Esta herida hizo rabiar a la fiera y no hay nada peor que herir en el orgullo a un alemán, así que BMW Motorsport y Williams se pusieron manos a la obra para construir la bestia que iba a ganar las próximas 24 Horas de Le Mans; el BMW V12 LMR.

El BMW V12 LMR conservaba las estructuras básicas del LM V12 pero todo lo demás fue construido partiendo de cero a excepción del motor. El propulsor que llevaba era un V12 de 5.990 cc atmosférico montado longitudinalmente, en principio diseñado para un vehículo de calle, acoplado a una caja de cambios X-Trac de seis velocidades, este entregaba 580 cv aproximadamente a 6.500 rpm y un par de 678 Nm. El chasis era monocasco de fibra de carbono con aluminio nido de abeja y sus frenos eran de carbono-cerámicos.

El sueño de BMW debutó en las 12 Horas de Sebring de 1999. Dos BMW V12 LMR participaron en la prueba de la mano de BMW Motorsport y Schnitzer Motorsport. Enseguida demostraron que eran verdaderamente rápidos ya que lograron los mejores tiempos en clasificación. En carrera los coches corrieron distinta suerte, el chasis 001 sufrió un grave accidente, tanto es así que no pudo volver a correr, el 002 consiguió la victoria.

Las 12 Horas de Sebring fueron un test perfecto, así que el equipo regresó a Europa para prepararse para ganar las 24 Horas de Le Mans de ese año. Al contrario que en Sebring, en Le Mans participan prototipos cerrados, así que los BMW V12 LMR se enfrentaban a coches teóricamente más rápidos a una vuelta aunque no tan eficientes en cuanto a gasto de combustible.

Y llegó el gran momento.

Durante la sesión de clasificación dos BMW V12 LMR consiguieron la tercera y la sexta posición en la parrilla de salida, el primero ellos tenía por delante dos Toyota GT-One. En la primera parte de la carrera los V12 LMR fueron sobreviviendo a los problemas y accidentes que sufrieron sus competidores de cabina cerrada, entre ellos Mercedes-Benz, Nissan, Toyota y Audi. Con este panorama BMW se llegó a mitad de la prueba con los Audi R8 Rs como los rivales más peligrosos. En las últimas horas en el Circuito de Le Mans uno de los BMW V12 LMR, el pilotado por Jyrki Juhani Järvilehto (Lehto), sufrió un duro accidente en las curvas Porsche debido que su acelerador se trabó. El otro BMW estaba en cabeza con menos de una vuelta de ventaja sobre uno de los Toyota. El prototipo japonés apretó al máximo para acortar terreno hasta que sufrió un reventón a alta velocidad. Esto puso la victoria en bandeja al BMW V12 LMR de Joachim Winkelhock, Pierluigi Martini y Yannick Dalmas que cumplió el gran sueño de BMW, conquistar las 24 Horas de Le Mans de 1999.

BMW V12 LMR