Sebastien Ogier y Julien Ingrassia
Sebastien Ogier y Julien Ingrassia

Nada ni nadie parece en condiciones de impedir que Sebastien Ogier herede todo el esplendor conseguido durante una década por el otro Seb, Loeb, ya que entre su talento, el potencial de su coche y los errores de sus rivales, el de Gap ya ha puesto la directa en la tarea de revalidar su título.

Y es que contra el Campeón del Mundo ni siquiera funciona la regla «anti» Ogier, lo de abrir pista en las primeras etapas de los rallies de tierra, ya que en Méjico ganó a pesar de ella, y en Portugal, y eso que las lluvias pusieron en duda las posibilidades de quien fuese a salir primero a los tramos, tampoco le afectaron, y eso que acabó la primera etapa 3º, aunque a sólo 6,5 segundos de un «renacido» Mikko Hirvonen, y 2,8 por detrás de un sorprendente Ott Tanak, posición que sólo les duró a ambos un tramo, ya que después de la 2º especial de la 2ª etapa, Ogier ya tomó el mando, para no abandonarlo hasta el final del rally.

Ya había sido el francés el primer líder del rally, después de disputarse la 1ª especial, en Lisboa y sobre asfalto, un tramo que se hace como un mero «tributo» a la capital del país, a lo que este año se unió la salida protocolaria desde los jardines de Estoril, el mismo escenario desde el que hace años salía el rally cuando los primeros seis tramos de la prueba lusa eran los míticos de la sierra de Sintra, Lagoa Azul, Sintra y Peninha, y el resto de los tramos eran por donde parece que volverán a ser a partir del 2015, o sea en el norte del país.

 

Sebastien Ogier y Julien Ingrassia
Sebastien Ogier y Julien Ingrassia

 

El liderato inicial sólo le duró dos tramos a Sebastien Ogier, ya que el inesperado líder del rally fue, a partir del tercer tramo… ¡¡¡Dani Sordo!!! El cántabro, a pesar de la evidente falta de potencia y de tracción de su Hyundai i20 WRC, beneficiado por su posición de salida, pero corriendo que se las pelaba, se marcó dos «scratch» consecutivos, en el segundo y en el tercer tramo, haciéndose, aunque fuese de forma efímera, con el liderato, todo un logro, ya que era la primera vez que un Hyundai hacía un «scratch» en un rally del Mundial, y también era la primera vez que un piloto de Hyundai se ponía líder de un rally del Campeonato del Mundo, méritos más que suficientes como para justificar que el equipo coreano ofrezca a Dani Sordo la oportunidad de correr en Cerdeña, en Polonia y en Gales, el último rally del año, además de programa que ya tiene confirmado en las pruebas de asfalto, o sea Alemania, Francia y España.

Poco le duró el liderato a Dani Sordo, ya que en el 4º tramo, Almodóvar, con la pista seca, o por lo menos mucho más seca que en los dos primeros de la 2ª etapa, su posición de salida ya no le benefició tanto, además de que la falta de tracción, uno de los puntos débiles del i20 WRC, junto con la poca potencia respecto a sus rivales, le mandaron al 5º puesto de la general, pero con el 3º y el 4º tan a «tiro» como que un podio de los de verdad, (no como el que logró Neuville en Méjico, que fue por «decantación»…), empezó a parecer asequible para el de Puente San Miguel.

 

Mikko Hirvonen
Mikko Hirvonen

 

En cuanto a la lucha por la victoria, fue ilusionante ver como Mikko Hirvonen volvía a recuperar el liderato, en una lucha a la décima con Sebastien Ogier, si bien parecía claro que el francés iba «regulando» y que, en cuanto lo necesitase, daría un golpe de autoridad y se escaparía hacia la victoria, como así fue, a pesar de los esfuerzos del finlandés de Ford, mientras que tramo a tramo iban cayendo por el camino Ott Tanak, Jari Matti Latvala y Kris Meeke, todos ellos por culpa de «zambombazos» que dejaban a sus coches muy mal parados, sin olvidarnos de los revolcones de «Míster rompecoches», o sea Robert Kubica que, no contento con los seis o siete golpes que ya llevaba a sus espaldas en sólo tres rallies del Mundial, en Portugal sumó otros dos, primero un vuelco, prácticamente al lado del de Ott Tanak, y una salida después de reengancharse, que le dejó definitivamente «anclado» en una zanja, de la que ya no pudo salir, entre otras cosas porque quemó el embrague intentándolo.

El rally, en cualquier caso, seguía controlado con autoridad por Sebastien Ogier, con Mikk Hirvonen al acecho, y con una lucha muy interesante por el tercer puesto entre Mads Otsberg y Dani Sordo, una lucha que se esfumó a la salida del Parque de Trabajo, de camino al primer tramo de la última etapa, cuando a Dani Sordo se le rompió un palier delantero, dejándole tirado en la carretera y sin ninguna opción de jugársela por un podio que, después de la avería de Montecarlo, ya le debe el Hyundai al piloto cántabro que, al menos para paliar sus desgracias, le ha quedado el mérito de haber superado a sus compañeros de equipo Neuville y Hanninen, en todo momento, haber marcado los primeros mejores tiempos en la historia de la marca, y haber sido el primer piloto Hyundai que ha liderado un rally del Mundial, poco bagaje para un piloto que merece más, si bien su nombre ya ha quedado unido, aunque sólo sea en la letra pequeña, la que no da ni puntos ni títulos, a la historia del Mundial.

 

Jari Matti Latvala y Miikka Anttila
Jari Matti Latvala y Miikka Anttila

 

Hablando de puntos y de títulos, Ogier ni siquiera dejó a sus rivales las migajas de los tres que se adjudican al más rápido en la «Power Stage», de tal forma que, después de tres victorias en cuatro rallies, ya dobla en puntos al tercer clasificado, que es Otsberg, y saca veintinueve, o sea un rally de ventaja, al que sin duda es su único enemigo para revalidar el título, un Jari Matti Latvala que en Portugal volvió a las «andadas», dándose un golpe bastante fuerte, cortando un inicio de temporada bastante bueno, el mejor de los últimos años, y que dio esperanzas de que el fantástico piloto finlandés pudiese, de verdad, conseguir este año su primer título de Campeón del Mundo. El golpe de Portugal ha sido un varapalo, sobre todo psicológico, para él, pero confiamos en que lo olvide pronto y confirme que puede presentar batalla a un Ogier que, ya embalado hacia el título, está en vías de confirmar que la «dictadura» de los Sebastianes continuará.

¿Próxima cita…? Argentina, un rally para el que los «genios» de Hyundai han elegido como compañero de Thierry Neuville a Juho Hanninen, en vez de a Dani Sordo. Ellos sabrán porqué, pero la elección no tiene ninguna lógica deportiva ni empresarial, ya que hasta en temas de marketing, (Sordo, que sepamos, habla castellano…), era más interesante la presencia de Sordo en el fantástico rally argentino.