Después de cinco carreras, y siendo, como es, el circuito de Montmeló una buena referencia de por dónde seguirá la Fórmula 1 en 2014, ya nadie duda, ni siquiera sus rivales, de que sólo una debacle en la segunda mitad de la temporada impedirá el título para las flechas plateadas

Esta Fórmula 1 de este año aburre. Y no aburre porque el único equipo que gana carreras este año es Mercedes, ni porque las cinco «poles» hayan sido para ellos ni porque en los últimos cuatro Grandes Premios hayan hecho un «doblete» su pilotos, sino que la temporada está siendo aburrida por la forma en la que hacen todo esto, con unas diferencias impropias de un deporte que, hasta hace unos meses, se decidía por milésimas, cuando ahora se decide por casi dos segundos por vuelta. Y como nadie les ha «apretado», ni siquiera se conoce el verdadero potencial de los Mercedes, porque parece evidente que en condiciones de tener que luchar por algo, incluso podrían sacar alguna décima más de ventaja a sus rivales.

Para colmo, los que siguen la Fórmula 1 sólo por Fernando Alonso, van de decepción en decepción porque, por mucho que haga el asturiano, los podios, como el de China, son más producto de la casualidad y de las circunstancias, que de las auténticas posibilidades del monoplaza rojo. En Montmeló, escenario, precisamente, de la última victoria de Fernando Alonso, y de Ferrari, los coches de Maranello volvieron a demostrar que la «jaula de grillos», que es Ferrari, (cambios y más cambios, incluso apenas empezada la temporada…), no permitirán ver un coche rojo luchando por la victoria, salvo en las excepciones, como la del próximo Gran Premio, Mónaco, donde el piloto es casi tan importante como el coche, o cuando una carrera se ponga «patas pa’rriba» por culpa de la lluvia o de algún «incidente» extraño.

 

 Kimi Raikkonen, Fernando Alonso
Kimi Raikkonen, Fernando Alonso

 

Por esto poco hay que contar del Gran Premio de España. Cuarta «pole», la tercera consecutiva para Lewis Hamilton, cuarta victoria consecutiva para Lewis Hamilton y cuarto doblete consecutivo para Mercedes, con cambio de líder, ellos se lo guisan, ellos se lo comen, siendo ahora el británico el que lidera el Mundial, con tres puntos de ventaja sobre su compañero de equipo alemán, mientras algunos se preguntan qué habría sido capaz de hacer Hamilton en Australia cuando, saliendo desde la «pole», solo duró, por un problema de motor, una vuelta en carrera. Y es que viendo su dominio en los últimos cuatro Grandes Premios, pocos son los que dudan de que el «morenito» habría ganado, de carrerilla, las cinco primeras carreras de la temporada.

Este año hay dos Mundiales. El de los Mercedes, que se lo jugarán entre ellos, y el de los demás que, aunque hagan progresos, siguen a años luz de las «flechas plateadas». Los alumnos más aventajados son los Red Bull, con un Vettel al que le pasan este año todas las desgracias que antes le pasaban a Webber, lo que desmonta las absurdas teorías de los que hasta el año pasado decían que en Red Bull perjudicaban deliberadamente al australiano para beneficiar al alemán, y un Ricciardo que en España por fin consiguió el podio que le «birlaron» en Australia, mientras Vettel hacía un carrerón, saliendo desde el puesto 15º y acabando 4º, superando a los dos Ferrari como si fuesen coches de segunda línea, lo que confirma que, aunque sigue lejos de los Mercedes, el único monoplaza que puede estar habitualmente en el podio, aunque siempre sea detrás de los Mercedes, es el Red Bull.

 

Lewis Hamilton and Daniel Ricciardo
Lewis Hamilton and Daniel Ricciardo

 

De Ferrari mejor ni hablar. Ahora hasta los superan, sin paliativos, los Williams, en este caso el del joven Bottas, e incluso ya les «amenazan» los «renacidos» Renault, especialmente el de Grosjean, porque Maldonado sigue de desastre en desastre, y sólo sigue porque pone la «gallina», o sea, el dinero de Petróleos de Venezuela, porque si no fuese así, el venezolano no tendría sitio en la Fórmula 1 de hoy. Y pensar que este piloto, hace apenas dos años, ganó un Gran Premio, precisamente el de Montmeló.

Así son las cosas, el nuevo líder, Hamilton, y en sólo cinco carreras, ya dobla en puntos al 3º, que nos es otro que Fernando Alonso, al que ahora sigue un Vettel que, resignado, ve cómo, después de cuatro títulos seguidos, este año no está en situación de intentar repetir ninguna de sus gestas, teniéndose que conformar con ser el primer coche no Mercedes, si bien en Montmeló, por culpa de una avería en la Q3 que le mandó, después de cambiar la caja, al puesto 15º de la parrilla, ese privilegio fue para el «novato», (en Red Bull…), Danielle Ricciardo.

 

Lewis Hamilton
Lewis Hamilton

 

Menos mal que, entre tanto aburrimiento, el próximo Gran Premio es el de Mónaco que, aunque sea un anacronismo su continuidad en los tiempos que corren, (ni es rápido, ni es seguro, ni permite adelantamientos…), sí al menos pone un toque de incertidumbre y de espectáculo en cuanto al resultado ya que, si alguien está «inspirado» y le «roba» la «pole» a los Mercedes, puede obrar el milagro de impedir que las «flechas plateadas» ganen el Mundial de calle. Como el escenario de la próxima carrera. Las calles de Mónaco.
Que Ustedes se sigan aburriendo bien.