El automovilismo es, posiblemente, uno de los deportes más complicados a la hora de avanzar hacia delante. Además del talento de un piloto, que se supone, la suerte, el entorno y el dinero tiene un protagonismo tan grande como la capacidad para ser rápido. En la evolución de Alex Novo influyen todos estos factores.

Aunque el karting forma muy bien a los jóvenes pilotos, no por ello les resulta fácil incorporarse al mundo de los monoplazas y turismos. Las categorías principales del karting no enseñan a los jóvenes adolescentes como Alex Novo a hacer el punta-tacón, a cambiar manualmente o a soltar adecuadamente el pedal del embrague en las reducciones. Las inercias de los coches de mayor peso que los karts es otro factor al que tienen que acostumbrarse quienes pasar a las disciplinas mayores del automovilismo.

En todo caso, aquellos pilotos exitosos con los karts han aprendido a sentir muy bien los neumáticos y acostumbrarse a suspensiones duras. En este sentido sería más fácil para ellos sentir adecuadamente los monoplazas, ya sea F. Renault o Fórmula 3. Pero esta especial sensibilidad no resulta tan decisiva cuando se pasa a los turismos que, a priori, tienen suspensiones algo más blandas y muelles con amortiguadores como intermediarios entre piloto y neumático.

Con este panorama técnico se encontró Alex Novo, dos veces campeón de Asturias y Cataluña de kart cuando comenzó en abril de 2013 su andadura en el automovilismo en turismos.Tenía 15 años y, sin haber pilotado jamás un turismo de competición, no sabía cambiar suave y rápidamente o soltar el embrague de manera adecuada, etc etc. En esas condiciones salió a la pista del Jarama para enfrenarse a muchos más expertos rivales que le llevaban más de una decena de años de experiencia.

Antes de debutar, Alex Novo pudo entrenarse con la gente de la escuela PTC Escuela (Perfeccionamiento y Técnicas de Conducción) de Lugo, Galicia, que le enseñaron los secretos técnicos de la conducción pero, aunque aprendió rápidamente no sabía que podría encontrarse, cuando el seis de abril compartiera pista en el Jarama con media docena de Mini Challenge además de otros tantos Seat Leon Copa, Hyundais, Renault Clios, etc.. Novo tenía que meter en su inconsciente, grabar a fuego un programa de conducción rápida que le permitiera ser competitivo.

Alex se propuso trabajar durante la temporada para dar la menor ventaja posible, aunque era consciente de la gran cuesta arriba que representaba competir sin poder entrenar entre carreras por restricciones en el presupuesto.

Un papel fundamental en la preparación del piloto fue el Orlando Ríos coach de pilotos. Alex Novo se preparó física, sensorial y mentalmente lo mejor que pudo: cuatro veces por semana hizo trabajo aeróbico y de resistencia en el gimnasio del Hotel Zen Balagares de Avilés, cotidianamente llevó a cabo una rutina establecida por su coach para ganar sensibilidad corporal y sentir mejor el coche priorizando el equilibrio, entrenó la vista, la coordinación manos ojos y la visión periférica. Aprendió a integrar sus dos hemisferios cerebrales, a reducir la frecuencia de sus ondas cerebrales para poder aprender, a discernir y tomar conciencia de lo sucedido en pista de una manera mucho más óptima que lo habitual.

Su progresión en los cuatro eventos, ocho carreras del campeonato fue extraordinaria para culminar en la última fecha, el 26 de octubre, subiendo al podio de su clase y derrotando en los entrenamientos, al cronómetro, a todos los Mini que tan sólo unos cinco meses atrás, los observaba desde lejos. El mejor Mini Challengue del certamen fue el de Aitor Calvet, piloto mucho más experimentado y rodado que Alex. En el debut de Alex, Calvet había sido más de 10 s más rápido que el corverano en los entrenamientos. Ya en mayo, sólo les separaba medio segundo y fue el 26 de octubre cuando Alex logró ser seis décimas más veloz en condiciones aún mas criticas para un novato, bajo la lluvia, o lo que es peor, con la pista ligeramente mojada.

El equipo SMC Motorsport que suministraba el Mini a Novo, dirigido por el también piloto Gonzalo Martín de Andrés, estaba asombrado. Por las restricciones de presupuesto Alex sólo había podido utilizar en los eventos anteriores algún juego de neumáticos algo desgastado que en septiembre había condicionado sus cronos. En esa tercera fecha Calvet le había sacado 1,6 segundos en los entrenamientos. Pero, por fin, en cuanto todos tuvieron que instalar neumáticos de lluvia casi nuevos, pudo saberse el verdadero nivel de Alex Novo: les ganaba a los Mini del equipo Drivex, equipados con equipos transmisión más desarrollados y otras evoluciones que les proporcionaban superioridad. Más aún, Calvet, piloto Drivex y su punto de referencia había logrado subir al podio en la primera carrera de la jornada del CER del Jarama disputada en setiembre.

Alex nunca había dudado de que podría medirse con los mejores pero ese día y en esas condiciones quedaba ratificada su confianza, importante elemento para lograr resultados: arrancaba cuarto absoluto en las dos carreras, primero entre los Minis y después de perder cuatro posiciónes en la salida, remontaba espectacularmente, pasaba a sus rivales y finalizaba cuarto absoluto y tercero en su clase pero era, una vez mas el mejor piloto Mini, algo que ya había conseguido en la segunda fecha del certamen en mayo. En la segunda carrera de esa jornada tuvo que abandonar al romperse los espárragos de sujeción de la rueda delantera derecha del au automóvil. Esto le impidió ser el mejor Mini del campeonato, un objetivo que en abril hubiese parecido un sueño inalcanzable. Pero igual estaba satisfecho: siendo un debutante total, un novato total, había podido correr todo un campeonato en franca progresión y sin sufrir un solo toque o accidente y destacando en las difíciles condiciones del pavimento mojado de la última fecha en la primera carrera.

El trabajo realizado con su coach Orlando Ríos estaba ahí, subyacente en todo lo bueno conseguido. Con él había trabajado utilizando técnicas de programación neurolingüísticas para relajarse y ganar sensibilidad y consciencia y para introducir en su subconsciente que lo primero es conducir con toda la sensibilidad necesaria. La velocidad proviene de eso y el resultado, también. El resultado, ahora lo sabe Alex, es consecuencia del trabajo bien hecho, no del voluntarismo o de la precipitación juvenil que él, de todas maneras, no tuvo en momento alguno. Por eso llegó, con una madurez extraordinaria para su edad, para ser competitivo al más alto nivel de los turismos de media potencia. Y llegó para quedarse. Ahora, desde su Asturias natal, trabaja para seguir los pasos de otros pilotos asturianos de pro: Fernando Alonso, Javi Villa, Bruno Méndez. Tiene con que y ya sabe como hacerlo: transformándose en un piloto total.

Alex llegaba a la última fecha del torneo en condiciones de terminar el certamen como el mejor piloto de los Mini algo que no se pensaba que pudiera ocurrir porque tenia que evolucionar como piloto de turismos después de dejar los karts. Sin embargo, en la segunda carrera tuvo que abandonar apenas comenzó al romperse los espárragos de sujeción de la rueda delantera derecha. Con ello perdió sus opciones de liderar entre los Mini; ello no impidió que durante los entrenamientos y la primera carrera asombrara a los miembros de su equipo el SMC Motorsport gestionado por el piloto Gonzalo Martín de Andrés.
La segunda prueba fue ganada por el Clio de Javi Villa. Novo, aún con un sabor agridulce en su boca declaraba:
– Ha sido un honor para mi poder girar por momentos detrás de Javi y observar su conducción. Lástima por la avería en la segunda carrera, pero hemos podido comprobar cómo hemos mejorado. Tengo todavía mucho que aprender pero me voy satisfecho porque con los mismos neumáticos de lluvia que mis rivales directos, los otros Mini, he comprobado que soy competitivo”

Queremos seguir viéndole avanzar. Suerte Alex¡¡

Evolución de Alex Novo