A mitad del rallye más duro del mundo, una vez alcanzado el reparador día de descanso, y a pesar de que los españoles empezaron muy bien, tanto en coches como en motos, los franceses vuelve a ser los máximos candidatos a la victoria final. Messié Dakar, Peterhansel sólo tiene que controlar a Al Attiyah

La magia del Dakar, lejos de haberse perdido después del ‘obligado’ salto de la prueba a América del Sur, crece en cada edición de éste rallye-raid por tierras sudamericanas, ya que, entre la extrema dureza de las etapas, algunas tanto o más duras que en África, la maravilla de los paisajes, que no tienen nada que envidiar a los lugares más espectaculares del mundo y la pasión de los aficionados, única y cercana a la locura, será difícil que, entre los problemas que siguen existiendo en África, y las facilidades que la Organización encuentra en estos parajes, el rallye vuelve a los desiertos africanos

En ésta edición, en la que con Carlos Sainz y ‘Nani’ Roma en coches, los pilotos españoles tenían una excelente representación, a las primeras de cambio, y antes de que el rallye llegase a su ecuador, nos hemos quedado sin representantes que pudiesen luchar por la victoria. En el caso de Carlos Sainz, y a pesar de haber ganado las 2 primeras etapas, la conocida ‘juventud’ del ‘buggy’ con el que participaba, idéntico al de Nasser Al Attiyah, le originó muchos problemas, hasta el punto de que, aún estando fuera de la lucha por los puestos de podio, el madrileño estaba dispuesto a seguir, básicamente para mejorar el coche, pensando en posibles futuras participaciones, y al mismo tiempo para hacer de ‘mochilero’ del otro piloto de su equipo, el piloto qatarí que, a pesar del férreo control de Stephane Peterhansel, se mantiene al acecho, esperando su oportunidad para hacerse con el que sería su 2º triunfo en ésta prueba. Pero el motor del ‘buggy’ del español ‘explotó’, obligándole al abandono.

Nani Roma, por su parte, y a pesar de que empezó entre los mejores, llegando incluso a ganar una etapa, se encontró con una ‘mala’ duna por el camino, perdiendo en el intento de salir de ella una hora, y con ése tiempo todas sus opciones de discutirle a su compañero de equipo la que sería su 1ª victoria sobre 4 ruedas en el Dakar. Para colmo, en la última etapa antes del día de descanso, y cuando ‘Nani’ se había ‘tirado’ a por todas, para acercarse a los puestos de podio, y cuando el catalán estaba haciendo un ‘etapón’, la organización decidió suspender la especial porque las lluvias torrenciales desbordaron algunos ríos, complicando las cosas a los coches que venían por detrás. ‘Nani’ Roma, enfadado, fundamentalmente porque a él, que iba delante y a por todas, no le avisaron de que la etapa se había suspendido, no tuvo más remedio que aceptar la situación, dejando para las próximas etapas, ya en territorio argentino, para agotar sus opciones, pocas, de acabar en el podio.

En coches Stephane Peterhansel le saca 3:14 a Nasser Al Attiyah, que lleva como copiloto al español Lucas Cruz, mientras que por el tercer puesto hay una lucha sin cuartel entre el sudafricano De Villiers, que es 3º a 44:03 de Peterhansel, y que aventaja en 4:51 al 2º Mini, el del ruso Novistkiy; un poco más atrás, en el 5º puesto, está clasificado el francés Chicherit, ya a más de una hora de Peterhansel, exactamente a 1:04.50, pero que tiene un ‘buggy’ que se está demostrando muy competitivo, por lo que no hay que descartarle en la lucha por el tercer puesto. En el 6º puesto está el compañero de equipo de Checherit, el también francés Chabot, media hora por detrás, mientras que ‘Nani’ Roma es 7º, a 3:36 del 6º, y a casi 55 minutos del tercer puesto, una distancia importante, pero no imposible de recortar en una prueba de las características del Dakar. En cuanto a los coches, hay que decir que el equipo gallego formado por José López Rivas y Diego Vallejo, siguen en carrera, superando muchas adversidades, sobre todo mecánicas, pero cumpliendo hasta el momento el objetivo, que no es otro que acabar el rallye-raid más duro del mundo.

En cuanto a las motos, y a pesar de que Joan Barreda, con la Husqvarna, ha ganado ya 3 etapas, perdió muchísimo tiempo en la 3ª etapa y, aunque hay que contar con él para seguir ganando especiales, ya no tiene ninguna opción de luchar ni por la victoria ni por un puesto en el podio. A falta de medio rallye, el líder es el francés David Casteu, que saca sólo 9:26 a su compatriota Cyril Després que, con la ausencia por lesión de Marc Coma, es el candidato nº 1 para hacerse con la victoria, si bien al haber tenido que cambiar su motor, la duda está en saber cómo le funcionará el nuevo propulsor de aquí a final de rallye, ya que, en vez de poner uno nuevo, como hacen todos los oficiales, al romperse el suyo en una etapa maratón, en la que no se puede recibir ayuda externa, no tuvo otra alternativa que poner un motor ya usado, el de un piloto polaco, que se lo cedió, y esto puede condicionar su remontada hasta el primer puesto.

En tercer lugar está el portugués Faría, mientras que en l4º puesto está la ‘esperanza local, el chileno ‘Chaleco’ López que, cuando el rallye vuelva a Chile, (sólo una etapa pasó por el norte del país, en el camino de Perú hacia Argentina), se convertirá, además de en la locura de los aficionados, en el peor rival de Després.

El rallye acabará el domingo 20 de enero, en Santiago de Chile y, a falta de 6 etapas, 3 en Argentina, una entre Argentina y Chile, y las 2 últimas ya en territorio chileno, todavía todo puede pasar.

El Dakar habla francés