Lewis Hamilton y Nico Rosberg
Lewis Hamilton y Nico Rosberg

La temporada 2014 apenas acaba de empezar y esto tiene toda la pinta de seguir siendo tan aburrido como lo ha sido en los últimos años, con la única diferencia de que del dominio de un alemán, Vettel, pasamos al dominio de otro alemán, Mercedes. Ferrari sigue lejos, al menos en cuanto a potencia

Pocas cosas aclaró el Gran Premio de Malasia, ya que la tónica de la carrera pareció «calcada» a la del primer Gran Premio del año, el de Australia, con ligeros cambios en cuanto a los protagonistas, ya que si en la primera carrera fue Rosberg el que se llevó el gato al agua en las filas de Mercedes, esta vez fue el merecido turno de Hamilton, en tanto que en Red Bull, mientras que en Australia el «pupas» fue Vettel y el «triunfador», (aunque después haya sido descalificado…), Ricciardo, en Sepang cambiaron las tornas, con Vettel acabando en el podio y Ricciardo fuera por un error de su equipo. Pero si algo ha quedado claro después de esta segunda carrera es que, a pesar de la «tragedia» que se mascó durante la pretemporada, los Red Bull siguen siendo competitivos y son los únicos que a día de hoy parecen estar en disposición de presentar batalla a los por ahora imbatibles Mercedes.

Tan imbatibles son los Mercedes como que en Sepang dominaron todas las tandas de entrenamientos, se hicieron con la «pole», Hamilton, que para él es la segunda consecutiva, ya que también se apuntó la de Australia, con la vuelta rápida en carrera, que también fue de Hamilton, y con el 1-2 en el podio, todo ello sin olvidar que, a pesar de que, como siempre, hizo mucho calor, también tuvieron que rodar en agua, y en esas circunstancias los Mercedes también estuvieron delante y, de acuerdo con lo poco visto hasta ahora, parece que seguirán así. Evidentemente que sus rivales pueden progresar, pero los únicos que parecen estar en condición de hacerlo son los Red Bull ya que, aunque hasta ahora no han podido con los Mercedes, son los que están más cerca, entre otras cosas porque el motor Renault no va tan mal como parecía en la pretemporada, ni tienen tantos problemas.

Lo cierto es que Mercedes está machacando a sus rivales. En apenas dos Grandes Premios, lo único que se les ha escapado es la primera tanda de libres de Australia, que fue para Fernando Alonso. A partir de ahí, libres, cronometrados, vueltas rápidas en carreras y victorias han sido para ellos y, de no haber mediado la temprana avería de Hamilton en Australia, y su correspondiente cero, después de dos carreras ya casi doblarían en puntos a los pilotos que les persiguen. Es verdad que queda mucho campeonato, sí, pero las cosas parecen bastante claras.

 

Fernando Alonso y Kimi Raikkonen
Fernando Alonso y Kimi Raikkonen

 

En cuanto a Ferrari, tienen el peor problema que se puede tener: el del motor. Parece que los italianos no han entrado con buen pie en la nueva era turbo, y la mayor dificultad es que el desarrollo de los motores está, por reglamento, «congelado», de tal forma que, si bien algo se puede hacer en ellos para intentar hacerlos algo más competitivos, es muy poco lo que se puede hacer si lo comparamos con lo que se podría hacer con la aerodinámica, por ejemplo, ya que si lo que no funcionase fuese el «paquete» aerodinámico, el reglamento permite mucho trabajo y algunos cambios, mientras que en cuanto a los motores, si han nacido mal «paridos», tu temporada ya la puedes ir tirando a la basura.

Alonso sólo ha podido ser 4º en los dos Grandes Premios, y en ambos casos sin poder presentar batalla a nadie, e incluso beneficiándose de varias circunstancias de carrera que le han venido como anillo al dedo y que le permiten haber conseguido dos resultados buenos, pero que son bastante irreales, porque el Ferrari está para hacer 6º y no los dos 4º que ha conseguido el asturiano. Si en Australia era la descalificación de Ricciardo lo que le hacía «subir» un puesto, en Malasia ganaba otra vez un puesto gracias a Ricciardo, si bien en este caso fue porque, cuando el australiano iba por delante de Alonso, entró a cambiar neumáticos, no le apretaron bien una rueda trasera, rodó sin ella por parte del «pit lane», tuvo que volver hacia atrás empujado por sus mecánicos, le penalizaron con 10 segundos por ello, para acabar abandonando. Además, Alonso se benefició de que por detrás desaparecía a las primeras de cambio la «amenaza» de Kevin Magnussen que, en un «toque» con Raikkonen, rompía su alerón delantero, acabándose ahí sus posibilidades de repetir el éxito del primer Gran Premio, mientras que también estropeaba la carrera de Raikkonen, ya que su «morro» hacía de cuchilla con la rueda trasera derecha de Kimi, y se la cortaba, teniendo que llegar el finlandés de Ferrari al box sin una rueda, perdiendo mucho tiempo, acabando Kimi fuera de los puntos y doblado, (igual que Magnussen, aunque el danés acabó 8º…), por los ocho primeros. Pero poco más hubo en una carrera que fue muy aburrida, sin peleas emocionantes, a no ser la de Massa con Bottas por el 7º y 8º puesto, y cuando la emoción está tan atrás, es porque adelante no pasa, como no pasó, nada de nada.

 

Jenson Button
Jenson Button

 

En una semana habrá «reválida» en Barhein, pero respecto a la pretemporada lo único que se ha confirmado es el potencial de los Mercedes, porque el resto de especulaciones se han quedado en nada, ya que cuando los agoreros disfrutaban de la debacle «energética», resulta que los Red Bull están bastante bien, casi a punto de poder luchar con los Mercedes, (Vettel fue 2º en parrilla…), mientras que los Ferrari, que pintaban bastante bien en la pretemporada, están detrás de los Mercedes y de los Red Bull, y con serios problemas para superar a otros equipos con motor Mercedes, como McLaren y Williams. Ver a Kimi Raikkonen, cono todo un Ferrari, tener dificultades para adelantar a un Caterham, da una idea aproximada del escaso potencial del motor Ferrari.

 

Sebastian Vettel
Sebastian Vettel

 

Alguno podrá decir que tan malo no será el motor Ferrari porque Alonso va 3º en el Campeonato, pero eso es un error de apreciación, porque Alonso va 3º sólo porque es Alonso y porque los fallos, propios y ajenos de los demás, (Hamilton, Ricciardo, Vettel y Bottas en Australia, y Ricciardo y Magnussen en Malasia…), le han beneficiado, pero si no contasen con el asturiano, en Ferrari ya habría gente con la cerilla encendida para quemarlo todo y ya dar la temporada por perdida, cuando apenas acaba de empezar. Y los milagros en la Fórmula 1 no existen.
Aunque si alguien cree en ellos, tiene una tercera oportunidad el domingo, en Barhein.