Aunque las matemáticas aún no le hayan coronado como Campeón del Mundo por cuarto año consecutivo, lo cierto es que a Sebastien Vettel solo le hace falta conseguir 10 puntos en las 4 carreras que quedan en 2013 para batir un nuevo récord, o sea que su 4ª corona es solo cuestión de tiempo

Éste año en la Fórmula 1 la emoción brilla por su ausencia, ya que si en las anteriores temporadas tuvimos que esperar al último Gran Premio del año para saber quién sería el Campeón, en ésta, y después de 9 victorias, las últimas 5 de forma consecutiva, solo un imprevisible tsumani podría apartar a Sebastien Vettel de alcanzar su 4º título, convirtiéndose así en el piloto más joven de la historia en conseguirlo, empatando en 4 Campeonatos con una leyenda como el francés Alain Prost, acercándose a los 5 del argentino Juan Manuel Fangio aunque todavía algo lejos de los 7 de su compatriota Michael Schumacher, y superando a pilotos como los brasileños Ayrton Senna y Nelson Piquet, el austríaco Niki Lauda, el australiano Jack Brabham y el escocés Jackie Stewart, que consiguieron 3 entorchados.

Pero ésta vez, en Suzuka, el guión, al menos al principio, varió ligeramente respecto a las carreras anteriores, ya que ésta vez los problemas no aquejaron al Red Bull de siempre, el de Mark Webber, y se produjeron en el monoplaza de un Vettel que, por culpa de un fallo en el KERS, no pudo conseguir la pole, y tuvo que conformarse con salir 2º en la parrilla, por detrás de su compañero de equipo, mientras Fernando Alonso, en un circuito en el que el piloto es muy importante, en la calificación no brilló a la altura que nos tiene acostumbrados, y solo pudo ser 8º en la parrilla, incluso por detrás de su compañero de equipo, Felipe Massa, lo que garantizaba una carrera a la contra, y un resultado alejado del podio.

Ya en carrera, impresionante salida de Romain Grosjean, que se ‘colaba’ entre los 2 Red Bull, colocándose primero, mientras que a Sebastien Vettel se le ‘aparecía la virgen’, ya que en la frenada de la primera curva tenía un ligero toque con Lewis Hamilton, con el resultado de rueda trasera derecha pinchada para el británico, y solo un rasguño en el alerón delantero del alemán. A éstas cosas le llaman la suerte de los Campeones… Vettel, que en ése momento era 3º, por detrás de Grosjean y Webber, rodó tranquilo un par de vueltas, hasta que tanto él como su equipo comprobaron que, a pesar del toque, todo estaba OK, y a partir de ése momento empezó a acercarse al alerón trasero de Webber, despegándose de los que venían por detrás, beneficiados además por la lucha tremenda por el 4º puesto, que en esos momentos era el papel que cumplían Hulkenberg, Massa y Alonso, ya que por el camino ya se habían quedado los 2 Mercedes, Hamilton por haber tenido que entrar en boxes en la 1ª vuelta, y Rosberg un poco más tarde por culpa de su equipo, que lo sacó a la pista de corma temeraria después de hacer su primer cambio de neumáticos, y casi se lleva por delante al McLaren de ‘Checo’ Pérez. Conclusión: ‘drive through’ para Nico y todas sus opciones de hacer una buena carrera al traste…

A partir de la 1ª parada, y dada la tranquilidad con la que se lo estaba tomando Vettel, y por los mensajes que recibía por radio desde su muro, parecía claro que en Red Bull tenían un ‘as’ guardado en la manga, y éste no fue otro que ‘utilizar’ a Webber como ‘señuelo’, para que ‘picasen’ en Lotus, haciendo entrar demasiado pronto al francés a cambiar neumáticos, copiando la ‘estrategia’ del australiano, mientras que Vettel se quedaba en pista, liderando la carrera con comodidad y sin tráfico por delante. Pocas vueltas más tarde, y viendo el ritmo de ‘caza’ que llevaba Webber, quedó claro que el australiano iría a 3 paradas, mientras que Vettel, consumada la ‘triquiñuela’ a los de Lotus, pararía solo 2 veces. Dicho y hecho. Mientras Vettel cabalgaba tranquilo hacia la que sería su 5ª victoria consecutiva, Alonso centraba el interés entre los que venían por detrás, ya que sucesivamente superaba a Massa y a Hulkenberg, colocándose en un 4º puesto que, saliendo el 8º y llevando lo que llevaba delante, era poco menos que impensable a la hora de empezar el Gran Premio.

Entretanto, y después de hacer su 3ª parada, Webber, montando un juego nuevo de blandos, se lanzaba a por Grosjean, que iba 2º, por detrás de Vettel, dándole caza y superándole, garantizando el 1-2 para los Red Bull, pero que, al tardar demasiado en superar al francés de Lotus, se quedaba sin vueltas por delante para, mejor ‘calzado’ que Vettel, ir a por él y poner el punto de ‘morbo’ que casi todo el mundo estaba esperando.

Al final, todos contentos, incluso un Fernando Alonso que, con un coche que no está a la altura, sabía que acabar en el podio era una quimera, si bien el asturiano intentará retardar tanto cuanto pueda el ‘alirón’ del alemán que, en la próxima carrera, con ser 5º, aunque ganase el Gran Premio el español, ya será matemáticamente Campeón del Mundo a falta de 3 carreras. En cuanto a otros aspectos de la carrera, y ya fuera de la pista, hay que destacar el sentido recuerdo, y el merecido homenaje, que la totalidad de la parrilla y de los equipos hicieron a la memoria de María de Villota. Su desaparición fue sentidísima, y no solo entre los miembros de la ‘parroquia’ española, sino en todo el paddock, ya que María era muy querida y apreciada por todos. Descanse en paz.

La próxima cita, a celebrarse en el circuito de Buddh, cerca de Nueva Delhi, en la India, será en 2 semanas, el domingo 27 de octubre, a una hora algo ‘extraña, tanto la clasificación como la carrera: a las 10:30 hora española. Y decimos ‘extraña’ porque lo de la media hora no deja de ser, como poco, llamativo y sorprendente. Serán cosas de los indios…

Gran Premio de Japón