La superioridad del Polo R WRC de Volkswagen no dio esta temporada ninguna opción, y ni siquiera la victoria de Neuville en Alemania, más por demérito de sus rivales que por mérito de su Hyundai, puso un toque de ilusión en uno de los mundiales más aburridos de los últimos tiempos.

Los que se habían aburrido de Loeb, ya pueden empezar a aburrirse con Ogier, porque la única opción que hay a la vista para que otro francés, para colmo otro Sebastien, no siga ganando de calle, es Latvala. Y el finlandés no parece estar por la labor de dejar de, entre col y col, salirse de la carretera, una desagradable experiencia que repitió en Gales, cuando no tenía ninguna presión, ni se jugaba nada.

Los Polo R WRC acabaron el Mundial 2014 1º, 2º y 3º, demostración más que contundente de que los Citroën, los Ford y los Hyundai participan mientras los alemanes corren. Y esto tiene toda la pinta de continuar la próxima temporada, básicamente por los Ford y los Citroën seguirán siendo los mismos, sin evolución alguna, y el Hyundai, por mucho coche nuevo que saquen a partir de la mitad de la temporada, no parecen estar en condiciones de «echarle» carreras a los Polo.

 

 

En cualquier caso, y una vez que no se admitió la nueva norma «súper anti Ogier», que era la propuesta de que el líder del Mundial abriese carretera los dos primeros días de un rally, lo que sí pondrá un punto de interés es la prohibición de pasar los tiempos intermedios, los «splits», de forma que cada uno deberá poner el ritmo que considere más conveniente y no el que le marque el ritmo de sus principales rivales. Se acabó entonces eso de correr a medias, mirando por el «rabillo» del ojo a los pilotos que tienes que controlar.

Pero, ni con éstas parece que el Mundial de rallies vaya a cambiar. El Polo es el último coche «parido» para el Mundial, sus rivales no han evolucionado nada, y los pilotos de Volkswagen son muy buenos, por lo que la única esperanza que nos queda es que en 2015, como Dani Sordo hará todo el Mundial, tengamos algo de emoción «hispana», porque Dani está en condiciones de luchar, al menos por el podio, en todos los rallies.

En éste último de Gales no saltó ninguna sorpresa y se cumplieron casi todos los pronósticos, entre ellos el de una nueva salida de carretera de Latvala cuando le disputaba la victoria a Ogier, pero con el 3º ya a más de un minuto, lo que dio opción a que el interés se trasladase a los otros dos escalones del podio, uno que desde el primer momento parecía seguro para un Mikko Hirvonen que corría su última carrera, y el otro a decidir entre el «medio» local Kris Meeke, y decimos medio local porque es irlandés pero que conocía bien el terreno que pisaba, y el noruego Mads Otsberg. Finalmente Hirvonen fue 2º en un emotivo final de su carrera deportiva, y Otsberg 3º.

 

 

Fuera de la competición, lo más interesante fue la noticia de la posible continuidad de Robert Kubica en el Mundial, pero volviendo a sus orígenes, a Citroën, marca con la que correría el 2015, pero con un coche mantenido por el equipo francés PH, no dentro del equipo oficial. Entretanto, y mientras el Mundial enfilaba su última recta en 2014, Dani Sordo empezaba a prepararse para el 2015, haciendo pruebas, que se irán intensificando de cara a la primera cita del 2015, la del Rally de Montecarlo, prueba inaugural de la próxima temporada, para la que habrá que esperar un par de meses, hasta el 22 de enero.

Ogier suma su segundo título consecutivo y todo parece de cara para que en 2015 consiga el tercero, si bien esperamos y deseamos que, si lo consigue, al menos lo haga después de luchar un poco más que en los dos últimos años.

Vayan preparando la ropa de abrigo, los guantes, el gorro y las botas de nieve que habrá que ir a Montecarlo para ver de qué es capaz Dani Sordo. Porque si hay un rally en el que los pronósticos pueden valer de muy poco, ese es el de Montecarlo. Y por si suena la flauta, habrá que ir a verlo.

Hasta enero, amiguitos…