Si en la Fórmula 1 se ha pasado del dominio de Red Bull al de Mercedes, en el Mundial de rallies se ha pasado del «abuso» de Citroën al de Volkswagen, si bien podemos alegrarnos de que, en vez de ganar siempre Ogier, de vez en cuando, como en Argentina, gana Latvala.

Para quienes viven los deportes del motor con la pasión especial que da la incertidumbre de los resultados, este 2014 será una temporada para olvidar, porque a mediados del mes de mayo, salvo una hecatombe, en casi todas las grandes disciplinas del motor, ya está todo el pescado vendido. En la Fórmula 1, ganará Mercedes y, muy probablemente, Hamilton. En el Mundial de rallies ganará Volkswagen y muy posiblemente Ogier. En el Mundial de Turismos ganará Citroën y parece que «Pechito» López. Y en MotoGP parece que ganará Márquez… Aburrido, no…?

En Argentina, más de lo mismo, o sea más de Volkswagen que, después de una década de «arrasamiento» de Citroën, ha batido, con la victoria de Latvala, el récord que tenían los galos de ocho victorias consecutivas en el Mundial. Y menos mal que ganó el «outsider», Latvala, porque si hubiese ganado Ogier se habría escapado en la clasificación y ya podríamos casi por dar el Mundial WRC por definido a favor del francés, por segunda temporada consecutiva. Aburrido, no…?

 

Jari Matti Latvala y Miikka Anttila
Jari Matti Latvala y Miikka Anttila

 

Para colmo, las ilusiones de que Dani Sordo se metiera en la «pomada», (el cántabro que corría en Argentina como «premio» por su gran actuación en Portugal…), se vinieron abajo en el primer tramo, obligándole al abandono para, después de «reengancharse» al día siguiente, tener que abandonar otra vez, por el mismo problema: el turbo. Y es que lo de Hyundai es para hacérselo mirar. En vez de darle kilómetros y kilómetros de test al mejor piloto que tienen, o al menos al más experimentado, o sea Sordo, lo que hacen es agrandar cada día más la nómina de pilotos, (Neuville, Sordo, Hanninen, Atkinson, Paddon, y ahora Bouffier…), y así lo único que consiguen es hacer el ridículo, con coches tan frágiles como que Dani Sordo ha corrido tres rallies, no ha acabado ninguno, y en los tres tenía serias opciones de podio, ya que en Argentina, aunque no lo pudo demostrar, ya dejó claras sus intenciones al hacer el mejor tiempo en el «shakedown». Lo de Hyundai es un desastre.

En cuanto al rally, debacle en la primera etapa, con Sordo, Hirvonen y Otsberg fuera, facilitando aún más las cosas a los Polo WRC entre los que, penalizado Ogier por tener que abrir pista el primer día, tuvieron en Latvala un líder sólido, a partir del tercer tramo, el larguísimo Ascochinga, de 52 kms.. Esta vez el finlandés no cometió ningún error, y se hizo con su segunda victoria de la temporada, colocándose a «tiro de piedra», (les separan 24 puntos, o sea una victoria…), de su «jefe» Ogier, batido esta vez de forma clara, ya que acabó a más de un minuto de Latvala.

 

Andreas Mikkelsen y Mikko Markkula
Andreas Mikkelsen y Mikko Markkula

 

El podio lo completó Kris Meeke, básicamente por los errores o los problemas ajenos, más que por méritos propios, si bien debemos ser sinceros y reconocer que, a principio de la temporada nosotros no le dábamos este año a Citroën casi opciones de hacer ni siquiera un podio, y Meeke ya lleva dos, el de Mónaco y este de Argentina, a los que hay que sumar los dos de Otsberg, el de Suecia y el de Portugal. En cualquier caso, ese tercer puesto debería haber sido para Mikkelsen que, tomándose el rally con calma, (se está jugando, igual que Latvala, su futuro en el equipo…), estaba cómodamente tercero cuando una avería le hizo perder todas sus opciones de podio, a pesar de lo que acabó 4º y a punto de coger a Meeke. Con un tramo más, lo habría conseguido.

En definitiva: Mundial aburrido, decidido de antemano a favor de un Volkswagen, y que sólo puede tener algo de emoción si Jari Matti Latvala decide ponerle las cosas difíciles al actual Campeón, Sebastien Ogier.
Próximo rally, Cerdeña, con la «novedad» de que, después de haber abandonado el nacional de asfalto por el «cabreo Vallejo Porsche 2010», significará el «regreso» de un Campeón del Mundo: Xevi Pons.