Solo es un punto lo que separa a Sebastien Ogier del título de Campeón del Mundo de rallies, ya que en Australia se dio una de las escasas combinaciones que podían impedir que el francés volviese de las antípodas con el Campeonato en sus alforjas, un éxito que logrará en su país y en la casa de Loeb

Lo único que podía impedir que Sebastien Ogier fuese Campeón del Mundo en el caso de ganar el Rallye de Australia, ‘Power Stage’ incluida, era que Thierry Neuville acabase 2º en el ralye y 2º en la ‘Power Stage’ y, a pesar de que solo unos kms. antes de acabar el último tramo ésa circunstancia no se daba, el pinchazo de Mikko Hirvonen, que hasta el último momento era 2º, permitió al joven belga superar al finlandés y acabar 2º en ambas clasificaciones, postergando 3 semanas el título de un Ogier que, incluso, puede conseguirlo en el primer tramo del Rallye de Francia ya que, contrariamente al resto de pruebas del Mundial, en el asfalto francés la ‘Power Stage’ será el primer tramo del rallye, de tal forma que, acabando 3º en el primer tramo, Ogier ya sería Campeón del Mundo pasase lo que pasase en la prueba mundialista que se disputará por las carreteras por las que empezó a conducir un Sebastien Loeb que, en su casa, correrá el último rallye de su vida, al menos de forma oficial.

La actuación de Sebastien Ogier en Australia fue espectacular, ya que hizo nada menos que 19 mejores tiempos, de 22 tramos disputados, no dando ninguna opción a sus rivales en un rallye que, todo hay que decirlo, empezó con ‘sorpresa’, en forma de mejor tiempo para Kris Meeke en el tramo clasificación, un hecho que, sinceramente, no esperábamos, ya que era la primera vez que Meeke corría en Australia y, sabiendo que se jugaba su posible futuro en el equipo Citroën, suponíamos que haría un rallye, tal y como le había pedido Yves Matton, tranquilo y sin asumir riesgos, tratando de asegurar los puntos para Marcas que permitiesen a Citroën seguir luchando con Volkswagen por el título. Y para hacer un ‘scratch’ hay que asumir riesgos.

Pero, a la vista de los acontecimientos, eso fue lo único bueno que hizo el bueno del irlandés, ya que, cuando iba 4º, e igual que había hecho en Finlandia, se dio un buen golpe, en éste caso con 7 vueltas de campana incluidas, que le llevaron al abandono, con el evidente enfado del ‘Jefe’. Lamentablemente, las desgracias de Meeke no acabaron ahí ya que, re-enganchado al rallye para la última etapa, y con el único objetivo de coger algún punto para Marcas, se volvió a salir en el último tramo, arrancando de cuajo la rueda trasera derecha, abandonando y privando a su equipo de coger más puntos que los que consiguió con el 3º de Mikko Hirvonen. Para colmo, en el primer incidente, Meekke iba por delante de jari Matti Latvala, de tal forma que en 2º-4º o un 3º-4º para Citroën, siendo los Polo 1º-5º o 1º-6º, habría sido un resultado aceptable.

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En cualquier caso, Yves Matton ha vuelto a demostrar que dirigir un equipo tan importante como es el de Citroën le viene muy grande porqué, aunque hubiese querido dar ‘otra’ oportunidad a Meeke, que es cualquier cosa, menos una ‘promesa, (tiene 34 años, y no había corrido nunca en Australia…), perfectamente podría haberle dado un DS3 al irlandés, pero sin bajar del coche oficial a Dani Sordo, ya que Dani sí que le habría asegurado un buen resultado, un 4º, por ejemplo, además de que Dani, haciendo un 4º, habría llegado al Rallye de Francia 3º en el Mundial, con lo que sería el 3º en salir a la carretera, y no como tendrá que salir ahora, 5º, por detrás de Ogier, Neuville, Latvala e Hirvonen, y con la ‘particularidad de que, si Dani llegaba 3º al Rallye de Francia, y conseguía un buen resultado allí, podría ir al Rallye de Gales a luchar por ser subcampeón del mundo, algo que, con el dominio en su tiempo de Loeb, y el que ahora se avecina de Ogier, no parece un premio menor. Conclusión: que en Citroën van como pollos sin cabeza.

En cuanto al rallye, hay muy poco que contar, ya que Ogier hiciese 19 mejores tiempos de 22 tramos demuestra que en el Rallye de Australia hubo cualquier cosa, menos tensión y emoción, si bien sí hay que contabilizar algunas ‘anécdotas’. Una de ellas fue que Andreas Mikkelsen hizo el mejor tiempo en el primer tramo, por lo que, por primera vez en su vida fue líder en un rallye del Mundial, un privilegio que le duró solo 2 tramos, ya que a partir del 3º, no hubo más líder que Ogier. En el caso del noruego, hay que decir que su ‘scratch’ se produjo en el tramo más corto del rallye, ‘Coffs’, de solo 1.600 metros, un tramos que se repitió hasta 6 veces.

La próxima cita será en Francia, del 3 al 6 de octubre, con Loeb e Hirvonen puntuando para Marcas, y con Ogier a punto, nunca mejor dicho, de ser Campeón del Mundo. La grotesca situación que hay en Citroën puede poner en un nuevo ‘aprieto’ a Yves Matton y, lamentablemente, también a Dani Sordo, ya que en el caso que en el rallye se de un resultado favorable a Citroën, (que abandonen los 2 Polo, por ejemplo…) y contando con que Dani Sordo superará claramente a Mikko Hirvonen en el asfalto, Matton se puede ver en la tesitura de tener que pedirle a Dani Sordo que se ‘deje’ adelantar por el finlandés, ya que Hirvonen puntuará para Marcas y Dani no. ¿Porqué? Pues porque al empezar el Mundial las marcas tienen que nominar a un piloto para todos los rallies, y Citroën nominó a Hirvonen, y solo se puede cambiar el 2º piloto que puntúe para Marcas y, siendo el último rallye de Loeb, en su casa y después de que Loeb ganase todo lo que ha corrido en asfalto, como para no ‘nominarlo’…. ¿Actitud de Dani Sordo? Pues muy sencilla: si Matton le pide que se deje adelantar por Hirvonen, que antes le ponga a la firma un contrato por un año más en el equipo en el que, de seguir en Citroën, sería compañero de la revelación de la temporada, Thierry Neuville, aunque, para que lo sepan, Dani Sordo ya tiene un pie y medio dentro de Hyundai. O sea que ofertas no le faltan.

Au revoir…

WRC Rallye de Australia