Más de lo mismo, con la excepción de la llegada de Carlos Sainz Jr. a la F-1 que, a pesar de su buen debut, no servirá para aumentar el interés de una categoría que no pasa por su mejor momento, porque entre lo bien que lo hace Mercedes y lo mal que lo hace el resto, ya se sabe lo que pasará en 2015.

Aunque pueda parecer pronto para hacer afirmaciones tan contundentes, cuando apenas se ha celebrado el primer Gran Premio de la temporada, lo cierto es que, visto lo visto en la pretemporada, en la que los Mercedes han ido «sobrados», y lo demostrado en la primera carrera en Melbourne, nadie está en condiciones ni siquiera de acercarse a los Mercedes que, además, se han guardado algunos «tickets» para mejorar todavía más su dominante unidad de potencia.

Así nos espera un 2015 otra vez dominado por los Mercedes, más que aburrido todavía que el 2014 porque, además, aunque es verdad que el debut de Carlos Sainz Jr. ha «encandilado» y «entusiasmado» a algunos, no es menos cierto que el Renault es el peor motor de la parrilla, y que en circuitos menos «ratoneros» que el de las calles del Albert Park, el Toro Rosso estará a la cola de la parrilla, junto con los Manor, en prestaciones. Ya lo veréis en Malasia donde, con poca velocidad punta y poca potencia, no hay nada que hacer.

Jenson Button
Jenson Button

Poco o muy poco bueno se puede decir del primer Gran Premio del año, y mucho menos dar noticias esperanzadoras a quienes esperen ver a Fernando Alonso donde por nivel de pilotaje debería estar, ni a Carlos Sainz Jr. donde por el nivel de talento, entusiasmo y juventud podría situarse. Entre el dominio de los Mercedes, las limitaciones de los motores Renault y el ridículo espantoso de los McLaren, poco bueno se puede esperar de esta temporada. Para colmo, entre que los Manor ni siquiera pudieron rodar un kilómetro, que Bottas se resintió de la espalda en una salida de pista y no pudo correr, y que en la vuelta de formación de parrilla el novísimo motor Honda del McLaren de Magnussen hizo «bluff» y «cascó» la caja de cambios del Red Bull de Kvyat, sólo 15 monoplazas salieron a correr.

Para colmo, los que esperaban que Fernando Alonso hubiese comprado un billete de lotería con premio gordo deben estar algo más que desmoralizados, viendo como los Ferrari, que el año pasado sufrían para pasar a la Q3 y que veían los podios con prismáticos, resulta que al menos en esta primera carrera de 2015 se clasifican con facilidad cerca de la primera línea de la parrilla y luchan con soltura por un puesto en el podio, un avance que confirman, además, lo bien que fueron los motores Ferrari de un debutante como Felipe Nasr, y de un equipo, Sauber, que en 2014 fue, junto con Caterham el peor del Mundial, y que no puntuó en toda la temporada, y que en 2015 puntúa a la primera y con un debutante.

Nico Rosberg y Lewis Hamilton
Nico Rosberg y Lewis Hamilton

Si alguna mala noticia les faltaba a los «alonsistas», además lógicamente que la ya conocida de su ausencia y la de la preocupación por su estado, los McLaren hicieron, con diferencia, la peor carrera de su historia. Se clasificaron últimos para la parrilla, algo impensable en una escudería con su trayectoria, el de Magnussen ni siquiera dio una vuelta en carrera, y Button acabó último y a 2 vueltas del ganador. Pero, a la vista de lo que escriben los que saben de esto, es evidente que nosotros estamos muy alejados de la realidad. En el diario deportivo Marca, por poner un ejemplo (ver noticia), un redactor habla de que Button estaba «exultante» al acabar la carrera, y afirma, el mismo redactor, que tampoco está tan mal acabar el 11º de 11 coches. Hay que leer cada cosa, que hacen daños a los ojos, o es un llamado de atención a nuestra ignorancia.

De una carrera a la que salen 15 coches, y en la que 2 de ellos se quedan fuera en la 1ª vuelta, (Maldonado y Grosjean…), con los Mercedes a años luz de sus rivales, repitiendo el mismo ganador, Lewis Hamilton que en 7 de las últimas 8 carreras, con un primer doblete de Mercedes, Nico Rosberg hizo 2º, y un primer podio para Sebastien Vettel vestido de rojo, sin Alonso, con Carlos Sainz apuntando algo, (llegó a ir 5º durante unos metros de la primera vuelta), y que acabó 9º, (de 11 coches… que todo hay que «relativizarlo», sin restarle por esto ningún mérito al chico, que lo hizo muy bien), pues poco más hay que contar.
La próxima cita, ya con Fernando Alonso, será en unos días, en la «tórrida» Malasia. ¿Qué podemos esperar? Pues más de lo mismo. Hamilton, Rosberg… y a una eternidad los demás.