Lewis Hamilton y Sebastian Vettel
Lewis Hamilton y Sebastian Vettel

Era sólo una cuestión de tiempo que Lewis Hamilton recuperase sus opciones al título, y que los problemas mecánicos que hasta ahora lo estaban impidiendo, alguna vez se pasasen al box de al lado, al de Nico Rosberg. A falta de cinco carreras, todo es posible.

Los últimos días en la Fórmula 1 han sido cualquier cosa, menos tranquilos. Mientras por arriba la incertidumbre era, y es, saber cuál de los dos pilotos de Mercedes se hará con el título de Campeón, un poco más abajo empezaron a relucir las «navajas», en forma de declaraciones, rumores, salida al paso de rumores y anuncios, como el de Fernando Alonso, de futuras «rajadas» y «filtraciones». Si a esto le unimos lo publicado por la «Gazzeta de lo Sport», un medio muy cercano a Ferrari y, habitualmente, bien informado, y que hablaba de un ultimátum de Alonso e, incluso, de que el asturiano, a pesar de tener contrato, no seguiría en Ferrari en 2015, ya pueden imaginarse que, menos de carreras, en el «padock» del Mundial se habla de todo.

 

Fernando Alonso
Fernando Alonso

En cuanto a las carreras, y asumida la manifiesta superioridad de los Mercedes, lo único interesante, después del «toque» entre Rosberg y Hamilton de carreras pasadas, era ver cómo se comportaban los dos «gallos» del equipo alemán, si bien después de las «advertencias» del equipo respecto a que no tolerarían ni un solo «roce» más entre sus pilotos, aún a riesgo de tener que echar uno de los dos, suponemos que al «culpable», a la calle, las previsiones era que tanto Hamilton como Rosberg limitarían su «enfrentamiento» a ver cuál de los dos era más rápido contra el crono y, en el caso de hacerse con la «pole», salir bien para no dar opciones al «enemigo».

Dicho y hecho. Pole para Hamilton, vuelta rápida para Hamilton y victoria para Hamilton, un triunfo «redondeado» para el «moreno» por el prematuro abandono de Rosberg por un problema mecánico, un hecho que, sin ser grave para la escudería, porque el Mundial de Constructores lo ganarán con la gorra, sí puede ser determinante en la lucha entre sus dos pilotos, ya que los Mercedes han dominado el Mundial, pero han dado muestras, en más de una ocasión, de cierta fragilidad mecánica.

Quedan cinco carreras, (la última puntúa el doble…), y todavía todo puede pasar entre los pilotos de Mercedes porque el ahora líder, Hamilton, tiene sólo tres puntos de ventaja sobre su compañero Rosberg, una diferencia tan pequeña que, al menos, en cuanto a definir el Campeón, la Fórmula 1 de 2014 todavía pueda depararnos algunas emociones.

 

Lewis Hamilton
Lewis Hamilton

En cuanto al resto, o sea, en cuanto a los no Mercedes, poco o nada nuevo hay que decir, y eso que los Red Bull siguen trabajando a tope para intentar acabar la temporada con otro tono y con otras posibilidades, pero la distancia con las «joyas» que dejó Ross Brawn en el garaje de Mercedes es tan grande que, ni por concepción del monoplaza, ni por las prestaciones de los motores, nadie parece en disposición de, salvo que se reproduzcan algunas de las «carambolas» que ayudaron a ganar a Ricciardo, de meterse en la lucha «fraticida» de los dos pilotos de Mercedes en las carreras que faltan.

 

Daniel Ricciardo
Daniel Ricciardo

En Singapur, Lewis Hamilton no dio ninguna opción a sus rivales, y ni siquiera la «dudosa» estrategia de su equipo cuando entró el «Safety Car» y no le hicieron entrar a boxes a cambiar neumáticos, puso en peligro su victoria, si bien la tensión se cortaba con un cuchillo cuando el postre ganador, una vez que se fue el coche de seguridad, durante diez vueltas tuvo que «apretar» de lo lindo para sacar a sus rivales la distancia suficiente como para parar a cambiar ruedas y volver a la pista en una zona sin tráfico y con posibilidades de recuperar el liderato.

Nada ni nadie se interpuso entre Lewis Hamilton y la victoria, y con ella el liderato del Mundial, mientras que por detrás, un Vettel más que justo de neumáticos, acababa el Gran Premio pidiendo la hora, acosado por Ricciardo y, lo que es peor, por un Fernando Alonso al que trazados como el de Singapur se le dan de cine y que, después de verse perjudicado por el «Safety Car», cuando iba segundo, intentaba por todos los medios encontrar un hueco en las trazadas del australiano para, por lo menos acabar en el podio.

 

Nico Rosberg
Nico Rosberg

No puede ser. Alonso acabó cuarto, detrás de Hamilton, Vettel y Ricciardo eso sí, rodeado por los mismos rumores con los que había empezado el fin de semana «oriental». Ahora el periplo de la Fórmula 1 llevará al «Continental Circus» a Japón, a Suzuka, un trazado de «piloto piloto» y en el que la habitual presencia de lluvia puede dar a Fernando Alonso más opciones de luchar por el podio, si bien los Mercedes seguirán siendo los monoplazas a batir.