El asesor de Red Bull Racing, el Dr. Helmut Marko, es uno de esos tipos estrictos y controvertidos del mundial de F1. También es un desconocido para muchos. Marko fue piloto y en 1971 ganó las 24 Horas de Le Mans con un Porsche 917 K.

La Fórmula Uno está llena de caras, la mayoría desconocidas (mecánicos, ingenieros, cocineros, azafatas, fisios ..etc) pero también de personas que son el foco de las cámaras de TV constantemente. Una de ellas es el Dr. Helmut Marko, el rostro más duro del mundial y un mandamás en Red Bull Racing y Toro Rosso. El asesor del equipo de Sebastian Vettel y Mark Webber es un tipo controvertido que mandó para casa a Jaime Alguersuari después de tener con él una airada discusión, que se ha colmado de gloria hablando de envidia y conspiración contra Red Bull, de pactos entre Ferrari y McLaren para destronar a Vettel, y de comentarios sobre la amistad de Fernando Alonso y Lewis Hamilton entre otras cosas. Hace unos días, en relación al adelantamiento de Vettel a su compañero de equipo en Malasia, dijo de Mark Webber que este no podía soportar la presión y que caía en una espiral descendente. Comentario que debió de doler de lo lindo al piloto con mejor talante del mundial, pero que está acostumbrado a este tipo de declaraciones por parte de sus jefes.

A pesar de todas estas salidas de tono, Helmut Marko gestiona un equipo muy complicado y lo hace mejor que nadie, porque además utiliza un arma que para Dietrich Mateschitz, el dueño Red Bull e intimo amigo suyo, es muy valiosa, el marketing. Y si algo ha hecho rico al hombre que descubrió la fórmula tailandesa, ha sido la capacidad de conseguir que de su marca se hable hasta en la estratosfera.

Todo lo que os hemos contado hasta ahora es conocido por la mayoría de los que seguimos el mundial de F1, pero pocos saben que Helmut Marko conoce perfectamente el teatro en el que baila porque ha sido un excelente conductor y ha vivido en primera persona como se las gastan los grandes equipos, las organizaciones de rigen el deporte del automóvil, los pilotos y todo lo que significa la competición.

Helmut Marko, austriaco de 69 años, es Doctor en leyes desde 1967 por la Universidad de Graz, compitió en algunos Grandes Premios de Fórmula Uno en 1971 y 1972 con BRM y McLaren, y logró grandes marcas en las carreras de resistencia, llegando a ganar en 1971 las 24 Horas de Le Mans, conduciendo el Porsche 917 K número 22 del equipo Martini Racing que compartía con el piloto Gijs van Lennep. Además durante ese año estableció un record de distancia que se mantuvo hasta las 24 Horas del 2010. Su logro fue recorrer 5.535,331 kilómetros a una velocidad de 222,304 km/h. También consiguió dejar grabado su nombre en la Targa Fiorio, cuando esta increíble carrera pasó a formar parte en 1973 del Campeonato del Mundo de Sportscar Marko fue una de las voces que más alto dijo que era de locos competir en ella por su peligrosidad, y sabía lo que decía ya que el año anterior logró recorrer los 72 km del circuito de montaña de Sicilia en uno de los tiempos más rápidos en la historia de la carrera, 33 minutos y 41 segundos con un promedio de velocidad de 128,253 km/h. En aquella Targa Fiorio llegó a alcanzar con su Alfa Romeo 33TT3 a Arturo Merzario y su Ferrari, entrando en meta en segunda plaza a tan solo 1 minuto 44 segundos del piloto italiano.

Desgraciadamente la vida de Helmut Marko como piloto se terminó en el Gran Premio de Francia de 1972 en Clermont-Ferrand. Marko salía desde la tercera línea de parrilla con su BRM, y cuando iba quinto en carrera una piedra lanzada por el Lotus de Emerson Fitipaldi atravesó la visera de su casco y le dejó para siempre sin visión en el ojo izquierdo.

Helmut Marko tuvo que dejar de competir por motivos obvios y comenzó a apoyar a jóvenes pilotos de Austria y Alemania. Su primer protegido fue Helmut Koinigg, aunque este falleció desgraciadamente en el Gran Premio de Estados Unidos de 1974 al estrellarse con su Surtees. Helmut Marko vivió la muerte de sus protegidos en otras dos ocasiones, ya que Hans Georg Burger y Markus Hottinger perdieron la vida en 1980 en dos accidentes de Fórmula 2. A Marko le llegó el éxito con Gerard Berger durante ese año cuando RSM Marko comenzó a participar en la F3.

En 1994, después de que Jorg Muller ganará el Campeonato Alemán de F3 para su equipo RMS Marko, su jefe decidió que ya era hora de saltar a la Fórmula 3000. En 1996 ganó el título en esta competición así que al año siguiente iba a ser el equipo en el que todos querían correr. Los dos pilotos que se sentaron en sus monoplazas fueron Juan Pablo Montoya y el australiano Craig Lowndes, ahora en la V8 Supercars. Marko no se entendía con Montoya, su carácter chocaba con la personalidad latina del colombiano al que echó junto a su padre de su hospitality cuando le contaron que había fichado con Super Nova Racing, con el que al año siguiente Montoya ganó el campeonato. Craig Lowndes no cuajó en los monoplazas y con unos tiempos muy malos salió disparado para Australia. Allí encontró su sitio, ganando tres campeonatos y tres subcampeonatos en la V8 Supercars, además de ser uno de los pilotos más galardonados de esa competición y uno de los grandes de la historia de la Bathrust 1000, una de las carreras más complicadas del mundo que se celebra en el circuito Monte Panorama, ya que consiguió la victoria en cinco ocasiones.

La alianza de Marko con Red Bull comenzó en 1999, cuando Marko convenció a Mateschitz para financiar Red Bull Junior Team. Su piloto favorito en aquel año era el brasileño Enrique Bernoldi y le dijo a Mateschitz que había que lanzarlo a la F1 con Sauber porque Peter Sauber y él tenían una gran relación y un contrato firmado. Pero Peter Sauber no cedió ya que iba a fichar a un gran desconocido, Kimi Raikonnen. Esto enfadó al dueño de Red Bull, que no acepta fácilmente la derrota, así que rompió la relación con Peter aunque continuó con su colaboración empresarial, pero sus acciones en Sauber fueron vendidas a Credit Suisse en vista de comprar un equipo que se llamaría Red Bull y que pudiera controlar.

Helmut Marko cerró su equipo de Fórmula 3000 a finales del 2003 porque el patrocinio de Red Bull se fue a Ander Christian Horner Motorsport. A finales del 2004 Red Bull encontró lo que estaba buscando Jaguar Racing y Mateschitz y Marko contrataron a Christian Horner para dirigirlo. También ficharon a David Coulthard, colaboración que todavía continua, y en el 2007 a Webber como compañero de equipo para el escocés.

En el 2005 Mateschitz, bien asesorado, compró Minardi y le puso el nombre de Toro Rosso. Berger fue llamado para dirigir la nueva escudería, pero se produjeron grandes tensiones en el equipo que terminaron con la salida del austriaco. Ese fue el momento ideal para que Helmut Marko trajera a su niño mimado ahora tricampeón del mundo, Sebastian Vettel.

Helmut MarKo ha sabido jugar sus cartas y ahora dirige Red Bull, y que Christian Horner se ande con pies de plomo porque el día que este no vaya por la senda del amigo íntimo del dueño de Red Bull, lo pondrá de patitas en la calle. Marko además es propietario de dos hoteles en Graz, el Schlossberghotel y el Augartenhotel, los dos con apellido Art & Desing.

Red Bull está bien gestionada por un hombre que sabe lo que hace, lo que significa que para que un piloto gane un campeonato los que los dirigen, incluidos sus dueños, tienen que haber ganado muchas batallas con inteligencia, personalidad, coraje, o por el artículo 33.

La historia del Doctor Helmut Marko