Y ya van siete victorias de los Mercedes en ocho carreras, y haciendo seis dobletes. O sea que el resto de equipos y de pilotos ya pueden ponerse a pensar en la próxima temporada. O en el tercer puesto del campeonato, porque el resto del pescado del 2014 ya está todo vendido.

Carrera en la «casa» de Red Bull, y desastre en toda regla para el equipo de la bebida energética, con Danielle Ricciardo, que venía de ganar en Canadá, entrando a duras penas en los puntos, acabó octavo, y Sebastian Vettel no sólo saliendo más allá de la mitad del pelotón, (salió el 12º…), sino que otra vez los problemas fueron para él, teniendo que abandonar, con una vuelta perdida, después de haberse quedado sin potencia. Con esta situación, Vettel sólo puede aspirar, después de cuatro títulos consecutivos, al tercer puesto, si bien tendrá a unos huesos duros de roer en su compañero Ricciardo, que es el actual tercero, y en Fernando Alonso, que es cuarto en la general, a cuatro puntos de Ricciardo y con diecinueve de ventaja sobre Vettel.

 

Lewis Hamilton
Lewis Hamilton

 

En cuanto a la carrera, las «efímeras» sorpresas fueron la «pole» de Felipe Massa con el Williams y la no menos sorprendente segunda posición en la parrilla para el compañero del brasileño, el finés Valtteri Bottas. Y decimos «efímeras sorpresas» porque a la hora de defender sus posiciones, su equipo no acertó con la estrategia, perdiendo en la primera parada todas sus opciones, un error que, como no, fue aprovechado por los Mercedes para hacerse con el control del Gran Premio.

Nico Rosberg, que salía tercero en la parrilla, justo por delante de Fernando Alonso, aprovechó el «regalo» de los dos Williams y se colocó en la primera posición, controlando a la «bestia», Lewis Hamilton que, saliendo desde una insólita posición en la parrilla, (salió noveno después de haber cometido un error en su última vuelta de la Q3, cuando buscaba la «pole»…), y después de haber hecho una salida impresionante y unas primeras vueltas de escándalo, se había colocado a sus espaldas. Parecía, y decimos parecía, que habría lucha sin cuartel entre los dos Mercedes que, todo hay que decirlo, no podemos olvidar que se están jugando el título de pilotos. Pero la cruda realidad fue que de lucha entre los Mercedes nada de nada, a pesar de que en las últimas vueltas tuvimos la sensación de que Hamilton se tiraría a por Rosberg. Pero o no pudo o no quiso arriesgar.

 

Felipe Massa
Felipe Massa

 

Nuevo doblete para Mercedes, con un Rosberg que pone siete puntos más de distancia entre él y Hamilton, (ya le saca veintinueve, o sea más de una carrera de ventaja…), y dada la solidez del alemán, parece que a Hamilton sólo le queda esperar que los problemas que el «morenito» tuvo en su monoplaza en un par de carreras, (Australia y Canadá…), algún día pasen en el bando contrario, y así podamos ver algo de emoción, aunque sólo sea por la posibilidad de que haya lucha por el título de pilotos entre dos compañeros de equipo, una lucha que se verá y se disfrutará, si llega a darse esa situación, sin la «tensión» en su día de la lucha Alonso-Hamilton.

Hablando de Fernando Alonso, otra carrera para el olvido, pero sin restarle ningún mérito a lo que hizo, (salir cuarto en la parrilla y acabar quinto en carrera…), declarando al acabarla que para él, ésta de Austria, había sido la mejor carrera del año. Si aceptamos pulpo como animal de compañía, y damos por bueno que acabar quinto es haber hecho la mejor carrera del año, ya pueden ustedes suponer lo que pueden esperar de Alonso y del Ferrari en las once carreras que quedan para que se acabe la temporada. Más de lo mismo. O sea: casi nada.

 

Fernando Alonso
Fernando Alonso

 

Como no hay en el horizonte ningún atisbo de cambios, como podrían ser el freno en el desarrollo de los Mercedes porque ya hayan llegado al máximo nivel de optimización de semejante máquina de ganar, o las mejoras en equipos que, como Ferrari o Red Bull, lo han intentado todo no ya para batir, sino por lo menos para acercarse a los dos dominadores del Mundial, y no lo están consiguiendo, lo que nos queda es seguir asistiendo al «Mercedes festival», con la única «esperanza» de que Hamilton empiece a jugársela en todas las carreras y que Rosberg le salga respondón. ¿El resto? Pues más aburrimiento y una poco o nada interesante lucha por acabar tercero en el Mundial.

La próxima cita será en la casa de Lewis Hamilton, en el circuito de Silverstone, un escenario en el que el británico ha conseguido alguna victoria memorable, sobre todo en agua, y en el que no puede permitir que Nico Rosberg le gane, ya que si fuese así, y sin siquiera haberse llegado al ecuador de la temporada, el Campeón estaría ya prácticamente decidido.