Cuando parecía que Jari Matti Latvala podía dar algo de interés al mundial de rallies, un error del finlandés le hizo perder la posibilidad de su segunda victoria consecutiva y de poner así en aprietos al cada vez más líder, su compañero Sebastien Ogier.

Esta temporada toca y tocará aburrimiento. En Cerdeña, décima victoria consecutiva de un Volkswagen, (las cuatro últimas de la temporada pasada y, de carrerilla, las seis primeras de esta temporada…), si bien hay que decir que la única «emoción» la puso Jari Matti Latvala cuando parecía que, ganando, se acercaría a Sebastien Ogier y, casi mediada la temporada, podría discutirle el título, pero un error del finlandés, (un toque contra una roca…), le hizo perder 2 minutos, el liderato e, incluso, hasta el segundo puesto, que fue a parar a las manos de Mads Otsberg. De esta forma Latvala, de haber podido acabar el rally quedándose en el mundial a menos de 20 puntos de Ogier, (llegó a 24, y son 25 los puntos que da la victoria en un rally…), al quedar 3º, el francés, con la 4ª victoria del año, ahora se le ha escapado hasta los 33 puntos de distancia. No es una ventaja definitiva, pero…

El rally no tuvo demasiada historia, excepto durante el primer día cuando, por culpa de la norma «anti Ogier», (el líder del mundial debe abrir carretera, algo que en los rallies de tierra penaliza, y mucho…), los Hyundai de Thierry Neuville y Juho Hanninen se permitieron el lujo de marcar dos «scratchs» seguidos, en el segundo y en el tercer tramo, alternándose ambos pilotos como líderes, ya que Neuville lo fue después del segundo tramo, Hanninen después del tercero, para recuperarlo Neuville después del cuarto, todo esto inmediatamente antes de la «debacle» del equipo coreano, con Hanninen destrozando el coche y Neuville parado en el tramo más de 20 minutos. Entretanto, el debutante con el Hyundai, el neozelandés Hayden Paddon, hacía unos tiempos de auténtica pena, normalmente entre el décimo y el 12º, acabando el rally en ese puesto, el doceavo, siendo superado, incluso, con pilotos con coches de la categoría WRC2, entre ellos el del millonario Bertelli, que ganó la categoría, acabando noveno.

 

Thierry Neuville
Thierry Neuville

 

Sin embargo, la cara más triste del rally alcanzó de lleno a Mikko Hirvonen y a su equipo, el M-Sport de Malcolm Wilson ya que, después de haber hecho el primer mejor tiempo del rally, y cuando iba hacia la salida del cuarto tramo, después de haber parado después de la meta del terecro para comprobar presiones, su Ford se incendió, sin que pudiesen hacer nada por evitarlo, quedando el coche totalmente calcinado ante la desolada mirada no sólo de Hirvonen y de su copiloto, sino del resto de pilotos que pasaban por el lugar sin poder ayudarles a apagar el fuego.

Después de los minutos de gloria de los Hyundai, el liderato fue para Jari Matti Latvala, que controló muy bien a un Ogier que, teniendo que hacer de «barredora» de los demás, llegó a ir el décimo después del tercer tramo, si bien el francés, con un título en la «buchaca», ya sabe que la paciencia es básica en esas situaciones y, tramo a tramo, fue recuperando posiciones, para acabar la primera etapa, segundo, a 22 segundos de Latvala, una distancia que empezó a recortar el sábado hasta que, cuando estaba a 12 segundos de Latvala, el finlandés hizo de las «suyas» y perdió la poca ventaja que le quedaba, el primer y segundo puesto y quién sabe si hasta sus opciones de discutirle el título a Ogier, aunque quedando todavía siete rallies, no seremos nosotros los que le negaremos a Latvala la posibilidad de presentarle batalla al actual Campeón del Mundo, algo a lo que ya ha anunciado que no se opondrá su marca, ya que entienden que las órdenes de equipo perjudicarían la imagen de Volkswagen, y por lo tanto… ¡a correr…!

Como anécdota, decir que, como no, fue un Polo WRC el que hizo el mejor tiempo en la «Power Stage», si bien no fue ni el de Ogier ni el de Latvala. Fue el de Andreas Mikkelsen que, haciendo un rally tranquilo, o sea sin chocar, que es lo que le han pedido en su equipo que haga, y a pesar de algunos problemas mecánicos que le impidieron batirse con Mads Otsberg por el segundo puesto, acabó el rally en un meritorio cuarto puesto que, unido a los puntos por haber sido el más rápido en el último tramo, le permiten colocarse tercero en el Mundial, empatado a puntos, precisamente, con el también noruego Otsberg.

La próxima cita será en Polonia, un terreno en el que del polaco Robert Kubica no se espera otra cosa que un poco más de lo mismo, o sea un poco más chapa y pintura. Y eso que en Cerdeña se lo estaba tomando con calma. Hasta que arrancó una rueda.

¿Y qué es de Dani Sordo…? Paciencia… No volverá a correr hasta finales de agosto, en Alemania.
Estos de Hyundai son unos «lumbreras»…